La hiperinflación en Venezuela; el modelo ruso de hiperinflación impuesto por el Gobierno: expropiar, arruinar y empobrecer

En medio de una guerra civil, o comunismo de guerra, como lo llamaba Trotski, entre 1917 y 1923, en los momentos iniciales del socialismo en el poder, el Partido Bolchevique lleva a cabo un violento proceso de expropiaciones, se topó con serios problemas a la hora de expropiar a empresarios medianos y pequeños, particularmente en el área alimentaria y vestido, ello unidos a las fuerte repercusiones de la 1era Guerra. La revolución bolchevique se produjo en medio de una guerra civil, combinación de golpe de Estado, revuelta popular y toma de empresas por parte de las milicias bolcheviques.

Al tomar el poder, Lenin decidió extremar medidas económicas, fiscales y monetarias, al mismo tiempo que políticas dirigidas a afianzar el proceso de expropiaciones que representaba el “socialismo, una sociedad sin clases”. Así se decidió monetizar el déficit fiscal lo cual generaba dos efectos uno económico y social en la quiebra y ruina de empresas causadas por la hiperinflación que emergía de la masiva monetización del déficit fiscal al mismo tiempo que atender las necesidades fiscales derivadas de la masiva expropiación de empresas y el otro político, derrumbar la oposición política del capital. La masiva monetización del déficit fiscal envilecía el rublo permitiendo al mismo tiempo arruinar empresas y acelerar el proceso de expropiación que implicaba la creación de una sociedad sin clases, el socialismo -palabras textuales de Lenin. Una revisión de ese proceso económico y político lo encontramos el informe escrito por JM Keynes sobre las consecuencias de la firma del Acuerdo de Versalles. Los bolcheviques llamaron la guerra civil, “comunismo de Guerra”.

Cien años después en Venezuela, a la muerte de Chávez el enorme déficit fiscal a finales del 2012 lleva Maduro a utilizar políticamente la masiva monetización del déficit fiscal, extremar los controles sobre precios, ganancias e inventarios, intervenir empresas y colocar el torniquete represivo económico para controlar producción, distribución y abastecimiento. La opinión publica venezolana, curiosamente no se dio cuenta de este fenómeno, pese a que durante años se oía a Chávez que la Revolucion era socialista y hacia allá se dirigía.

La hiperinflación era al mismo tiempo un mecanismo para generar recursos fiscales al gobierno, debilitar el capital y cientos de empresas, saquear el comercio, y poner de rodillas al capital que Chávez no pudo llevarse al infierno, y combinada con el control de precios permitía a la población empobrecer a gran velocidad y postrar a la gente a l servilismo del Estado, que sería la consecuencia de la escasez, y el racionamiento.
La hiperinflación en Rusia en 1918: un legado para Venezuela. Lenin ordeno al Banco de Rusia acelerar el proceso de envilecimiento de la moneda, bajo una expansión del gasto público -léase déficit fiscal- la su masiva monetización los colocaba en medo de la hiperinflación, -un fenómeno que llamaremos ‘debasement”, imprimiendo moneda a discreción- de manera de acelerar la ruina y la quiebra de los medianos y pequeños empresas.

La hiperinflación en la Rusia Soviética se desarrolla en un período de siete años -entrando la revolución en 1917- una inflación del tipo “fuera de control” o hiperinflación, con su forma tradicional, hiperbólica. Ello era consecuencia de dos fenómenos, uno político, la agenda de empobrecer y expropiar empresas y capitalistas era el objetivo inmediato a la toma del poder, trasnferir la propiedad privada a propiedad estatal, como lo pide una sociedad sin clases, sin capitalistas.

Comunismo de Guerra y expropiaciones

Ello se conduce como una guerra civil, el bolchevismo lo denominaba “comunismo de guerra”. Vean la similitud entre la Guerra Económica en el discurso del gobierno de Maduro. El segundo fenómeno era monetizar masiva y rápidamente el enorme déficit fiscal que indujo una colosal contracción de la actividad económica, un proceso similar ocurre en Venezuela a partir de enero 2013. La hiperinflación rusa se extiende hasta 1924 con el establecimiento del estándar oro con la introducción del chervonetz como parte de la nueva política económica en 1923 y la introducción en marzo 1924 del llamado “rublo de oro” como moneda estándar del país.
La hiperinflacionario de ese periodo del socialismo fue marcada por tres regímenes monetarios. Así, un “nuevo rublo” -devaluación- sustituye al rublo en una relación 1:10.000 en Enero 1922, otra devaluación de 1:100 al año siguiente y otra devaluación 1:50.000 en Febrero 1924, hasta la introducción de la NEP de M Buharin, un aliado de Lenin, -ya había muerto en 1923. Esto nos muestra el ritmo de la hiperinflación rusa en el periodo que antecedió el llamado comunismo de guerra o guerra civil, similar al nuestro dónde el dólar paralelo va al ritmo de la hiperinflación inaugurada por Maduro en Agosto 2013. – ¿Recuerdan la Guerra de Maduro?

