Venezuela: Un gobierno forajido obligado ahora a enfrentar sanciones, o corrige o se larga!

Finalmente el mundo normal, una historia diferente a la que durante más de 15 años nos mostraron una especie política que aprovecho la mano larga benefactora del petroleo, clientes de la revolución bolivariana, se preocupa por el futuro de Venezuela, un país secuestrado por una revolución no llevo por los caminos reales del Estado Fallido, un compuesto que reúne una perversa desinstitucionalización, sin el imperio de la ley n Estado de Derecho, violación masiva de los derechos humanos, de una corrupción socializada con blanqueo de capitales, narco tráfico, que finalmente condujo a un colapso económico, financiero, con un gobierno convertido en dictadura represiva y criminal, todo en medio de un creciente empobrecimiento absoluto que ha atrapado las dos terceras partes de la población convertida en ciudadanos serviles de un Estado que le cambia una bolsa de alimentos por su esclavitud política y social, el socialismo.
En un país en ingobernabilidad plena, un pueblo atrapado entre el hambre, la hiperinflación, la destrucción espantosa de la actividad económica conducido al colapso económico y financiero, de castrantes controles sobre las libertades económicas, una moneda envilecida por agenda de gobierno cuya pérdida del poder de compra de esa moneda ha acabado con el ahorro y el capital del ciudadano hasta convertirlo en un menesteroso que sobrevive un grado extremo de inseguridad, crimen y violación de sus derechos. Una agenda política ejecutada para destruir la economía privada, arruinar empresas públicas, depredar servicios públicos, hasta la quiebra de la industria petrolera, con una caída de dos terceras partes en el nivel de vida, medida en ingreso per cápita de hace veinte y cinco años, que ha expuesto en pobreza extrema al 58% de la población. Una población en emergencia humanitaria, hambre y medicinas, desgate humano en largas colas para accesar lo básico, con desempleo que ha alcanzado niveles de una población informal, que provoco una masiva migración de venezolanos de los sectores medios a una diáspora constituida por más de dos millones de venezolanos. Todo esto, generado por un Estado/Gobierno que obtuvo una renta petrolera per cápita anual en 16 años a razón de $5670, el equivalente a más un trillón de dólares.

intereses cosechados durante los años de la riqueza petrolera, rentistas de una deuda publica acumulada que supera en esos tres lustros 100.000 millones de dólares, con un servicios en intereses y capital en promedio entre  8000 y 10.000 millones de dólares, una magnitud que supera el actual ingreso petrolero, de una industria que ha perdido más de 1 millón de barriles diarios de producción, y una descapitalización que contabilizamos en 350 mil millones de dólares

Ese país enfrenta sanciones económicas y financieras de parte de los Estados Unidos, dirigido a forzar un gobierno que ha causado todo lo descrito arriba, además de acompañar sin complejos la agenda terrorista de grupo políticos amamantados con la renta del petroleo de los venezolanos. Todos soportando la opresión de un gobierno devenido de una alianza cívico-militar proveniente del lumpen proletariado y del lumpen militar, con los poderes públicos secuestrados y envilecidos por un golpe de Estado ejecutado contra el poder Legislativo y el Poder Moral. Tuvimos que haber llegado a este Estado de perversión social y empobrecimiento, represión criminal para que el mundo comprendiera el tamaño de la tragedia que vive el pueblo venezolano. Finalmente, ese mundo reacciona, los Estados Unidos proyectan la implementación de sanciones económicas y financieras, entre otras para forzar al gobierno venezolano a devolver su intento de establecer el modelo cubano comunista comunitario presentado como el eslabón final de un ensayo de ingeniería social denominado socialismo bolivarianos que ha traído los mismos vicios del viejo comunismo, dictadura y conversión de, sus habitantes al regimen socioeconómico de servilismo de la limosna programática del Estado.

El camino a las sanciones tendrá que superar un conjunto de posturas ingenuas unas y rentistas las más,  de quienes se comportan bajo el poder de sus intereses cosechados durante los años de la riqueza petrolera, rentistas de una deuda publica acumulada que supera en esos tres lustros 100.000 millones de dólares, con un servicios en intereses y capital en promedio entre  8000 y 10.000 millones de dólares, una magnitud que supera el actual ingreso petrolero, de una industria que ha perdido más de 1 millón de barriles diarios de producción, y una descapitalización que contabilizamos en 350 mil millones de dólares. Una buena parte de esa deuda literalmente “empujada” por un sistema financiero que jugando al riesgo no midió las consecuencias económicas y financieras que generaba un gobierno que se endeudaba sin límites y conducía una agenda de destrucción económica únicamente con el fin de imponer un regimen de esclavitud servil, y que hoy el venezolano arrastra con un grado de empobrecimiento que supera a los niveles de característico empobrecimiento de sociedades tribales gobernadas por tiranos de procesos políticos y sociales característicos de África.

