Petróleo, ingeniería social y economía. Los errores más frecuentes en el intento de comprensión del colapso petrolero. No es Ingeniería Social, debe ser un análisis económico sesudo

Precios del petróleo, crecimiento y progreso: un viejo mito

Yo no relacionaría un concepto en marco de un contexto estadístico y alejándolo del requerido súmmum de teoría económica necesario para responder el petróleo y el mercado, propiedad en poder del Estado o en privados, competitividad, costos marginales, renta y cientos de casos reales en el mundo de la explotación empírica de las relaciones económicas como lo administra la nota de Moran, y según la cual, la caída del precio del petroleo es parte del  “fenómeno”  de empobrecimiento global de Venezuela, al relacionar los precios del petroleo y el crecimiento de la economía -en relación per cápita- caída y alza en PIB o ingreso nacional por cabeza de cada residente venezolano/no venezolano, léase ilegales; el razonamiento de Moran entra en un modelo de análisis basado en relaciones espurias, sin causa pero con causal.

De hecho, el PIB de una economía donde el petróleo está en poder del PetroEstado, política y negocio petrolero, dentro y fuera de los compendios industriales y administrativos de la industria petrolera en poder del Estado puede mostrar que el gasto público no cumple las keynesianas bases de cada unidad gastada en el gasto del Gobierno se reproduce al mismo orden de crecimiento. La realidad empírica y el discurso no keynesiano que es falso a este nivel nos dice que el incremento del precio del petróleo ayudara a incrementar el per cápita del ciudadano cuando en realidad es todo lo contrario como lo muestra el caso venezolano.

¿Qué dice la evidencia empírica?

Las razones se mueven en paralelos complejos, de hecho la evidencia empírica dice lo contrario, no porque el precio del petróleo suba/baja -en términos reales- sus valores, ello implica, de acuerdo con la evidencia empírica estadística y económica implique mejoría/empobrecimiento del nivel de vida de los residentes de ese pais, medido la relación la cual no muestra -como apuntado arriba- que una eventual -con sentido estadístico pero espuria en términos económicos, aunque se pueda notar (corre)autocorrelación pero sin causalidad una variable de la otra, en el caso que comento,  precios del petroleo vs mejor nivel de vida.

Un estudio mío que se consigue en mi web site y en internet en general recoge una evidencia empírica entre el precio del petróleo y el crecimiento económico considerando una ola de largo plazo desde 1948 hasta hoy muestra cierta evidencia según la cual el movimiento de los precios del petroleo -hacia arriba y abajo, léase términos reales- tiene una relación negativa -en términos de signos (elasticidades de largo plazo) en un modelo econométrico- en torno al alza o caída en los precios del petroleo -promedios de mediano plazo afecta negativamente el crecimiento económico, con énfasis en tramos quinquenales muestra.

La relación de precios del petróleo y el per cápita podría ser forzada, cuando se somete a una regresión y estudia su relación en la historia del petroleo desde el término de la 2da Guerra Mundial. Ellas son variables, son dos variables que no se corrigen entre sí, un índice de precios y la otra una variable de escala, y no vino la de un instinto que dice a mayor precio no sé comparan estadísticamente y mucho menos para con la teoría económica, en otras palabras, la aparentemente correlación negativa entre el precio del petróleo y el PNI no poseen tampoco causalidad evidente asemejando solo contención no económica que se mueve detrás de una simple expresión de casualidad.

¿Qué relación económica existe entre el gasto público y los precios del petróleo? Hay quienes aseguran que esa relación macroeconómica es capaz de crear progreso y riqueza…

De hecho, la variable que podría ver esa correlación -sin economics-  aparente negativa en el gráfico, no serían los precios del petróleo sino el petróleo como parte del PIB. Veamos algún detalle estadístico y económico. Ello sin embargo relajaría más esa correlación negativa comentada arriba dado que la participación del petróleo en el PIB -total nacional incluido el petróleo-   ha sido decadente en unas siete décadas.

Veamos, el caso del pico de (PIB oil/ PIB total) el cual haría -el mayor nivel alcanzado en términos de a la relación al PIB del producto bruto generado por el petróleo en 75 años fue del 35% al 27% del total nacional PIB, lo que quiere decir que en largo plazo apenas un punto porcentual del PIB es o ha sido históricamente por debajo de la cuarta parte de la contribución del PIB nacional. Acotemos que la relación acortada como la más elevada en promedio en el periodo fue producto de una larga inversión por parte de PDVSA y los socios de esta en el periodo de la apertura.

Nacionalización 1975-2010 y el empobrecimiento del venezolano

No debemos olvidar que de inmediato a la nacionalización en 1975, la inversión de PDVSA cayo con rapidez y sus efectos negativos, sin perdón a los ingenieros cometidos en ese proyecto de la nacionalización, casi todo ese universo, no se dieron cuenta que la nacionalización traería resultados perversos, la apertura, un paso atrás de la nacionalización, aunque tímido, extendió unas décadas más la llegada del colapso que algunos pensamos era inminente. El colapso de la industria petrolera del Estado comenzaría en 2014 con la caída en los precios del petróleo dada la expansión de la produccion de petroleo en USA y en otras latitudes. Una muestra que si algo no se agotara será el petróleo, así como el agua.

Es decir, la participación del petróleo- que se ha venido a gran velocidad poco dice en esa relación entre el petróleo entre los  deslices en los últimos 35 años ha llegado finalmente a cero, el punto en el cual el petróleo ha perdido competitividad por impacto del poder rentista que prepararon la nacionalización en 1975 y que fue cantada el día de la inauguración de Congreso Nacional electo en 1959 con una constitución que colocaba en bajada la nacionalización del petroleo que finalmente se ejecutó a los 10 años de esos eventos, de los gritos con elevado volumen de una rápida nacionalización, la cual ejecuto CAP desde 1973.

