El huevo de la serpiente: Venezuela, país en las ruinas del socialismo

En la fábula de Plinio, los huevos de la serpiente tenían el poder de la eterna juventud, como tales flotaban en las aguas de los rios y mares contra corriente y podían correr contra viento. Plinio respondía que ello era magia y así logro llevar la historia a la tragedia, quien robaba los huevos ignoraba que, si las serpientes no lo alcanzaban, no representaba para ellas problema alguno, ellas existían en los huevos robados, y que sus manos volverían serpientes, solo el tiempo lo lograba. La otra parte de esa tragedia, la real, llevo a Plinio, un científico de las ciencias naturales a morir estudiando Vesubio en erupción.

De la historia a la tragedia, el curso de Venezuela por el camino de una revolución socialista, idéntica todas las que conocemos, encontramos curiosos y perversos fenómenos causados por la agenda de asfixiar y acabar el capital privado, precondición político-institucional dirigida a crear un sistema de servilismo, un regimen de sometimiento del ciudadano a un sistema fundado en la dependencia del presupuesto -ingreso y el gasto del Estado. La constitución y sus leyes crearon una estructura de la propiedad privada, la cual abarca hasta los derechos de propiedad sobe la vivienda, sector sometido a un regimen de intervención.

En esas condiciones la depredación del mercado inmobiliario de viviendas y otras actividades económicas fue restringido para dar paso a un masivo sistema financiero de blanqueo de capitales en el mercado inmobiliario. El caso del debilitamiento extremo de los derechos de propiedad de las viviendas, por regulación y discreción del Estado nos sirve para mostrar el derrumbamiento de los derechos de propiedad fenómeno que se ha conducido via expropiaciones violentas.

Alegórico a la historia contada por Plinio y traída en el inicio de esta nota, encontramos como la reacción social y política de la sociedad, pese que se inició desde el mismo momento del arranque de la revolución, el rol del conocimiento en la sociedad fue deslucido, mediocre, descompuesto y totalmente desafinado con la realidad político institucional y su impacto en la economia nacional ya entre 1999 y 2003 y que graficamos con una colosal salida de capitales, inflación y caída violenta de la actividad economia (-13% en 2001). La opinión publica en relación en lo que a la economia se refiere se ha concentrado en el estatus de la macroeconomía, un típico reacción de una economia, teoría económica y análisis económico convertido en “ingeniería social” dado que anterior al problema macroeconómico, hemos visto el derrumbe del rule of law, destrucción de instituciones, mercado, precios ya no existen como instituciones

A la sociedad venezolana le toca hoy vivir las mismas experiencias de aquellos países que en Asia, Europa, África y América vivieron o viven en el socialismo. En nuestro caso, la intelligentzia venezolana no interpretó el peligro, los grupos politicos, todos de la familia del socialismo, no estaban preparados para proyectar la manera como en el futuro cercano un pais podía empobrecerse en dos decadas, hoy a vastos círculos la política se ha desdoblado de la realidad política y económica, mantenidos por la corrupción y el narco tráfico, no podrán asimilar, y contrario a la lógica, muchos han preferido mimetizarse y mutar en la periferia de esa ideología empobrecedora. Quizas la tragedia en los huevos de la serpiente de Plinio sea un caso ficcional de una realidad, para que correr con los huevos de la serpiente en la mano para escapar de las serpientes?

Al cabo de 20 veinte años, ¿qué tenemos? Un Estado propietario de las dos terceras parte del PIB, activos en ruina, con escaso valor intrínseco, la plataforma de un déficit fiscal que sobrepasa el 50% del PIB, el restante tercio el tamaño de la economia privada -incluidos consumidores y trabajadores como desempleados- solo la quinta parte de los que era en 1998, la hiperinflación y el envilecimiento del bolívar, -debased- , la escasez y la penalización sobre la libertad, propiedad y derechos de propiedad, por inseguridad de la vida, constituyen la cosecha de aquella lógica, como el obeso mórbido, nada lo calma, el déficit fiscal es ilimitado.

El analista económico cae en la trampa de la ingeniería social, cree que con un cambio de las políticas macroeconómicas el crecimiento económico. La comprensión de fenómeno económico desee el inicio de la revolución con la nueva constitución, era necesario, por ejemplo, para poder conocer que, hacia finales de la primera década del 2000, Venezuela daba muestras de la hiperinflación y el estrato que causaría, la reacción del mainstream económico era que en un país petrolero no había hiperinflación, ¡pamplinas fritas!

Los orígenes de esos fenómenos son diversos; de allí nuestro paralelo de la Tragedia de los huevos de la serpiente de Plinio, ninguno es autogenerado, ni auto sostenible, todos nacen de un complejo sistema económico fundado sobre el interés de un Estado/Gobierno, un ente capturado por grupos de interés políticos, mercantiles y militares, en el cual el eje de ese poder político pivotearía en el gasto para alimentar y sostener ese ente, y en la naturaleza de su ingreso fiscal y por control de los precios, del mercado y de los derechos de propiedad; la trilogía vital de la historia del individuo racional, del homo economicus. La ingeniería social no permitió comprender el fenómeno institucional que traería la economía al colapso y su destrucción.

Este es el mecanismo que garantiza que el impacto negativo redistributivo que causa el gasto publico creciente como la gula del obeso, más ingreso, creando una curiosa tautología financiera y monetaria que genere ingresos fiscales adicionales al gobierno, para drenar el capital de la gente, los privados y con ellos, el impuesto inflacionario, pagar el crecimiento del Estado, una balanza económica utilizada para empobrecer, por consecuencias intencionadas, momentos es los cuales el individuo desprevenido cuelga de la faz de la paradoja sin apreciarlo con anticipación. UN mal ejemplo de uso del conocimiento en la sociedad (Hayek)

Es la esencia de ese esquema redistributivo, independiente de cómo se financia ese gasto, sean impuestos, deuda, o windfalls como el ingreso petrolero, el gobierno se encargará de hacer del dinero un símil fiscal, el dinero existirá en su forma nominal y solo satisface a los depredadores y quienes medran del Estado, y en la otra forma, como mecanismo de pago y como demanda de dinero, digamos, por razones precautelativa.

En manos de la gente, ese dinero envilecido lo ha empobrecido y seguirá empobreciéndolo hasta el final, donde por ejemplo, hablemos de una caja CLAP “matahambre “ y la Estado de Servidumbre lo hagan dependiente del mendrugo oficial, él es parte de esa nomina hasta que el fenómeno se convierta en vorágine y la violencia social, ya en el terreno, fracture la geografía política del país, un típico fenómeno africano, natural de un Estado Fallido, y del cual no está nadie inmune, una vez que el caos y la sobrevivencia del Estado Fallido decida que el país se desintegra en pedazos, aun siendo una República, fracturada y pobre, muy pobre. Una amplia geografía del país ya avanza sobre esa perversión, ciudades, pueblos, tienen mafias que controla al ciudadano inmerso en esa pobreza.

Es la tragedia del venezolano quien mientras más rico y poderoso es el Estado/Gobierno y los grupos de interés que lo depredan, más pobre es el ciudadano, su medio ambiente le impide sobrevivir, escapa y emigra, literalmente hablando, hasta el momento en que el gobierno cierre la jaula. Venezuela estaría entrando en ese umbral, donde el trade off entre la paz y la violencia social esta dictada por el poder de los grupos que viven de la violencia, un sector que crece a gran velocidad y los que utilizan las armas en poder del Estado quienes al final buscaran sobrevivir uno sobre el otro. La división político territorial del país ha dejado de tener sentido ante esa atroz realidad, las fronteras entre los Estados, en muchos de ellos simplemente no existen; desde Bolivar hasta el Zulia, una diagonal dibuja un país desintegrado.

En ese plano, para que el ingreso fiscal petrolero, especie de windfall, operara como grasa del sistema, los grupos de interés, políticos, militares y mercantiles se aseguraron de que la renta del recurso, petróleo, fuese propiedad del gobierno, la gran creación de JP Perez Alfonso, el Estado rentista- que la propiedad de la renta, el régimen dispone que ella fluya al gobierno como ingreso fiscal, regalías o derechos, impuestos y dividendos a sí mismo, lo cual es realmente risible, pero la política es así. La paradoja nos lleva a la tragedia, y no al revés, era el propósito de la Esfinge que ella impuso a Edipo, con la obligación de conocerse a sí mismo. Edipo, respondió la interrogante de la Esfinge, es el hombre…y su vida fue perdonada, se encargarían los huevos de la serpiente, acabar con Edipo Rey.