Oponerse a las sanciones -como last resort- dirigidas a corregir el comportamiento del gobierno venezolana se hace con el argumento falaz que las sanciones afectan a las pobres, cuando en realidad es mentira, es fácilmente rebatido, Venezuela ya transitaba este camino de ruina con el precio del petroleo a $100 por barril, bajo una colosal corrupción y un regimen económico basado en una ingeniería social que ya había logrado la época del socialismo de empobrecer al venezolano de menores recursos y a sectores medios, arruinando emprendedores y empresarios privados. La verdad es, sin embargo otra, los potenciales efectos de las sanciones los sentirían quienes se han estado beneficiando durante estos largos años de ese criminal regimen económico donde lo que cada uno obtiene lo recibe por los caminos de la corrupción, la trampa y el cohecho, esos logran agregar a los ingenios al coro de no a las sanciones, porque los que supuestamente pagarían serían los pobres, en realidad estos ya han pagado el desastre de una economía destruida y el paso de un gobierno forajido que conduce con las bayonetas un Estado Fallido.

¿Pero a quienes afectarían las sanciones económicas y financieras de USA? ¿A los pobres o a los ricos poseedores de los bonos de PDVSA y la Republica? Acá no hay ni ingenuos ni pendejos, en el campo de los corruptos, de los que se enriquecieron del sistema de controles y corruptelas, de los amancebados de los primeros, así como los que habitan en el closet. Las cosas, desde luego van en otra dirección, quienes más temen a las sanciones respecto al petróleo que Venezuela exporta/importa de y a USA son los que realmente requieren esos dólares de PDVSA -potencialmente sancionados- en virtud de las consecuencias que esas sanciones petroleras generarían en relación con un esperado default, el cual se especula pueda ocurrir en cualquier momento, aunque en honor a la verdad, ese default ha sido un asunto normal en los mercados de capitales cada vez que PDVSA tiene que ejecutar el pago de intereses y capital de su deuda.

El lobby que se ha creado para evitar las sanciones opera en Washington y Caracas y en sus labores se han unido tirios y troyanos, ángeles y diablos, a ambos lados del espectro político venezolano, porque si algo Chavez creo -y Maduro mantiene- en línea durante su gobierno, fue coaligar banqueros, gestores, brokers de ocasión, que pudieron colocar bonos en manos de grupos que se movían a lo ancho de todo el espectro político, entre opinadores y relacionistas públicos que tenían mandato de “encochinar” a grupos y coaliciones corporativas conectados al país que se opone al gobierno, a través de sus conocidos financieros y bancarios. En honor a la verdad, quienes menos se preocupan por esos dólares -potencialmente sancionados- por ventas de petroleo a USA son los pobres, los que sin haber sido invitados a esa fiesta están ahora por todas partes embanderadas de quien dice que las sanciones les harían pasar más hambre de las que pasan. De todos modos, colas escasez, e hiperinflación, desempleo y una severa contracción económica están ocurriendo en niveles catastróficos y mucho tiempo antes que se plantearán sanciones económicas a Venezuela y particularmente las que tienen que ver con las importaciones de petróleo desde PDVSA. Es hora de detener a este gobierno forajido, cuyo paso destructor no pareciera tener descanso.

La pregunta que sigue busca conocer las razones por las cuales quienes más necesitan esos dólares son los tenedores de los bonos, entre otros instrumentos financieras que serían afectados por las sanciones. Acá hay de todo, al caer el precio de los bonos por debajo de cierto umbral se activaron los llamados fondos buitres quienes así comenzaron a construir sus conocidos portafolios de deuda potencialmente en default, pero también coinciden con tenedores normales de esos bonos de PDVSA /Republica u=y con otros tenedores asociados al propio gobierno y a lo ancho del mercado político venezolano, y algunos socios escondidos en el closet, en un mercado que nace más de 10 años Chavez mando a oscurecer y ennegrecer, eliminar todo residuo de transparencia.

¿Que hizo Chavez? Mucho, declaro obligatorio para los tenedores venezolanos -bancos- tener su registro y custodia en el BCV, y ello lo hizo inmediatamente después que las dos últimas emisiones de bonos de PDVSA/Republica en el 2010-11 fueran otorgadas a la banca pública. De esta manera el BCV amarró los bonos en dólares de PDVSA y la Republica- pertenecientes a bancos y otros de manera tal que podía conocer el portafolio de esos activos financieros -bonos de deuda- de esas instituciones financieras públicas y privadas.
Recordemos que una decisión similar siguió a la “repatriación “del oro desde los mercados de oro en Europa y USA, operación que desmonetizó el oro monetario, enviando al BCVC a una oscura institución tenedora de moro que había perdido su condición de monetario. Chavez centralizaba así todas esas estructuras de pasivos de PDVSA y la Republica, unida al oro, en el BCV. El total de bonos estaría en unos 2450 pertenecientes a la banca privada -posiciones en dólares- y unos 4500 de la banca pública, lo que daba un total de unos 7000 millones de dólares.