Así se marca la caída del PIB petróleo -lo cual implica que la renta se fue más en gasto redistributivo sin creación de crecimiento pero escondía/e una redistribución sin compensación social, con un capitalismo débil en la cultura y en lo económico, era evidente que la nacionalización traería en el mediano a largo plazo -unos veinte años como lo escribí y cante en 1976- la descapitalización de la industria petróleo, fenómeno que ocurriría independiente del modelo de PetroEstado sea chavista -socialista radical o socialismo lento por los grupos que nacionalizaron en 1973.

La renta del petróleo y el colapso de la industria

La renta del petróleo se llevaba el 56% a principios de 1958 y cayó al 0% en lo que se presentó como un colapso sin retorno. Venezuela debe demostrar como tenedor de petróleo de escasa o ninguna competitividad que podría competir. Es importante comprender las economías de una economía competitiva, el caso del petróleo, el costo marginal del precio del petroleo en el mercado está afectado por el costo de produccion pero además con una serie de costos transaccionales – a lo que Coase denomino el costo social, entre otros costos.

Por ejemplo, uno de mucha importancia, la deuda del Estado y la de “PDVSA” si no es pagada o reestructurada en condiciones donde los tenedores se vean perdiendo capital, Venezuela perderá, público y privado el crédito internacional proveniente del mercado de capitales. Cuál sería el costo de producción -marginal- para un proyecto petroleo de escaso o ningún peso competitivo? Al lado de estos hay una larga serie de costos que los estudia y analiza Foster (Canadá). Allí se muestra en sus surveys desde 2010 los enormes costos y otras restricciones políticas e institucionales que afectan la conectividad aparente del petroleo venezolano, hoy un productor marginal de petroleo con demanda en los mercados.

El análisis de costo-beneficio y la ingeniería social

El análisis de costo beneficio sobre las economías del petróleo que existe en el subsuelo venezolano pasa por elaborar la relación de esos costos sobre los precios en el mercado los cuales han venido cayendo en términos reales los precios del petroleo, un fenómeno que emerge desde hace unos veinte años, y que se expresa en la oferta creciente de la produccion del petroleo, enviando un rápido mensaje, si algo sobra en los mercados, es al lado del agua, el propio petroleo, sus precios en alzas obedecen a restricciones institucionales, politicas y conflictos bélicos.

La tendencia de largo plazo escribe un interesante fenómeno, el petróleo no es nada no renovable, la cantidad potencial de ser producido es mayor a las demanda mundial, este fenómeno debe ser utilizado y pensar en serio que desde los errores cometidos por el Grupo de Roma que vaticino para los 70 la escasez de energía derivada de los hidrocarburos, y ello traería pobreza y grandes problemas económicos y sociales, los teóricos anticapitalistas de Club de Roma, un buen grupo de científicos apegados a la ideológica de un capitalismo que sucumbiría bajo el impacto del agotamiento de recursos “ naturales no renovables” esencialmente energía una vez que su oferta caiga fuertemente por impacto de la no renovabilidad de la energía de hidrocarburo en los 1970.

Sera que el petróleo no se comporta como un recurso no renovable?

Obvio estaban equivocados, los resultados han sido otros, y nada con el tema de la renovabilidad del recurso, así, una lectura y discusión de la Tabla de Simons y la literatura económica que resulto de esos discusiones y evidencia empírica, sobre curioso fenómeno de mal llamado “ recursos naturales no renovables” un concepto que ignora la teoría económica, ciencia que para ese fenómeno deja claro que en su gran mayoría los llamados recursos naturales nunca escasearan, la economía juega a la competitividad oferta y demanda y la acción del mercado, en todo caso podría haber escasez y agotamiento por factores económicos y políticos.

Es el caso de Venezuela, donde el petróleo llego finalmente a un tiempo de baja o ninguna competitividad conducido por el reparto de la renta y la escasez de inversión total en la industria impuso que solo el Estado invertiría, solo el Estado producirá y al final el mercado, al cual no se creó, los técnicos de la industria petrolera y los políticos cerraron filas para pensar que la renta del petroleo crecería indefinidamente y siempre habrá renta para el “ progreso” crecimiento y económico para colapsar finalmente con una rastra de un acelerado empobrecimiento.

Y así llego el colapso de la industria petrolera

Este ha sido un fenómeno político y económico, poco visto en el mundo, bajo las consecuencias del colapso de una industria, que, si bien generaba el 90% de las exportaciones y una buena parte de la renta petrolera dirigida al Estado el dueño del negocio, propiedad total, y redistribuida en gasto público, derroche y malas economías del Estado financiadas por la escaseaste renta del petróleo que llego a su límite de cero hacia finales del 2018.

Quizás la industria de la harina precocida ha participado más en el PIB total que los dólares del petróleo renta y crecimiento (?) económico del sector petrolero. Y eso lo están gritando los números y la economía del petróleo, fenómeno que lo ha vivido cerca de diez décadas que fue convertido en mito como centro de una gran desarrollo y progreso que nunca se generó del manejo por parte del Estado de ese recurso puesto en su propiedad por razones políticas.

Fue en ese orden considerado el gran motor del desarrollo económico y del «progreso» pero que se niega a morir porque aún se cree que el petróleo traerá las economías que no ha dado el Estado dueño y que tampoco dará el PIB petrolero cuando su renta del petroleo se agotaría y seguirá siendo negativa al PIB en su bien querido modelo.

 

 

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