La hiperinflación en Venezuela: el socialismo ruso -1917 y socialismo venezolano -2013

Cuando en 1920, y con el socialismo en marcha rápida, el Partido Bolchevique conducía un violento proceso de expropiaciones, estableciendo controles de precios, todo lo cual produjo una colosal escasez que fue enfrentada por el gobierno revolucionario con un esquema de un racionamiento extremo, donde los trabajadores del Estado -proveniente de muchas empresas expropiadas, recibían sus salarios en una especie de bolsas, donde pudiera haber tomado Maduro el modelo para su bolsa/caja CLAP.  

Ese violento proceso de expropiaciones se topó con serios problemas a la hora de expropiar a los empresarios medianos y pequeños, particularmente en el área alimentaria, unidos a las fuerte repercusiones de la 1era Guerra, en esas extremas condiciones políticas y económicas, Lenin ordeno al Banco de Rusia acelerar el proceso de envilecimiento de la moneda, bajo una expansión del gasto público -léase déficit fiscal- la masiva monetización los colocaba en medo de la hiperinflación, -un fenómeno que llamaremos ‘envilecimiento”, imprimiendo moneda a discreción- de manera de acelerar la ruina y la quiebra de los medianos y pequeños empresas, esa orden de Lenin se convirtió en una consigna política, imprimir dinero hasta arruinar a los capitalistas. Parece que Maduro tomo de Lenin esas instrucciones, cien años después..…….

Ese fenómeno corría a la par de un fuerte control de precios, lo que causaría una severa contracción económica se estrangulaba empresas medianas si pequeñas en aquellos sectores donde la expropiación encontraba serios problemas administrativos y políticos, particularmente en la agroindustria.  Acotemos que la palanca utilizada fue el envilecimiento del rublo, proceso derivado a la impresión masiva de rublos, con los cuales la revolución pagaba el grueso déficit fiscal.  

La liquidez monetaria se expandió bajo ese proceso de debasement -envilecimiento- lo cual vino a conformar la conocida hiperinflación rusa, fenómeno que precedería a la más conocida hiperinflación de la República de Weimar, y que se unía a las penurias económicas heredaras de la monarquía de los Romanov y de las consecuencias en Rusia de la 1era Guerra.

De esta manera empresarios medianos y pequeños arruinados y quebrados entregaron sus empresas al gobierno y entregadas a las cadenas de la propiedad estatal en esos primeros anos de la revolución socialista. De esa manera Lenin arruino a los ahorristas, a empresarios y con esas dos condiciones el momentum del socialismo vivía su clímax, así creció la pobreza, colas y racionamiento, fenómenos económicos que conforman el core del socialismo, individuos dependiendo del Estado, eso que se denomina servilismo socialista.

La revolución triunfó el capitalismo murió. El productor del campo no sembraba el trigo, el molinero no podía moler lo que no había, la escasez y el control de Estado era total, pero a cambio del poder político del Partido Comunistas, la hambruna se hizo presente, esta vez como consecuencia de la revolución y la extirpación del capitalismo, de la emergencia del socialismo, la palanca de todo ese fenómeno, la hiperinflación rusa de esos dias que fue luego opacada por la hiperinflación de la República de Weimar en Alemania en 1923.

John Maynard Keynes registra parte de estos eventos de los primeros años de la revolución rusa en sus análisis sobre las consecuencias económicas de los acuerdos de Paz al firmarse el finiquito de la 1era Guerra. De esa historia aprendimos, un colosal déficit fiscal que Lenin ordeno masivamente monetizar ordenado al Banco de Rusia a envilecer la moneda, imprimir hasta que las matrices del Banco se rompieran, los controles de precios y de cambio, la hiperinflación, la escasez, el racionamiento de lo que no había, el envilecimiento del rublo, la quiebra de empresas estatales, la muerte del capitalismo en esencia. Y el triunfo del socialismo. En 1923, Lenin reuniría el Partido Comunista para discutir que hacer, su remedio fue “restaurar el capitalismo allí donde fuese necesario”, vino la NEP y con ella las reformas para que el panadero tuviera trigo y así podrá hacer el pan. Ese proceso político sobre la economía duraría hasta que retornaron las colectivizaciones forzadas de tierra y empresas a partir del 1928 cuando Stalin tomo el poder.