Cuando el windfall se acaba, como realmente ocurrió, como todo maná, rentan al Estado/Gobierno fueron por lo que los ciudadanos habían ahorrado, la hiperinflación y el impuesto inflacionario, la depreciación de la deuda de ese Estado, la devolución y el orden jurídico que mutila derechos de propiedad se encargaron de trasferir ese poder de compra al gobierno. Este es el momento, o umbral que hoy vive el venezolano que no dispone de recursos para emigrar, independiente que el flujo migratoria este aproximándose a los 10 millones en los próximos tres (3) anos, a juzgar por el actual ritmo de 2500 a 3000 migrantes diarios.

Ese fenómeno no pertenece solamente al regimen de Chavez y Maduro, viene de los tiempos de Luis Herrera y Jaime Lusinchi, solo que, a un ritmo más lento, la balanza migratoria se hizo negativa hacia finales de los ochenta, momento que llega al final con el llamado “ caracazo” , que no siendo un momento espontaneo fue utilizado por esas fuerzas de la violencia política y social que se habían resguardado en la renta del petroleo.

Al caer precipitadamente la renta del petroleo -en términos per cápita- a finales de 1988, la fractura de la nación comenzo a ejecutarse, los grupos de la violencia social se aliaron con militares junto con grupos de privilegiados que vieron sus beneficios resbalar montaron la cacería contra el gobierno de esos dias -CAP II- y con el portaestandarte de militares y otros líderes políticos, Caldera y un grupo de dirigentes que sentían el escalofrío de la violencia revolucionaria, jugaron al golpe y la violencia pensando que su colaboración les perdonaría su legado. La participación de los partidos de la partidocracia mal llamada democracia, la Republica fallece para dar origen a una revolución política que traía como meta reventar los derechos de propiedad y transferir al Estado ahorro, y el trabajo del ciudadano.

La fórmula impuesta es igualar salarios e ingresos, lo cual en un entorno de mayor igualdad en la medida que crece la pobreza, crea las condiciones de fractura política, institucional mencionada arriba como un standard africano. Como puede verse en un análisis de ingeniería social -de tipo macroeconómico- no podía comprender ni mucho menos ayudar al hombre de a pie a que entendiera que vivía en una tierras que fue enjuiciada y castigada para que se arruinada.

En pocos años, esa relación del ingreso fiscal que paga el gasto es perversa, dado que los incentivos en juego son los que los controlan , grupos políticos, mercantiles y militares, -en asociación al narcotráfico la política del día día se convirtió en el oficio de saquear el Tesoro de la Republica y descapitalizar la industria petrolera nacional, dislocar los acuerdos comerciales, industriales y económicos con empresas internacionales, expropiarlos, lo que nos ha puesto en el estrado de tribunales internacionales como Estado fallido por más de treinta casos, incapaz de respetar contratos, para nombrar los más importantes- perversa porque como los incentivos de captura de la lenta tiene movimiento perpetuo, la renta no produce dolor producirla, cuando es por ejemplo, esfuerzo privado.

Venezuela tendrá serios problemas, gobierne quien gobierne, al tratar de retornar al mercado internacional una vez que camine por un rumbo que permita resolver el síndrome de Estado Fallido con nexos terroristas, y cuelgue la reestructuración de la deuda traída por sus asesores, delfines de los multilaterales, un proceso de negociación dirigido a maximizar el volumen de “quita” o “haircut”, fenómeno político que nos traerá una larga lejanía del mercado voluntario de capitales. La corrupción no tendrá que irse, los multilaterales traerán algunos fondos que serían repartidos, así la corrupción de proyección internacional y la relación con el narcotráfico y mafias blanqueadoras de capitales, factores de poder estos dos últimos, ligaditos, que se extendieron a todo el continente, bajo la violencia del Foro de Sao Paolo, muchos de ellos en franca lucha para desligarse de los nexos del narco tráfico, con grandes dificultades porque la red del narco tráfico y el narco-estado está conformada por sectores políticos, las fuerzas armadas nacionales, las policías y grupos de interés dentro de sectores financieros y empresariales.

Así, los que capturan se convierten en dolientes, y cuando ese privilegio peligra, como ocurrió con las reformas económicas en 1989, la violencia del Estado, armada y política asume la defensa de sus intereses, léase privilegios, a cualquier precio, así paso dos veces, en febrero 1989 y con los golpes de Estado de 1992. Los actores de esa violencia política, la mayoría de los venezolanos jóvenes no lo sabe, fueron los grupos que vieron perder sus privilegios rentistas, políticos articulados en los partidos del estatus y del contra estatus, militares, mercaderes y empresaurios – y no emprendedores- arrimados al Estado como tábanos, así como otros grupos, religiosos, y laicos.

Finalmente, y si hay consenso, un proceso revolucionario –por votos o plomo, para los efectos la misma cosa- se hace del poder, y la lucha entre esos grupos lleva la sangre al rio, pueden más quienes tiene el control de la violencia institucional de las armas del Estado, Así ocurrió en Venezuela desde 1999. Las diferencias entre los grupos de rentistas que se coaligaron y tomaron el poder en 1999 se resolvió en favor del primero al fracasar los golpes de Estado del 2001 y la protesta popular nunca convertida en acción colectiva que se enfrentó al grupo que contralaba el poder.

Protesta silenciada con una criminal represión del gobierno, pero también frustrada con los años por incoherencia, ineficiencia y un curioso comportamiento ensayo y error que ha permitido -que expresa tácitamente que aún no se comprende que el enorme proceso de destrucción del país constituye una agenda política – el control del poder político y fiscal que ha empobrecido a su gente a los niveles de su existencia hace 40 anos.

Ese capítulo aun esta por estudiarse en profundidad desde el punto de vista económico. Por algunas de esas, y otras razones subyacentes, la sociedad no pudo en su momento descifrar ese fenómeno, la lucha entre los grupos que acabaron con la ‘ democracia ‘ en 1992, y que utilizaron prohombres del estatus que sirvieron como celestinos, lo que ellos pensaron podrían dominar una vez que el poder pudriera a los que lo habían tomado en 1999.

En el mercado político las cosas no fueron distintas, ciertos grupos residuales del “viejo orden” prefieren el reacomodo político, rabos de leon, la renta alcanzara para todos sus clientes. El circuito está completo. Como economista, me interesa ese mercado, el político, para investigar sus incentivos, las diversas formas de captura de la renta, su rol en la redistribución de la renta, en la cola del leon o en la cabeza del ratón.

Como el gasto enhebra los intereses de otros grupos, una red, una acción colectiva emergió de pobres, ricos e intermediarios políticos, civiles y militares rentistas –todos rent seekers. En estos quince años, el gobierno administro las reglas de la economía, precios, derechos de propiedad, mercado y marco jurídico para condicionar el control social y político, entre ambos más allá de lo que ocurriría con nuestra manera y calidad de vida, el objetivo mencionado requería del uso y abuso de un componente institucional; la violencia. Y efectivamente esta tomó en diversas formas, pero todas automatizadas a los mecanismos de control.

Así se conocieron la violencia represiva, los grupos paramilitares, llamados grupos bolivarianos, colectivos, milicianos, todos armados y aliados de la justicia revolucionaria de la coerción, crearon una comunidad de intereses junto con las fuerzas regulares militares y policías, conectadas por el narcotráfico, y en el extremo de la ingobernabilidad “somaliana” que desde luego duraría en la medida que el mercado político satisfaga la ansiedad y los incentivos bajo los cuales reproduce su hábitat. El precio del petróleo y el ingreso fiscal petrolero sirvieron de mesa a ese esquema de gobierno.

Venezuela no contó con unas elites inteligentes, capaces de divisar el horizonte y crear los resortes de la respuesta social y política. Esto quedara para el estudio de la historia, hoy es además del empobrecimiento de las clases intermedias y más humildes, una preocupación académica para los que han vivido la historia, tanto la de ayer como la de hoy. Una buena parte de la población, los que tienen alrededor de 30 años, ayer eran muchachos que han tenido frente a si el modelo redistributivo dirigido por militares y un ripio político que se aglomeró en el camino para emboscar la historia.