Estatizaciones, quiebras y ruina hiperinflacionaria

Ese periodo se caracterizó por masivas estatizaciones de empresas de todo tamaño, lo que derrumbo el capitalismo ruso, seguido de una política monetaria similar a la que impuso el gobierno de Maduro desde enero 2013, de impresión violenta de dinero dirigido económicamente a financiar el enorme déficit fiscal de Rusia (Venezuela) al mismo tiempo que envilecía la moneda y ello podría en perdida y ruina al capitalismo ruso que se oponía a la colectivización masiva de empresas industriales, bancos y comercial y tierras.

Un fenómeno similar ocurriría en Venezuela entre 2013 y 2017. La orden de Lenin era envilecer el rublo para generar empobrecimiento, y dejar al trabajador ruso a depender de un salario público en dinero inflacionario que no pudo satisfacer las necesidades básicas en alimentos y trajo hambre masiva, control de precios, racionamiento y represión militar. Así el rublo se devaluaría en 8159% entre 1918 y 1924.

Rusia y Venezuela: el cálculo del gobierno de Maduro

Cualquier parecido con la Venezuela de Maduro no es una casualidad o coincidencia, son agendas políticas estandarizadas por el comunismo para generar dos condiciones el trabajador y las empresas que le daban empleo serian propiedad del Estado/Gobierno. El régimen monetario de la hiperinflación ayudaba a establecer el socialismo y al mismo tiempo acabar con la Guerra Civil y el Comunismo de Guerra fenómeno que tendrá lugar en el 1924 con la adopción de una política económica que traería el llamado rublo de oro en 1924, el cual no se devaluaría. El mercado negro tomo por alas alto la distribución de alimentos y lanas, y un rublo que llego a devaluarse entre 1917 y 1924 45.000 a 5.450,000 rublos por libras esterlinas. El nuevo rublo de oro sería una especie de mercado paralelo de la libra inglesa donde el rublo de oro se cambiaría al rublo -dinero circulante- al ritmo de su paridad de poder de compra a ambos, esa diferencia era el marco de la devaluación, con ello, los mercados se iban directo a los controles, el racionamiento y la escasez que llegaría hasta la crisis final del comunismo en 1989.

El periodo de comunismo de Guerra o Guerra Civil contra el capitalismo, las industrias colapsarían, la tierra colectivizada por decreto detenía su producción de cereales y ganado, con hiperinflación decretada por oficio y agenda para destruir el capitalismo, el socialismo avanzaría a una gran velocidad. La NEP en 1924 vino con el rublo de oro, y las reformas económicas que devolvieron “algo de capitalismo” el socialismo había acabado con el trigo y el pan. El dinero como medio de pago desapareció, entre el trueque y el racionamiento transcurrieron cerca de seis años, el resultado neto final fue quiebra masiva y hambruna, En 1928 la NEPO fue desmontada y el país vuelto a colectivizar, la industria se volteó hacia la defensa y la construcción de la UNION Soviética la que colapsaría como un gigante de pies de barro en 1989.

De echo según Lewton Lancelot (1932) An Economic History of Soviet Russia: Volume 1. London: Macmillan, 1932; pg. 151. “la única industria que prosperó fue la que preocupaba la producción de papel moneda”. la cantidad de moneda en circulación desde el principio hasta el final de 1920 aumentó de unos 225.000.000.000 rublos a 1,17 billones. [10] Esto representó un aumento de 25 veces sobre la cantidad de dinero de papel en la circulación en 1917.

El Banco Central de Rusia y el BCV

Ese fenómeno corría a la par de un fuerte control de precios causaría una severa contracción económica dado que la hiperinflación y el envilecimiento de la moneda, una agenda del bolchevismo estrangulaba empresas medianas si pequeñas en aquellos sectores donde la expropiación encontraba serios problemas administrativos y políticos, particularmente en la agroindustria.

Acotemos que la palanca utilizada fue el envilecimiento del rublo, proceso derivado a la impresión masiva de rublos, con los cuales la revolución pagaba el grueso déficit fiscal.  La liquidez monetaria se expandió bajo ese proceso de debasement -envilecimiento- lo cual vino a conformar la conocida hiperinflación rusa, fenómeno que precedería a la más conocida hiperinflación de la República de Weimar, y que se unía a las penurias económicas heredaras de la monarquía de los Romanov y de las consecuencias en Rusia de la 1era Guerra. Ver gráfico (1)

De esta manera empresarios medianos y pequeños arruinados y quebrados entregaron sus empresas al gobierno y entregadas a las cadenas de la propiedad estatal en esos primeros años de la revolución socialista. De esa manera Lenin arruino a los ahorristas, a empresarios y con esas dos condiciones el momentum del socialismo vivía su clímax, así creció la pobreza, colas y racionamiento, fenómenos económicos que conforman el core del socialismo, individuos dependiendo del Estado, eso que se denomina servilismo socialista.