Ahora amigo lector cierre los ojos y ábralos en 2013 y envuélvase en el “plan económico” de la Patria que trajo Maduro quien sabia perfectamente que el país entraría en serios problemas de pagos, y eso antes de ganar las elecciones de marzo, acotemos que él se encargó del poder al morir Chávez a finales de 2012. ¿Pero que lo que hizo Maduro al comienzo de su gestión antes de ser electo?  Abstrayendo naturales diferencias de época, historia y tecnológica, y con unos 100 años de diferencia Maduro hizo lo mismo de Lenin, acelero controles, expandió el gasto público y ordeno monetizar masivamente el creciente déficit fiscal.  

A muchos les costó comprender algunos fenómenos, leíamos análisis económicos realizados en la época entre Enero Marzo del 2013 que el déficit fiscal era de “apenas” un 12%, cuando en realidad el doble, 24% lo que le daba una certificación de insostenibilidad, lo cual lo haría crecer sin límites, -hoy anda en el 50% del PIB. Maduro fue más “Smart” que Lenin, apagó las luces y prohibió la publicación de los precios, impuso controles totales, los precios no se publicaban por orden del gobierno y así nadie sabrá o estaría informado del curso de la hiperinflación, Sin embargo los análisis económicos diversos trabajaban con la data oficial, sabiéndose que estaba manipulada y que no haría congruente el desempeño económico y la espiral inflacionaria, y el fenómeno de “debasement” que ocurría con la moneda, era lógico que Venezuela entraba en el umbral hiperinflacionario..

Pero como el gas en la botella, este conseguirá por donde salir, incluyendo la explosión de la botella, el dólar paralelo brincó de 8.9 Bs por dólar a finales del 2012 a 24Bs /$ en Febrero del 2013, dos meses después, y desde allí nadie lo pararía, nada que la historia monetaria de Venezuela no registre, Algunos muy pichones aun no les había dado tiempo de aprender  la historia y por ello sus apuestas de usar los dólares de sus ahorros y cambiarlos en bolívares porque supuestamente vendía una poderosa revaluación del Bolivar, profecías nunca acertadas por una razón sencilla: el precio del dólar paralelo estaba reflejando la represión de las decretos leyes para los controles, escasez, colas y racionamiento y envilecimiento del Bolivar, la mismo que le ocurrió al rublo ruso en 1920.

Lo demás era sencillo, ese enorme déficit fiscal era el anverso de una moneda que tenía por el otro lado el déficit descomunal en Balanza de Pagos. La ruta para la hiperinflación estaba abierta; en abril de 2013 escribí mi primera nota al respecto “Venezuela en el Umbral de la hiperinflación” y mi consejo de comprar dólares a todo precio porque en el mercado sobraban bolívares por “impresión inorgánica” y que el resultado sería una explosión hiperinflacionaria. Recordemos que el déficit de pagos se recrudece por el reforzamiento de los controles de cambio y precios, lo cual imposibilitaba a que la economía pudiera absorber las divisas que requería pero a precios mayores, o de equilibrio, de lo contrario no habría el requerido equilibrio en balanza de pagos y con ello una palanca de libertad económica que hubiera estimulado la oferta nacional e importada de bienes y servicios, Pero Maduro traía no las reflexiones de Lenin cuando echaba a rodar su NEP sino las colectivización forzosa via controles y expropiación de Stalin en 1928. Maduro impondría más fuerza a los torniquetes sobre precio de bienes y el dólar.