El objetivo cumplido empobrecer y dominar; las elites no fueron tales, desaparecieron, queda un proceso político institucional, si es que podemos utilizar esa expresión, un cambio de forma de vida, que impuso el modelo de sociedad operada por criminales que destruyen los restos de un rule of law decadente, proveniente de los regímenes politicos en poder de partidos politicos enquistados en el Estado, bajo la corrupción y en un régimen político corrompido. Hoy opera en el mundo de reglas de la violencia, el crimen de la mano de la violencia de un Estado represivo. El objetivo de todos los dias, destruir las libertades y convertir a los individuos, habitantes de una sociedad servil ante un poderoso Estado, capaz de quitarle la vida por no estar de acuerdo con el regimen de opresión que caracteriza a los socialismos de todos los tipos.

No hay almuerzo gratis, pero hay $ y no hay Bs.: la ‘mano invisible’ y el ‘orden espontaneo’

Tenemos abajo dos artículos en la misma dirección web. (1)  Dolares sin bolívares: entre la mano invisible y el orden espontaneo, y (2)  los deseos de muchos quienes piensan que el Gobierno de Maduro dolarizará la economia incluyendo al bolívar.

Hay dos maneras de ejecutar una decisión de política pública, una por las malas, en Venezuela la cosecha es abundante, así se compare con Argentina, un pais que ha empobrecido secularmente por malas politicas, La otra es por las buenas siguiendo la racionalidad de lo económico, que dice que si una decisión puede ser fatal, no lo es per se, sino porque quienes la toman, además de ser ignorantes, buscan los caminos de enriquecerse en la vuelta, los políticos venezolanos no tienen paz con la miseria.

Las cosas han ocurrido siguiendo la escasez de papel moneda, curioso fenómeno generado, por las deudas del Gobierno con las fabricantes de papel moneda y la escasez de dólares para cumplir con sus deudas -default con bonos en default y no default en venta con descuentos hasta de 80%, además de la violenta y voraz caída del poder de compra del bolívar respecto del dólar. Por camino llegó el billete de mayor circulación en el mundo, un (1) dólar, el proceso de sustitución del dinero, típico en entornos hiperinflacionarios, se ejecutó casi totalmente. Afuera queda un 75% de venezolanos con cuatro dólares de salarios mínimos, y un pais empobrecido en los parámetros centroafricanos.

La gente decidió creer más en “.in God we trust. .»1 y dejar de creer en el bolivar -y luego de una revolución muchos dejaron de creer en Bolivar, y en el propio gobierno, pocos se dieron cuenta que la “mano invisible” del mercado y libres precios de Adam Smith2 y del “orden espontaneo” de F. Hayek3 que expresa que ese orden gobierna las acciones del individuo en búsqueda se su propio beneficio -y en general- de un sistema social -y económico- son producto de fuerzas espontáneas que operan fuera del control directo del hombre.

Bajo esos dos ‘reflejos’ el de la mano invisible y el orden espontaneo la lucha por la libertad nos conduce por un camino de satisfacción y utilidad, una ley del comportamiento humano, la derrota de la hiperinflación, el empobrecimiento solo será servidas si el individuo se siente libre, el beneficio general del individuo solo podrá transcurrir en un medio donde propiedad privada, el mercado y precios libres fluyan libremente por voluntad del hombre.

Así, al perder el bolívar -impreso por ese Gobierno en el cual ya no se cree, pero lo oprime – todo su poder de compra de la moneda se ha ido, queda solo el del dólar; el bolívar fue convertido en apenas una moneda de cuenta, la cual solo servirá -como no lo sirven tampoco las cuentas en un ábaco- para codificar cuantos dólares existen realmente para respaldar las finanzas del propio gobierno, y en su caso, el hombre de a pie, personal. En adelante el proceso es indetenible, nadie podrá hacer volver la confianza a una moneda del cual el individuo más humilde no es su propietario, ha sido privado por leyes, restricciones de corto y largo plazo, represión y perdida de la libertad de ser propietario.

El respaldo de los bolívares que muchos tenían, en su poder personal, pero no su propiedad, y que estaba prohibido utilizar, eran -y serán transados off shore y consumidos en forma de bolívares, hasta que la moneda deje ser propiedad del gobierno, un pesado fenómeno que va dando paso a la circulación de una moneda, que no siendo de curso legal, quien la posee si es su propietario y no será “inflacionada” por el gobierno, este no la imprime. Ese dólar fue y sigue siendo, reserva de valor; y hoy sustituyendo al bolívar, en un fenómeno que suele ocurrir allí donde el gobierno camina por una agenda de financiarse con la (hiper)inflación, no tiene opción, se trata ahora de sobrevivir en el poder.

De esa manera, los dolares hoy circulan, libremente, con alguna precaución, el gobierno no le quedo otra que eliminar las restricciones, aunque no todas, pero sin perder su horizonte de gobierno expropiador, habrá que tener cuidado con la transferencia de ese dólar al BCV porque terminaría financiando el gasto deficitario del gobierno, además de los caminos de la corrupción. Ese dólar en poder del individuos, es su ahorro personal, donde quiera que se encuentra, listo para que de la mano invisible aparezca en las calles libremente.

Así se convirtió en muchos como moneda de curso personal y en otros como unidad de cuenta -off shore- en el mismo momento en que la gente pudo comprender que la hiperinflación habia sido traída por el gobierno para poder financiar su déficit, moneda de cuenta por cierto similar al legendario maravedí español, la moneda de cuenta creada por el Alfonso el Sabio Rey de Castilla en los 1286 y por la Corona de España y que duro cerca de 700 años. EL gobierno de este fracturado y empobrecido pais se queda con su dinero propio y con el sostener la hiperinflación que continúa empobreciendo a quienes no tienen aún acceso al dólar.

Así, la gente pasó a transar con billetes constituidos en un cono monetario, protegidos por su “ninguna” inflación. El «nuevo” invisible cono monetario de dólares sustituye al coño monetario de bolívares de papel y electrónicos que no tienen valor intrínseco alguno y los imprime el gobierno para pagar su colosal déficit fiscal, la enfermedad que empobreció y destruye la familia venezolana.

Los billetes de un dólar hasta 5 dólares en términos facticos circulan para resolver el problema causado por escasez de efectivo, una moneda que el petroleo canjeaba por balanza de pagos hacia el poder del BCV. La caída de las exportaciones petroleras por el colapso de la industria petrolera redujo a cero las reservas internacionales, y digo a cero porque de esa balanza de pagos no poseemos balances de situación de liquidez internacional, pero si sabemos que como reservas internacionales circulan en el BCV bonos del gobierno hoy valorados a 25% de su valor facial, aunque estén a cuenta de su valor facial a final de periodo, los próximos 15 a 20 años.

El dólar en manos de la gente, su propietario de facto y -debería ser de ley- no tendrá ninguna relación con el petroleo, lo cual es una ventaja, -no pertenece al gobierno- sino que crecerá sobre el dominio personal que cada quien imponga en su vida, ese dólar no lo puede envilecer el gobierno, no es impreso como unidad de valor por el gobierno, el mercado y sus precios se ha dolarizado y ha sido impuesto por la “mano invisible”. Y quien no lo utilice como efectivo para adquirir bienes, lo utiliza como unidad de cuenta, porque los bolívares que aún el mercado utiliza como unidad de cuenta, tienen un respaldo en su poder y no en el BCV, aunque tampoco puede imprimirlo, si desea obtener más, lo hará bajo la fuerza del trabajo y su emprendimiento.

Esta dolarización conducida por la mano -que muchos ahora pueden ver- invisible, también elimina aquellas visibles manos de los gobiernos para devaluar y depreciar el dinero que ellos imprimen, un despojo realizado, sin otra razón que la violencia coercitiva del Estado/Gobierno armados para la ocasión, para fijar precios arbitrarios del dólar en moneda local, con controles y como mecanismo político para financiar el déficit fiscal.