La revolución triunfó el capitalismo murió. El productor del campo no sembraba el trigo, el molinero no podía moler lo que no había, la escasez y el control de Estado era total, pero a cambio del poder político del Partido Comunistas, la hambruna se hizo presente, esta vez como consecuencia de la revolución y la extirpación del capitalismo, de la emergencia del socialismo, la palanca de todo ese fenómeno, la hiperinflación rusa de esos dias que fue luego opacada por la hiperinflación de la República de Weimar en Alemania en 1923.

Llega el socialismo en Rusia con masiva colectivización desde 1928 -Stalin

John Maynard Keynes registra todos esos eventos de los primeros ano de la revolución rusa en su primer r conocido ensayo sobre las consecuencias económicas de la Paz de Versalles al firmarse el finiquito de la 1era Guerra. De esa historia aprendimos, un colosal déficit fiscal que Lenin ordeno masivamente monetizar ordenado al Banco de Rusia a envilecer la moneda, imprimir hasta que las matrices del Banco se rompieran, los controles de precios y de cambio, la hiperinflación, la escasez, el racionamiento de lo que no había, el envilecimiento del rublo, la quiebra de empresas estatales, la muerte del capitalismo en esencia. Y el triunfo del socialismo.
Una pausa capitalista: no hay ni trigo ni pan en Rusia

En 1923, Lenin reuniría el Partido Comunista para discutir que hacer, su remedio fue “restaurar el capitalismo allí donde fuese necesario”, vino la NEP y con ella las reformas para que el panadero tuviera trigo y así podrá hacer el pan. Ese proceso político sobre la economía duraría hasta que retornaron las colectivizaciones forzadas de tierra y empresas a partir del 1928 cuando Stalin tomo el poder.

Ahora amigo lector cierre los ojos y ábralos en 2013 y envuélvase en el “plan económico” de la Patria que trajo Maduro quien sabía perfectamente que el país entraría en serios problemas de pagos, y eso antes de ganar las elecciones de marzo, acotemos que él se encargó del poder al morir Chávez a finales de 2012. ¿Pero que lo que hizo Maduro al comienzo de su gestión antes de ser electo? Abstrayendo naturales diferencias de época, historia y tecnológica, y con unos 100 años de diferencia Maduro hizo lo mismo de Lenin, acelero controles, expandió el gasto público y ordeno monetizar masivamente el creciente déficit fiscal.

El legado del socialismo hiperinflacionario sobre Venezuela

A muchos les costó comprender algunos fenómenos, leíamos análisis económicos realizados en la época entre Enero Marzo del 2013 que el déficit fiscal era de “apenas” un 12%, cuando en realidad el doble, 24% lo que le daba una certificación de insostenibilidad, lo cual lo haría crecer sin límites, -hoy anda en el 50% del PIB. Maduro fue más “Smart” que Lenin, apagó las luces y prohibió la publicación de los precios, impuso controles totales, los precios no se publicaban por orden del gobierno y así nadie sabrá o estaría informado del curso de la hiperinflación.

Sin embargo los análisis económicos diversos trabajaban con la data oficial, sabiéndose que estaba manipulada y que no haría congruente el desempeño económico y la espiral inflacionaria, y el fenómeno de “debasement” que ocurría con la moneda, era lógico que Venezuela entraba en el umbral hiperinflacionario. Pero como el gas en la botella, este conseguirá por donde salir, incluyendo la explosión de la botella, el dólar paralelo brincó de 8.9 Bs por dólar a finales del 2012 a 24Bs /$ en Febrero del 2013, dos meses después, y desde allí nadie lo pararía, nada que la historia monetaria de Venezuela no registre,

Algunos muy pichones aun no les había dado tiempo de aprender la historia y por ello sus apuestas de usar los dólares de sus ahorros y cambiarlos en bolívares porque supuestamente vendía una poderosa revaluación del Bolivar, profecías nunca acertadas por una razón sencilla: el precio del dólar paralelo estaba reflejando la represión de las decretos leyes para los controles, escasez, colas y racionamiento y envilecimiento del Bolivar, la mismo que le ocurrió al rublo ruso en 1920. Para una visión más detallada sobre la hiperinflación en Venezuela ver https://youtu.be/LotzeSnAvaQ

Los déficits mellizos: fiscal y de pagos internacionales

Lo demás era sencillo, ese enorme déficit fiscal era el anverso de una moneda que tenía por el otro lado el déficit descomunal en Balanza de Pagos. La ruta para la hiperinflación estaba abierta; en abril de 2013 escribí mi primera nota al respecto “Venezuela en el Umbral de la hiperinflación” y mi consejo de comprar dólares a todo precio porque en el mercado sobraban bolívares por “impresión inorgánica” y que el resultado sería una explosión hiperinflacionaria.