De esta manera al no verse las razones y lo que ocurriría posteriormente en el mercado del dólar paralelo, impidió que muchos analistas económicos y medios no aprendieran la presencia de la hiperinflación, la mayoría buscaba una hiperinflación a lo Weimar, pero olvidaban que ya antes de la Weimar se tenía de una hiperinflación en Rusia y en plena revolución. AL no aprender el fenómeno de explosión del precio del dólar en el mercado libre -paralelo- no se podría conocer que el genoma que hervía debajo delos decretos era la hiperinflación, y viceversa.

¿Pero porque subía el dólar paralelo? Por una sencilla razón, la oferta de bienes caería, el bolívar se imprimiría a gran velocidad, Maduro hizo lo mismo de Lenin, ordeno al BCV a imprimir a toda velocidad hasta que acabó con la tinta, papel y rodillos, y las empresas que lo surtían porque no cobraban viejos contratos suspendieron proveer insumos. Pero fíjese amigo lector que desapareciendo el papel moneda la gente de inmediato aumento su demanda de bienes y muchos de esos bienes, alimentos, pasarían sustituir el papel moneda y con toda razón, el papel tiene un repico nominal, el kg de harina de maíz para arepas tiene un precio real, la hiperinflación le sube el precio…así se cumple otra de los requisitos para una hiperinflación.

La hiperinflación se ha logrado desarrollar los números que hay que observarlos en los ceros que toma el precio del dólar en el mercado libre, -un numero de ellos viene ya contabilizado en el nuevo Cono Monetario. Este precio es por lo general el mejor proxy de la paridad de poder de compra del bolívar y nos dice cuántos dólares -bienes importados – puede comprar el bolívar  en condiciones de libre mercado, el punto de equilibrio del dólar,  como el del pan por ejemplo, no lo da la matemáticas sino un fenómeno económico de libre mercado, no hay equilibrio con controles, eso no es economía, sino una forma de administrar desde el Estadio una relación económica subjetiva, algo que es básico en cualquier curso de Economía 001.

Si queremos conocer el precio del dólar en equilibrio en el mercado local hay que regresar plenamente a la libre convertibilidad bolívar/dólar. Así, suelten los controles y el mercado les dirá el punto de equilibrio que marcaría el poder de compra del bolívar en términos de su paridad de poder de compra. La hiperinflación nos mostraría los dientes. Maduro acelero el proceso de debasement del Bolivar forzando el retorno al BCV del billete de 100 Bs con la excusa de la implementación de un nuevo cono monetario, donde Maduro y el BCV le obedecerían a mal historia, los ceros que ellos escondieron ahora venian -devueltos- en el nuevo cono monetario, el billete de 100 Bs seria hoy equivalente al poder de compra de un nuevo billete que se “envilece” velozmente y ello con circulación escasa, el de Bs 10.000, idem  con las otras denominaciones papel y monedas. Además de la tos, la (hiper)inflación tampoco se puede esconder.

Hay curiosidades políticas, -además de las que nos dieron ciertos análisis económicos de ayer pero también de hoy- la AN aun en desacato decidió hacer un índice de inflación, para lo cual utiliza la data que emana del BCV y que es la que sirve para generar una “inflación clandestina”, en un caso de impudicia política incestuosa al “estimar” una inflación que es mennor que la clandestina que el BCV estima, y con ello la AN reduce la inflación “nominal en papel” y el gobierno feliz, quizás pensando que la AN en desacato busca volver en condición de suscriptor de la inflación que Maduro le gusta una de 27% mensual cuando en realidad la inflación se cerca veloz mente a unas tasas intermensuales analizadas de 1240%. Para poder apreciar la hiperinflación veamos el poder de compra del bolívar, el salario mínimo y los precios de la canasta alimentaria y familiar del CENDAS, el mejor análisis y estimación de lo que compra un bolívar hoy. Para una visión más detallada sobre la hiperinflación en Venezuela ver https://youtu.be/LotzeSnAvaQ

 

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