Iguamenente, ese comportamiento político del gobierno y como agenda, ha basado sus políticas públicas, para el  empobrecimiento de los conciudadanos, además de decidir cuantos bolívares por dólar ese gobierno compraría esos dolares que no le pertenecen, y que con todo el cuidado cada individuo desde hoy debe cuidar que ello no ocurra, el robo al dólar hay que detenerlo antes que el gobierno actué, y son las remesas enviadas desde el extranjero a las que el Gobierno quiere tomar, a cualquier costo, inclusive para ellos, una eventual dolarización a lo Zimbabue. Así preferiblemente utilícelo como cash y en condiciones de confianza su tarjeta y billetes de dólar de mayor denominación. Hoy no deberían ser como el gobierno desee, sino los que el mercado y esa mano invisible digan.

En otras palabras, el salario será medido en dólares, aunque no sea tan visible, los dólares que la gente gana al transar sus bolívares en el mercado expresan que el venezolano ya no vive en la burbuja petrolera, sino en la burbuja suya personal que marca los tantos bolívares que recibirá por su trabajo, y así dependerá de su capacidad de emprender, de trabajar, de producir honestamente, y para ello solo requiere de una sola cosa, la libertad, y no me refiero no al libertad que pregonan los políticos, culpables todos por develar la gran verdad de vivir de un hábitat de mentiras, corrupción, ineficiencias y no del oficio real que dura toda una vida. Esos salarios comenzaran una nueva historia en unos 4 a 5 dólares por salario mínimo; es decir, el arranque será de cero, la burbuja petrolera los pateo uno por uno.

De esa manera, hoy habrá un precio en dólares -efectivo o moneda de cuenta personal- por un kilo de harina para arepas, como habrá un precio de una hora, una semana, cuatros semanas de trabajo, sea médico o buhonero, empleados propios de sí mismos, o de otros emprendedores, y sus ingresos los arbitrará el mercado, la oferta y la demanda las dos caras de la mano invisible lo dirá, un orden espontaneo garantizara que trabajar y emprender es la forma que toma todo beneficio.

En el futuro y partir de «hoy» la productividad y el emprendimiento serán las fuerzas que le darán intrínsicamente precio a nuestra valoración de las cosas que aprendimos y aprendemos y necesitamos hacer para obtener los medios para subsistir y reproducir. A muchos el ingreso real de hoy será su punto de arranque, todo lo ocurrido ayer fue simplemente una burbuja que ya no existe y obra de grandes errores cometidos en los sesenta, particularmente de los patriarcas del petroleo que crearon una economía dependiente del petróleo al darle al Estado su propiedad y enajenar al individuos, el ciudadano de lo que hubiera podido extraer del subsuelo.

Sus ingresos han caído a niveles de quienes no puedan soportarlo, muchos con solo sus manos y cabeza y otros con ahorros deciden viajar a otros mercados y transar sus habilidades, conocimiento, oficio y trabajo, allí le valorarán más su trabajo y emprendimiento y experticias que en Venezuela, por ahora el mercado marcará y transará con libertad las cosas que hacemos y con las que necesitamos. Acá la mano invisible tambien hace su trabajo, y quien no creía en la mano invisible, es mejor que desde una vez crea en ella, es la mano invisible, el orden espontaneo, y su mano visible y su emprendimiento personal le dará los recursos para sostener y progresar con sus familias.

El dólar en manos de la gente, su propietario de facto y legal -debería ser de ley- no tendrá ninguna relación con el petroleo, lo cual es una ventaja, -no pertenece al gobierno- sino que crecerá sobre el dominio personal que cada quien imponga en su vida, ese dólar no lo puede envilecer el gobierno, no es impreso como unidad de valor por el gobierno, el mercado y sus precios se ha dolarizado y ha sido impuesto por la “mano invisible”.

De acuerdo a lo que ocurre en el mercado al estimar el poder de compra de esa moneda en circulación -bolivar electrónico- en las estadísticas del Banco Central se ha perdido en un 99% de ese poder de compra, fenómeno que nos comunica que la organización del país que tenemos adelante, solo contará con nuestro ahorro, nuestro trabajo, el de los ciudadanos. Desde luego, apropiarse de los recursos que la naturaleza nos colocó bajo tierra, hoy sin valor intrínseco alguno, nos exige ir a una organización económica y social donde el Estado no sea propietario ni productor. Así mismo, todas esas codas que el Estado hoy posee deben ir a los ciudadanos, privatizarse, la gente trabajara para adquirir su ahorro, y ese ahorro no vendrá gratis sino atado al trabajo. Sin embargo, los hombres de la política no han cambiado su forma de pensar, tirios y troyanos, gobierno y oposición son simétricamente similares, piensan los mismo, saquear, arman planes de un nuevo pais bajo sus garras de rapiña.

Los desastres con los cuales se estuvo destruyendo este pais en 70 años, lo podemos palpar y aprender de nuestra historia reciente como el Estado -una cosa abstracta- en poder de la política se convierte en el recurso personal y de grupos de interés, partidos políticos, asociaciones incestuosas, que se han apoderado y apoderan de él -el Estado- y de su fuerza coercitiva, para expropiar al ciudadano normal de las posibilidades de emprender directamente sus futuro, no lo deja y lo prefiere servil y adorador del Estado Tótem.,

Todas esas cosas que tiene nuestra geografía habrá que producirlas y darles propietario al suelo em bienes y servicios en propiedad privada, el mercado y precios libres garantizarán que todo será elaborado con eficiencia, menores costos y grandes beneficios, cada uno obtendrá lo suyo en un mercado y precios libres, con propiedad privada protegida por el Estado, ese sería su único oficio además de cuidar por el respeto a las leyes, la seguridad del individuo y el respeto a la propiedad de sus cosas, el mercado arbitrara lo de todos frente a todos, en adelante solo de esa manera se premiará el emprendimiento y el conocimiento, costos y beneficios y solo eso trae prosperidad; debemos pelear por quedarlos con nuestra libertad, ella nos hará ciudadanos útiles y familias prosperas.

1Inscripción en el billete dolares americanos
2A, Smith (el teorema de la mano invisible
3F. Hayek Law, Legislation and Liberty

Muchas apuestas, el gobierno iría por la dolarización para continuar ganando tiempo…

Muchos esperan que el gobierno dolarice; los precios y una buena parte de las transacciones en el mercado se ejecutan a precios internacionales y en billetes de baja denominación del dolar. Los más optimistas hablan de dolarización espontanea en el mercado, y el gobierno forzado por escasez de divisas ha ido eliminando las restricciones que impedían a la gente comprar y vender divisas libremente, la gente ha venido comprando con sus billetes de dólares en efectivo que tenía guardado en sus zapatos, camas y bancos en el exterior.

Remesas enviadas por familiares trabajando el exterior son procesadas en el mercado, todos acepta el dolar, y rechazan el bolivar. Podemos afirmar que los preciosos han convergido a la paridad del bolivar respecto el dolar expresada en los precios de los bienes. La gente utiliza diferentes medidas de canje; a saber, bitcoin y otras criptomonedas, divisas, y muchas otras formas y caminos, y también el narco tráfico menudeo o pitufeo se ha activado desde que el BCV dejó que el bolivar se dolarizara a precio de la calle.

Efectivamente el Gobierno puede dolarizar, probablemente siguiendo la ruta de Zimbabue en 2009, cuando este pais dejo de imprimir dinero como moneda local y permitió a otras monedas, dólar, euro, libra, rupia, yen, etc. a ser utilizadas como moneda, así comenzaba la segunda dolarización de Zimbabue luego de registrarse entre 2009 y 2016 una voraz hiperinflación.

Pero no esperemos que esto continúe, la hiperinflación es un sistema, eliminarla requiere grandes reformas, una fiscal (privatizar masivamente), otra monetaria dolarizar las transacciones monetarias permitiendo a todas las valutas circular como monedas de curso legal y otra de la constitución, acabar con el socialismo y traer el capitalismo, solo que no pareciera este el rumbo del actual gobierno y tampoco lo que ofrece entre líneas Juan Guaidó quien es simpatizante de un socialismo vegetariano, pero socialismo al fin. Total, de acuerdo con lo hecho por ello hasta ahora, muchas reformas han ido en camino de la estatización, léase de la hiperinflación como sistema de financiamiento.