Recordemos que el déficit de pagos se recrudece por el reforzamiento de los controles de cambio y precios, lo cual imposibilitaba a que la economía pudiera absorber las divisas que requería pero a precios mayores, o de equilibrio, de lo contrario no habría el requerido equilibrio en balanza de pagos y con ello una palanca de libertad económica que hubiera estimulado la oferta nacional e importada de bienes y servicios, Pero Maduro traía no las reflexiones de Lenin cuando echaba a rodar su NEP sino las colectivización forzosa via controles y expropiación de Stalin en 1928. Maduro impondría más fuerza a los torniquetes sobre precio de bienes y el dólar.

De esta manera al no verse las razones y lo que ocurriría posteriormente en el mercado del dólar paralelo, impidió que muchos analistas económicos y medios no aprendieran la presencia de la hiperinflación, la mayoría buscaba una hiperinflación a lo Weimar, pero olvidaban que ya antes de la Weimar se tenía de una hiperinflación en Rusia y en plena revolución. AL no aprender el fenómeno de explosión del precio del dólar en el mercado libre -paralelo- no se podría conocer que el genoma que hervía debajo delos decretos era la hiperinflación, y viceversa.

¿Por que sube el dólar paralelo y se equivocan los brujos del Bolivar?  Los Ceros de la hiperinflación

¿Pero porque subía el dólar paralelo? Por una sencilla razón, la oferta de bienes caería, el bolívar se imprimiría a gran velocidad, Maduro hizo lo mismo de Lenin, ordeno al BCV a imprimir a toda velocidad hasta que acabó con la tinta, papel y rodillos, y las empresas que lo surtían porque no cobraban viejos contratos suspendieron proveer insumos. Pero fíjese amigo lector que desapareciendo el papel moneda la gente de inmediato aumento su demanda de bienes y muchos de esos bienes, alimentos, pasarían sustituir el papel moneda y con toda razón, el papel tiene un repico nominal, el kg de harina de maíz para arepas tiene un precio real, la hiperinflación le sube el precio…así se cumple otra de los requisitos para una hiperinflación.

La hiperinflación se ha logrado desarrollar, los números hay que verlos en los ceros que toma el precio del; dólar en el mercado libre, este precio por lo general es el mejor proxy de la paridad de poder de compra del Bolivar y nos dice cuántos dólares -bienes importados – puede comprar un dólar en condiciones de libre mercado, el punto de equilibrio del dólar como del pan no lo da la matemáticas sino un fenómeno económico de libre mercado, no hay equilibrio con controles, algo que es básico en cualquier curo de Economía 001.
Suelten los controles y el mercado les dirá el punto de equilibrio que marcaría el poder de compra del bolívar en términos de paridad de poder de compra.

La hiperinflación nos mostraría los dientes, Maduro acelero el proceso de debasement del Bolivar forzando el retorno del billete de 100 Bs, para poder implementar un nuevo cono monetario, donde Maduro y el BCV le obedecerían a mal historia los ceros que ellos esconderían ahora venian dentro del nuevo cono monetario, el billete de 100 Bs seria hoy equivalente al poder red compra de un nuevo billete que se desvase velozmente y ello con circulación escasa, el de Bs 10.000 u así con las otras denominaciones papel y monedas.

Ironías inflacionarias: Asamblea Nacional utiliza data que el BCV esconde

Hay curiosidades políticas, -además de las que nos dieron ciertos análisis económicos de ayer pero también de hoy- la AN aun en desacato decidió hacer un índice de inflación, para lo cual utiliza la data que emana del BCV y que es la que sirve para generar una “inflación clandestina”, en un caso de impudicia política incestuosa al “estimar” una inflación que es menor que la clandestina que el BCV estima, y con ello la AN reduce la inflación “nominal en papel” y el gobierno feliz, quizás pensando que la AN en desacato busca volver en condición de suscriptor de la inflación que Maduro le gusta una de 27% mensual cuando en realidad la inflación se cerca veloz mente a unas tasas intermensuales analizadas de 1240%. Para poder apreciar la hiperinflación veamos el poder de compra del bolívar, el salario mínimo y los precios de la canasta alimentaria y familiar del CENDAS, el mejor análisis y estimación de lo que compra un bolívar hoy.

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