La gran mayoría de los bonos de la banca pública eran bonos cuyos tenedores son ciudadanos venezolanos que habían cedido a la banca pública su custodia y esta al BCV, la mayoría clientes y agentes del gobierno que los utilizarían como instrumentos de lavado de y legitimación de capitales. A la hora de servir capital e intereses correspondientes de estos bonos, es fácil concluir como se bate el cobre en estos apuros que -dicen- PDVSA ja pasado para pagar capital e intereses año tras año. En operaciones de lavado que se registran en varias ciudades de Europa y USA aparecen los bonos de PDVSA en dólares y con ellos trasferencias y pagos y en operaciones que cuyo origen y destino no lucia en orden, llegándose al extremo que todas las transacciones y pagos y cobros de PDVSA fueran monitoreadas por los bancos a tales niveles de exigencia administrativa hasta que la mayoría de esos grandes banco internacionales decidieron rescindir sus contratos con BCV y PDVSA, haciendo mutis antes que una transacción sucia pueda levantar una polvareda y termine ese banco multado y con una solemne raya.

Todos conocemos las grandes complicaciones que enfrenta PDVSA para pagar sus deudas y otros gastos en su actividad industrial que ha convertido a PDVSA en un cleinte que, si no paga pronto pago efectivo y deposito anticipado, no recibe las mercaderías que trae del mercado internacional para tener a medio camino la actividad petrolera. Todo esto ha generado que los lobbies hayan tenido trabajo estas dos semanas tratando que Trump y el gobierno no se les ocurra sancionar el petroleo y pagos/cobros porque los dolientes pertenecen a la fauna revolucionaria unos y también otros a los amigos del closet del lado del no-gobierno.

Así amarraditos todos los tenedores que mantenían esos bonos entre otros por el enorme descuento y elevados intereses generaban un rendimiento de tal tamaño que no lo muestra otros instrumentos financieros similares. EL bono PDVSA y Republica de Venezuela es el más riesgoso del mundo, por ello amarra el mayor rendimiento, a mayor riesgo mayor ganancia, pero una eventual pérdida pudiera venir como consecuencia de las sanciones. El mercado que dice que las sanciones traerán más penurias y penas a los pobres venezolanos ha ganado mucho terreno, así como el que desliza la idea que las sanciones estarían beneficiando al Gobierno – este es un mercado exclusivo de ingenuos o quienes pasan con cara de ingenuos- cuando sus correligionarios estarían más preocupados por sus bonos, sus rendimientos y su capital, además de naive en extremo parecieran coincidir con quienes dicen que los pobres sufrirían las sanciones.

Acá desde luego hay una alianza política similar a la que se dio cuando el BCV le vendió los bonos a Goldman. Estos dos grupos se amarraron políticamente, mientras el palco ha quedado dividido entre quienes dicen que Maduro sería el primer beneficiado y quienes dicen que las sanciones pudieran traer el default de PDVSA.
Ello dice claramente quienes son los dolientes de los bonos, y no parecieran que son los pobres porque esto no han tenido velas en esos entierros. Ese sería el terreno de las batallas, entre los tenedores de esos bonos que arriesgan dos cosas, el capital “invertido”, la corrupción en esos bonos, y la investigación que con seguridad se configuraría para determinar los tenedores de esos bonos y la historia legal desde su emisión, en relación con sus dueños. Los fondos buitres están en autos ya. y esos son terriblemente dañinos porque operarían prácticamente de la mano del juez que se encargue de una denuncia similar a que hicieron tenedores de bonos argentinos después de el gran default que dejo a Argentina fuera del mercado de capitales por unos 10 o más años. Recordemos que Chavez les dio una ayudita en ese mercado.

Así las cosas, tenemos tenedores de bonos que les sirvió para lavar capitales y según estos ni siquiera se lavaron porque los bonos serian escogidos como parte del botín revolucionario a los líderes que conducían la revolución. Los temores que se destape un barril y no precisamente gente de petroleo es tema obligado en Venezuela en reuniones políticas y financieras. Como dice él es adagio chino-venezolano, Dios los cría y el Diablo los revuelca/. Venezuela sigue siendo pintoresca pintoresco inclusive en la tragedia.

 

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