Las reformas que el gobierno ha ejecutado en los últimos veinte años nos han traído hasta acá. ¿Harían ellos ahora todo lo contrario? Pensamos que no, pero la sobrevivencia del gobierno es precaria, tiene todo el derechos devolverse, renunciar, e irse. El gobierno que entrase tendría los mismos problemas que el gobierno saliente, las mismas restricciones, tendría la ayuda internacional, pero esta ayuda como to almuerzo que no es gratis tendrá fuertes condicionamientos de los mercados, incluyendo al FMI, fundamentalmente, especie de Banco Central internacional.

Y así, finalmente el gobierno decide dejar «flotar» y aceptar la enésima devaluación/ depreciación del bolivar, el cual toma de inmediato los precios a los cuales los mercados paralelo compran y venden los dólares. Sabemos que a falta de pantalla y seguridad jurídica, la gente utiliza cualquier cosa que le permita hacer equivalente al bolivar del dolar siempre y cuando este precio se encuentre en el nivel de lo que cada quien acepte ese como su precio, la gente aprende con velocidad a valorar sus cosas, -en el margen, como debe ser- trabajo y precios sin la intervención del gobierno, la racionalidad en la mano invisible y el orden espontaneo le aplicaron al gobierno una gran derrota con pocos titulares de los medios que el gobierno controla en ambos mercados políticos patrones de medios y redes sociales.

La dolarización de precios y el dólar en un mercado aparentemente libre, pero sin seguridad jurídica que lo sostenga, es parte del principio. En ese sentido, algunos piensan que el Gobierno de Maduro llevará a cabo una cierta dolarización y otros piden que los salarios se expresen en dolares, la gente sabe que su punto de partida es muy bajo, se siente muy pobre, entre el petróleo en manos del Estado y la revolución socialista el venezolano promedio ha empobrecido -en términos per capita- el 75%, caso no común en la historia. Venezuela llego a los máximos y me temo eso no ha terminado, la gente sabe que no porque sus salarios sean expresados y hasta pagados en dólares ellos no aumentaran de términos reales, dólares del día, pero está segura de que esos dólares en su bolsillo no se depreciaran/devaluaran, el gobierno no podrá imprimirlos y eso es ya un alcance importante.

Seguro estamos que cuando eso ocurra el ciudadano venezolano aprenderá que su actual pobreza no será resuelta de inmediato por ningún salto de birlibirloque de los que ofrece el Presidente Interino, Guaidó, el volumen de dólares libres que muestre no les alcanzara para sobrevivir, muchos seguirán como ha estado ocurriendo, emigrando, este mecanismo de huida es natural, la gente emigra a aquel pais cuya moneda no sufra la enfermedad sufrida como la que sufre el bolivar.

Efectivamente el Gobierno puede dolarizar, probablemente siguiendo la ruta de Zimbabue en 2009, cuando este pais dejo de imprimir dinero como moneda local y permitió a otras monedas, dólar, euro, libra, rupia, yen, etc. a ser utilizadas como moneda, así comenzaba la segunda dolarización de Zimbabue luego de registrarse entre 2009 y 2016 una voraz hiperinflación. La dolarización como eje de poder de compra de las monedas mencionadas arriba comienza hasta hoy cuando el gobierno en octubre vuelve a crear otra moneda, sin sacar de circulación las monedas de reserva de valor convertibles con el dólar, yen, euro, y yen. Mientras tanto Zimbabue entraría a su tercera hiperinflación -en 30 años- durante 2019 en vísperas de la monetización de su nueva moneda prevista para el mes que viene.

Maduro podría dolarizar, no es difícil, en base dos escenarios. El primero, problemático, porque al no tener reservas en dolares para comprar los bolívares en circulación, y aceptando que el mercado, la gente, dolarizó precios al ritmo hiperinflacionario que dicta el colosal desequilibrio fiscal generado por un déficit en 45% del PIB que obliga al BCV a producir dinero electrónico -inorgánico- en magnitudes colosales y expandir así la liquidez monetaria. Recordemos que no podrá emitir papel masivamente porque al Gobierno las casas que fabrican papel moneda no le otorgan créditos en virtud de los monos que el Gobierno tiene con ellas, por impago de deudas con esas empresas en montos de $385 millones.

Pero el problema para el gobierno venezolano es que esas valutas que se encuentren circulando en el mercado quedarían entre bancos privados, publico tenedor y mercados de bienes y servicios operando y cobrando sus bienes y colocando esas valutas en su cuenta en el BCV o banco y esas valutas irían a reservas, pero con el dominio y propiedad en poder de los tenedores que ofrecieron servicios y canjearon bienes con quienes pagaron en valutas esos bienes. Si el gobierno tiene los euros, este sería el segundo escenario, podría comprar esas valutas que el mercado cobraría por bienes y servicios, la operación entre tres, gobierno, mercado de bienes y servicios y tenedores de esas divisas.

La restriccion acá, la más importante, el gobierno si no tiene los euros para comprar las valutas en circulación, entonces la economía podría funcionar sin el BCV, lo cual ha sido siempre mi propuesta de dolarización, sin BCV y las divisas en el sistema financiero en poder de sus dueños, el mercado, entonces el fenómeno monetario seria simple y sencillo, cada dueño de un euro, yen, dolar, yuan, le vende sus divisas al importador, y los bancos se encargarían de hacer las transacciones, tendríamos un sistema financiero de divisas interbancario, el gobierno solo regularía que los derechos de propiedad y el marco jurídico que los protege funcione a perfección.

¿Podrá un regimen que tiene 20 años expropiando y nacionalizando y criminalizando la actividad económica comportarse decentemente? Puede ser, se iría la inflación y el gobierno no podría endeudarse más, no tendría dinero para ello. Pero el sistema no estaría vetado para crecer y desarrollarse sin necesidad de un banco central

Pero el ensayo de dolarizar del actual gobierno puede darle cierto tiempo político mientras una nueva hiperinflación entra en movimiento cuando el Estado no pueda pagar la factura del gobierno, servicios, deudas, etc., en el corto plazo reentraríamos a otra hiperinflación siguiendo siempre los pasos de Zimbabue y esperando que Maduro alcance a Mugabe en edad y sea Dios quien se lo lleve. ,

La historia no teminara hasta que el Estado y el Gobierno no se transformen y su gasto no exceda el 20% del PIB, y para lo cual solo la privatización podría ayudar, pero tambien masivas migraciones al exterior hasta que la mitad de la población venezolana -teóricamente- emigre, las necesidades habrán reducido y la pobreza crítica este aniquilando el resto de la población venezolana. Para esos momentos, los ingresos por remesas serán superiores al PIB, entraríamos en un mundo fantástico, los venezolanos emigraron para poder mantener en Venezuela sus familiares de la tercera edad.

 

El dolar más caro en el BCV que en el mercado paralelo. ¿Cuál es el rol del narco lavado ? ¿Qué implicaciones trae ese evento que fue tratado por los medios y especialistas como algo excepcional? ¿Qué nos dice el mercado de divisas?

La tasa de cambio muestra dólares más caros -en bolívares- que el mercado paralelo, la hiperinflación continua el camino de empobrecimiento, pasando de mano en mano del paralelo al BCV y viceversa. Cual sería el rol del narco-lavado cambiario en este caso

Muchos se confunden, en realidad no tiene nada de importante ni relevante que los precios del dolar en el mercado paralelo y el cambio oficial (BCV) -precio del dólar en el BCV, tasa de cambio, se expresen con movimientos diferentes, hacia arriba o hacia abajo, uno del otro. Recordemos -y esto si es importante-, que el paralelo en un mecanismo de compra/venta de divisas que se desarrolla con transacciones arbitradas – entre cuentas de divisas off shore y cuentas en bolívares in shore, es decir, en el marco de la liquidez en reservas internacionales en divisas y liquidez monetaria en moneda local, bolívares- – una a una de donde habría que promediar diaria o inter diaria y luego promediar entre los diferentes microestructuras que se encargan de ofrecer divisas y comprar bolívares -o viceversa- a precios del momento, no transparentes, ergo sin pizarra.

Por el otro lado, el tipo de cambio en el BCV es generado por la intervención de esta institución, cada vez que vende compra divisas y bolívares, en un mercado con serias restricciones en la oferta y demanda de divisas, que contraen su liquidez, y las restricciones son eliminadas, la iliquidez en divisas, escasez de dolares en el BCV lo cual ya es endémico, que hace depreciar o devaluar al bolivar, porque estos abundan, particularmente son distribuidos por el Gobierno al recibir del BCV prestamos no recobrables – monetización del déficit fiscal- para pagar la brecha fiscal, el déficit fiscal. Por ello la lectura correcta de ese proceso de sobrepasar -il surpasso- el -aparente y mal calculado- precio del dólar paralelo, es simple una respuesta del mercado ahora de manera “transparente” la hiperinflación lo que categoriza un mecanismo cambiario intermediado por el BCV la escasez de divisas -dólares o euros- como reservas internacionales.

Aunque ambas plataformas, el BCV y el mercado cambiario y el mercado paralelo, incluyendo las transacciones generadas por la utilización -intermediación de monedas encriptadas -Bitcoin y otras- son microestructuras financieras para compra venta de divisas, son per se microestructuras totalmente distintas. Veamos, el dolar paralelo no es una tasa de cambio y la tasa de cambio es expresada bajo la intervención y restricciones del BCV. la disparidad entre ambas ha sido siempre una regularidad estadística; en todo caso reflejo del nivel de restricciones impuestas en el mercado del dinero, tanto en el mercado paralelo como en el mercado cambiario oficial…

De todos modos, es un hecho natural y perfectamente explicable que la tasa de cambio en su carrera de depreciación/devaluación -generada en un marco hiperinflacionario de constante deterioro del poder de compra del bolivar, se genere a un precio menor que el precio del dólar en el paralelo, lo cual en todo caso muestra que los niveles de oferta superan lo de la demanda; ergo, la liquidez en divisas -oferta- pasara de una correa a otra, del paralelo al BCV y viceversa.

La tasa de cambio muestra dólares más caros -en bolívares- que el mercado paralelo, la hiperinflación continua el camino de empobrecimiento, pasando de mano en mano del paralelo al BCV y viceversa. Cual sería el rol del narco-lavado cambiario en este caso

Ese fenómeno monetario nos muestra a una hiperinflación que podría mantenerse corriendo por dos bandas, el mercado paralelo (arbitrajes) y el mercado cambiario (tasa de cambio), lo cual no es nada nuevo y que no supiéramos con anterioridad, en el BCV la restriccion de divisas lo es temporalmente además de la contracción de la oferta en el mercado cambiario, como consecuencia de las regulaciones y caída de las exportaciones, ocasionando una severa contracción de la economía simultáneamente con masiva monetización de un colosal déficit fiscal.

El “descubrimiento ‘ que hay que hacer es que la hiperinflación llega al propio BCV -tasa de cambio- el precio del dólar se sincera, y el del bolivar se deprecia, es que el gobierno continua financiando su colosal déficit fiscal con dinero inorgánico; es decir, sus incentivos, dinero inflacionario y ahora con menos restricciones – al menos temporalmente- el poder de compra del bolivar se deteriora con velocidad en las propias manos del gobierno, del BCV, y para lo cual este continua como financista de última instancia del desequilibrio fiscal expresado en una creciente brecha entre ingresos fiscal y gasto público.

En otras palabras, la depreciación del bolivar a la velocidad de alcanzar el dolar paralelo nos dice que la hiperinflación esta viva y coleando y que al eliminarse algunas de las restricciones en el mercado del dólar -tasa de cambio en el BCV- el bolivar sobrevaluado y un dolar escaso en el BCV -tasa de cambio- este alcanzaría su nivel natural y que en los números la gente observa cómo un precio mayor del dólar en el mercado cambiario (BCV) que el precio en el dólar paralelo, lo que nos refiere de inmediato que el nivel de oferta de dólares en el mercado cambiario en poder del BCV esta ofertado por debajo de la demanda, mientras que en el mercado paralelo la oferta de dolares es mayor.

Esto último no debiera sorprendemos, teóricamente hablando el nivel de oferta en el mercado paralelo – dolares no estan las reservas internacionales sino en el mercado internacional- es prácticamente infinito, solo restringido por una demanda que es voraz en el mercado local porque el venezolano lo siente en el estómago un bolivar que se deprecia al ritmo de una hiperinflación generada por la masiva monetización del déficit fiscal.

Un mercado similar a este existe en Colombia, dos plataformas, el Banco Central de Colombia, administra un mercado cambiario libre entre pesos y dólares, y un mercado de calle donde la oferta de dólares es abundante, dado que una vasta oferta de ellos provienes de actividades de narcotráfico desde algunas de los eslabones de la cadena de produccion de narcóticos. Es muy probable que esa oferta de dólares provenientes del narco tráfico se estén comprando y vendiendo en el BCV (tasa de cambio) en un mecanismo de lavado masivo, comenzando con el llamado pitufeo (cantidades nerones) a transacciones mayores entre bancos BCV y la estructura económica que resta en la economía venezolana.

El salto en el precio del dólar a los niveles del dólar paralelo nos dice claramente que el bolivar -sobrevaluado- del narco tráfico pudo haber terminado, y ahora los tenedores de los dólares del narcotráfico sinceraran los preicos la plataforma controlada por el BCV y no tenga otra alternativa que vender y blanquear sus dólares a precio de mercado. Dólares y Euros demandaran mayor cantidad de perros adiestrados a reconocer dinero lavado con gasolina, allí donde sean requeridos. No olvide que la gasolina como la urea son insumos de extrema necesidad en la manufacturación de la cocaína.

Mientras tanto no se llamen a engaño, económicamente hablando precios del dolar en el mercado cambiario BCV estan marcando la hiperinflación ahora de manera abierta, ello quiere decir que menos restricciones cambiarias, más dólares y un bolivar más depreciado, revelando – sin restricciones- que la hiperinflación ahora se muestra en el BCV….muere la tesis del dolar de una guerra económica, y por lo tanto entramos en mundo de sustitución de la moneda más racional,

El gobierno con una severa restriccion de ingresos fiscales no inflacionarios mantiene su rumbo ya ahora nos marca la hiperinflación, mientras el colosal desequilibrio fiscal se mantenga, la presión hiperinflacionaria no se ira, el gobierno comienza a acariciar de ir a una dolarización similar a la de Zimbabue, una dolarización chimba que mientras mantenga en la cesta de dólares, euros, rand surafricano, y yuan, el dólar zimbabuense no se depreciara, pero al gobierno utilizar duda publica con instrumentos de endeudamiento electrónicos , sean utilizados por sus tenedores para comprar dólares, estos subirán de precios y entonces entraran un continuo proceso de depreciación del dólar zimbabuense y con ello traer una hiperinflación, la tercera en diez años.

Este es el escenario que aspira el gobierno de Maduro para detener la hiperinflación, a través de un artilugio monetario llamado dolarización, pero la realidad económica generada por la destrucción de su economía en Zimbabue (y en Venezuela) impondría una racionalidad en el mercado al sentir los agentes económicos, inversionistas y consumidores que el precio del “dólar” a lo Zimbabue es menor que la valoración que le de la autoridad monetaria de Zimbabue (Venezuela). ¡¡¡No se confundan!!!

Será que podemos generar una industria petrolera competitiva? Ni roja ni azul

En dias pasados, el Presidente Ad Hoc de PDVSA, Ing Luis Pacheco en una nota por el publicada, trazo distancia de quienes se conforman con «recuperar» la industria petrolera, expresión que hemos encontrado sin concepto, hueca de contenido, pero una velada manera de expresar su deseo de sostener a todo evento el modelo de Estado dueño y productor del petróleo, a sabiendas que todo esto configura la condición fundamental del PetroEstado; el PetroEstado tiene clientes y no desaparecerá si no se privatiza todo el negocio, así de simple, el PetroEstado es una condición de derechos de propiedad -ill defined- difusos, y estos estan bajo el poder coercitivo del Estado.

Sus palabras, las del Ing. Pacheco, no hablan de una recuperación, sino de una reconstrucción, una expresión inteligente frente a la muy común de «recuperación», cito textualmente del escrito presentado por el Ing. Pacheco, Presidente Ad Hoc de PDVSA: «Los recursos humanos, financieros y tecnológicos necesarios para esa reconstrucción solo emergerán si somos capaces de estructurar las condiciones legales, sociales y fiscales que nos hagan competitivos con relación al resto del mundo petrolero.”

Será que podemos generar una industria petrolera competitiva?

Ni roja rojita ni azul, azulita, no queremos al Petro-Estado como dueño y productor, ni vestido de rojo ni de azul. Una industria que debe ser privatizada si es que se desea seguir exportando petroleo, hemos perdido clientes y en el mercado petrolero hay que mantener los cliente, Rusia y China no son clientes rentables, son países mercantilistas, son tábanos sobre un buey.

¿Si nos consumimos todo el petroleo que producimos, nos habremos convertido en un pais que exporta el petroleo que no consume? ¿Acaso tenemos que cargar con esa especie de “maldición y tragedia” -según algunos- de ser un pais petrolero? ¿Dónde está la tragedia y quien la reparte? ¿Sera cierto lo de la enfermedad holandesa como lo afirman algunos economistas? La enfermedad holandesa es holandesa, obvio, y la enfermedad venezolana, muy distinta a la enfermedad holandesa, es venezolana.

¿No será más apropiado referirnos al petroleo como la tragedia de los commons en virtud que el recurso no está bajo racionalidad económica, y sin derechos de propiedad que incidan en la sustancialidad de sus economías, sino que o se contraen producir por raoznes de precios que su lógica fiscal envuelve ? Referimos a la tragedia de los commons de bienes -no públicos- pero que su dependencia fiscal violenta derechos y mecanismos distributivos.

Hasta un par de décadas atrás, mucho se habló mucho de la enfermedad holandesa y de la maldición del petroleo que impedía el desarrollo de otras industrias, hoy la otra enfermedad venezolana comparte con la pasada enfermedad, que el propietario de ambas enfermedades es el Estado propietario-productor, la clase política le dio el monopolio del negocio, de esta manera el control sobre el Estado, que es lo que trae cada proceso electoral sobre un esquema de gobierno “democrático”.

• La norma constitucional autoriza a este a capturar las rentas generadas por los negocios en propiedad del estado, la política, se convierte en el oficio que hará el reparto por via redistributiva dado que los ingresos -fiscales- de esos negocios son de naturaleza fiscal. El PetroEstado resultante, propietario -con derechos de propiedad difusos- y productor, se convierte en el campo del reparto, y el cual dura hasta que la renta se agote, y esto ocurre porque el recurso dejo de fluir, así de sencillo.
• Como consecuencia, el colapso causado por la burbuja empobrecerá a una velocidad fantasmagórica a los ciudadanos habitantes de ese Estado, y con ello las corrientes migratorias se encargarán de reubicar en el mundo a los ciudadanos venezolanos que salen de su pais a invertir, trabajar, y dar lo mejor que acumularon por anos, cierto capital humano, El mercado internacional los reubicaría con la misma velocidad que emigraban. EL pais queda descapitalizado, el salario mínimo, de 4 dolares.
• Y una infraestructura económica y de servicios que se destruye día tras día, El empobrecimiento jurado por el petroleo en poder del Estado, llego, ese estado es hoy Fallido, sus sostener financieros, la hiperinflación, los negocios ilícitos incluido el narcotráfico, mientras sus ciudadanos continúan saliendo a un ritmo de 3500 diarios, más que en la Guerra en Siria y en Irak.

Al agotarse la renta, fenómeno que finalmente llegó, el reparto no será posible, la hiperinflación, y otras fuente ilegales de ingresos o renta, convertidos en la fuente financiera del déficit fiscal generado por la política al trasnferir al Estado una buena parte de las activos en propiedad de la gente, y con esos ingresos financiar el empobrecimiento colectivo. Esto no lo causo ni una enfermedad holandesa ni tampoco por una maldición negra por tener hidrocarburos en sus entrañas. ¿Y entonces donde está el problema?

Noruega es un pais que producen petroleo y allí la Corona es propietaria del recurso, el mercado es dueño del commodity -esta invertido en valores privados- , y el gobierno cobra impuestos y el derecho de redistribuir una parte de la renta…pero son noruegos y nosotros somos venezolanos, todo nos sale mal. Noruega es una Corona, ello le permitió enviar al mercado los fondos fiscales del petroleo, elimino la conexión fiscal y el fondo es administrado por el mercado.

Sera que dejamos de ser pais que produce petroleo cuyo dueño reclama para sí toda el ingreso que genera el petroleo como commodity? ¿Acaso dejamos de ser competitivos de un día para otro? ¿Sera que muchos creen que la competitividad en negocio se pierde de un día para otros? En el petroleo hay aspectos físicos geológicos, industriales, hay una función de costos particular cuando el recurso es del Estado y este como PetroEstado maneja y administra el petroleo como monopolio del Estado

¿Y entonces cuáles han sido esas fuerzas que hicieron posible que los petróleos que PDVSA y sus socios, a duras penas producen, no sean hoy competitivos? Sera acaso lo que dice lo que afirman las voces de PDVSA con una casuística y sin querer identificar que el causante de esto llegó al transferirse al Estado bienes comunes, públicos y privados, y se pasa al causante casuístico de esta historia ineficiencia y corrupción, dejando de lado la razón fundamental. La data nos indica que los costos marginales de produccion de petroleo han subido hiperbólicamente, en más de 3 veces, desde 1999.

Para convertir un barril de petróleo del subsuelo venezolano, de acuerdo con esos costos marginales nos han puesto a competir con los shale oil/oil shale, con una diferencia en costos de produccion de unos10 dólares por barril. UN estudio de Rystadt, consultora en temas energéticos noruega nos lo hace saber.

Algunos respondieron que los noruegos no sabían lo que escribían sobre Venezuela…lo cierto es que la produccion ha caído en 13 años más de 2 millones de barriles/día. La conclusión es innegable, hemos perdido competitividad en los mercados, y la caída continua, independiente s de las sanciones, y esa competitividad tiene política, de inversión por lo primero, problemas físicos (Flurrial, por ejemplo), depleation and declining…

¿Sera que podemos generar una industria petrolera competitiva?

Cito del texto de la nota publicada por Luis Pacheco, Presidente Ad hoc de PDVSA unas pocas líneas, que permiten ver el fondo del actual problema de un mercado petrolero internacional que torno en competitivo, y un pias, Venezuela, que se convierte, no por raoznes exógenas al problema económico central venezolano en un pais que produce petróleos que han perdido competitividad en ese mercado. La data muestra dos razones, alza pronunciada en costos -marginales- de produccion y la caída continua durante 13 años de la produccion de petroleo.

En términos petroleros estamos tocando fondo, y la pérdida de competitividad es la razón. Grandes déficit rodean este fenómeno, el primero generado por décadas de consecuencias generadas por la nacionalización en 1975, que trajo una continua caída de la “renta del petroleo” la savia del Estado propietario y productor y monopolio del negocio. En la calle corre la hiperinflación que financia el déficit generado por esa renta que no entra, de un Estado que creció tres veces en dos décadas, sin querer aprender que en ello se les iba la vida a los venezolanos, el Estado diabético, obeso mórbido, en diálisis hiperinflacionaria. Nada de eso se resolverá pronto, nada el “ the day after”, una cosa extraída de los experimentos de una ingeniería social , Supongo que el Presidente Ad Hoc de PDVSA se ha pasado por estos síntomas y plantea no una recuperación, sino una reconstrucción, para decir que «Los recursos humanos, financieros y tecnológicos necesarios para esa reconstrucción solo emergerán si somos capaces de estructurar las condiciones legales, sociales y fiscales que nos hagan competitivos con relación al resto del mundo petrolero.”

1. La interpretación de sus palabras de L Pacheco es straightforward y el mensaje es directo y en esta lista aún más directo. Así, por legales entendemos la creación de un rule of law que no tenemos, y no dispondremos de algo así de un día a otro, hoy somos un Estado Fallido, un rule of law sería vital para generar un marco jurídico, creíble, respetado y respetuoso, el primer apéndice de un rule of law, y no realmente para proteger los derechos de propiedad de terceros, sino del enemigo más peligroso, el Estado en manos de político corruptos no solo por choros sino corrompidos por ideología. Pare tener un rule of law que garantice eso que Pide Pacheco, la Constitución actual no es adecuada, hay que reformarla o hace una nueva.

2. El rule of law permite al panadero hacer y vender pan, y permitiría vender petróleo, si aún hay tiempo, pero no vendrá de un día para otro; por capital humano, finanzas y tecnología, las formas del capital de una industria que trabaja 24/7. La escasez -junto al rule of law- de estas cosas es patética y las ganas de invertir en Venezuela son menos que negativas; una revisión de distintos surveyes en los últimos 9 años, – y que muchos que no los conocen se llevan sorpresas, siempre pensaron, esa era la ideología del petroleo legado de JP Pérez Alfonso y Betancourt – hablan que los inversionistas del petroleo no piensan en Venezuela desde hace unos 10 años, en ese orden el Fraser Institut y el IEA trae esa demoledora data. Esa ideología, muy popular en la industria petrolera venezolana, se asienta en dos premisas, conservar el petroleo -una manera de renunciar a la racionalidad económica y el Estado como propietario y productor, el PetroEstado.

3. Ambos pilares, extraídos de las reglas de la ingeniería social que pario la asimetría generada en una empresa/industria que debía esencialmente generar fondos al fisco, y dejar de lado las reglas del mercado de eficiencia y competitividad, lo cual desde luego no lo puede ejecutar el Estado, dada la difusibilidad de los derechos de propiedad en manos y poder del Estado de un recurso que ellos suponían era de los venezolanos y su nación, transformado en una falacia de un beneficio que no existe, y cambio se transa por una contribución fiscal.

4. Ello se pervierte por acción fiscal -del gobierno- dado que más allá de las economía naturales del negocio que se pierden por la acción del Estado, , el fisco sentaba sus reglas fiscales y el primer ingreso el petrolero entra en la ecuación con parámetros fijos, a cumplir, con o sin mercado internacional y si la renta caía y el fisco recibía menos del presupuesto no habiendo endeudamiento, pues se devaluaba y al final la corporación y desde 1975 reducía sus inversiones y con ello la economía desfasaba. El beneficio de una posición economía que no posee.

5. Acotemos que la redistribución de la renta es redistribuir algo que pertenece a los venezolanos, La industria perdida racionalidad y así pasaron los años, el tamaño de la industria petrolera venezolana en 1958 seria el mismo que tendría esa industria en 20007, un absurdo a todo evento, al colapsar la industria, sus fuerzas económicas no tenían ahorro, para sostener el impacto fiscal que nos trajo a la hiperinflación.

6. ¿Como atraer inversionistas? La ingeniería social hoy acunada en tres palabras dice “the day after” llegaran. El trabajo será arduo, no hay tal switch que de energía a la caja negra que haga fluir el petroleo, pocos quieren tomar ese camino, se les va el tiempo en propuestas de recuperación como si nada hubiese pasado, salvaguardándose el problema financiero causado por un pais endeudado y en default, una empresa petrolera en default t y descapitalizada, y de elevado riesgo, y que conseguir fondos no será facil, el tiempo comienza a comerse los tubos y los taladros vuelan.

7. Hablando de inversionistas y en esto ya llevamos cierto camino recorrido, en las conversaciones entre gobierno y la oposición partidista, se habla intensamente, y en eso sale la agenda de las amnistiás. Habrá que tener cuidado, para que no ocurra lo que ocurrió en Rusia en medio de la mega crisis fiscal del 1989 que coloco al socialismo en desbandada dejando atrás pobreza y millonarios con los reales de los demás, ellos compran empresas estatales en Rusia a precio de gallina flaca, allá se realizado la mayor blanqueo de capitales en el mundo.

8. Y en Venezuela ya tenemos la cosecha montada; habrá inversionistas “disponibles” que pertenecen a la cosecha de los llamados bolichicos, quienes desfalcaron el ingreso petrolero y hoy quieren santiguarse en el campo invirtiendo bajo un Estado de derechos que ellos destruyeron, y los traigo a colación porque esos bolichicos ya estan encaramados en los dos carros del poder político partidista en Venezuela, el socialismo carnívoro y el veggie. Hay que revisar la historiografía y observar cuidadosamente lo ocurrido en Rusia en 1989 cuando colapsó el comunismo, pais quebrado y en remate comprado por viejos comunistas y descendientes, hoy lo paga con un fascismo “entreverao” que le impide desarrollarse.

9. Por fiscal -en el escrito de Pacheco- comprendemos por una necesidad de desmembrar el petroleo del fisco, y llevarlo al mercado si es que queremos ir por el camino de volver a ser competitivos -si la física lo permite- sin que el Estado tenga para redistribuir, este sería el drama de los políticos, privatizar los servicios públicos, no queda otra alternativa, aunque una de ellas es la migración, esta puede ser la opciones de los más cínicos, ya ellos ya se mueven para evitar cambios, preferirán morir ahogados en lugar de vender la barcaza.

10. La razón fiscal es muy sencilla, en relación a la economía, al Estado, a la política y el petroleo; son más de 70 años de más penas que glorias, estan agotados, sufren de obesidad mórbida, y esta corrompida, y acá no hay excepciones, el PetroEstado, un Estado propietario y productor hay que demolerlo, un elemento adicional nos lo trae la matemáticas, la renta es negativa y nos preguntamos, ¿para qué tener a un Estado donde se guinden políticos robando? En mi visión, la única manera es privatizando la industria, como hay por montones, y así terminar la asimetría.

11. Desde esa perspectiva todo eso no es facil de digerir, porque un elevado números de venezolanos propios y extraños cree que el Estado productor y dueno es un asunto natural y normal, siendo realmente una anormalidad, por ejemplo, la tal PDVESA azul, es una velada propuesta que vende un mito -confrontado con el actual colapso de la industria del petroleo- que hay un Estado que fue eficiente como PetroEstado. Una manera de aceptar que el cuadro económico de la industria petrolera venezolana en el mercado del petroleo se ha deteriorado seriamente nos llevara a reconocer el estado de una industria desde el límite del subsuelo, halado por los taladros sube por los tubos, pasa por mejoradores, mezclas, hacia la refinación y comercialización.

12. Desde un ángulo económico, la data disponible dice que hay serios problemas que convergen en una pérdida de competitividad. La función de produccion y su función de costos reflejaran claramente como se generaron y desde cuando esos problemas y explicaran como se reparten a lo largo del proceso de produccion hasta el embarque al mercado. Es de urgencia realizar una auditoría de la industria que sobrepase lo financiero y entre al hueso de la industria. Observadores no desprevenidos, del mercado internacional mencionan factores de costumbre en este negocio del petroleo que ayudan a explicar la caída de la produccion y las que induce el alza de los costos, ambos fenómenos, incluyendo el tiempo y de manera simultánea los motores del colapso. La columna vertebral de esas industrias que traen el subsuelo a la superficie se caracteriza por que sus costos marginales son una función creciente de la produccion y el tiempo. ¿Cuánto de lo ocurrido no es reversible? Lo dará la auditoria.,

13. Así se notan agotamiento, declinación, y cambios duros en la estructura de los petroleros que se producen, y esos cambios estan asociados a una continua alza de costos, a los cuales hay que incorporar factores exógenos asociados con la naturaleza del negocio en un medio donde el Estado tiene el monopolio de la tenencia, produccion y la variable más específica, la presión fiscal, los problemas políticos que generan que una declinación en la producción es factible en la medida en que el Estado no sacrifique sus ansias fiscales, sin descargar la continuidad del proceso de inversión que tiene como objetivo mantener y expandir, la produccion y su restricción acá es el costo que ello induce en alza.

14. Al final, y como ha sido por más de seis décadas, la batalla asimétrica es maximizar la renta del petroleo frente a metas más laxas en términos de caída de la produccion, por desinversión, y adicionalmente a estos, el impacto que la desinversión pudiera causar en el momento anterior a la produccion, y este impacto tiene su origen en la función de rentabilidad fiscal del recurso convertido en commodity. Este fenómeno se extenderá en la balanza de pagos de la operadora con caída de ingreso, y esto si persiste en el tiempo generara impactos financieros cuyo fedback retroalimentara el impacto negativo mencionado arriba, el sistema se mueve con una corriente inestable, porque los fondos transferidos y levados a sus dolientes en el ciclo fiscal del proceso, ni soluciona el problema fiscal, y creara problemas que en el mediano plazo contra la produccion ahora de la mano de factores propios y no exógenos.

15. Como la restriccion que hace depender el ciclo fiscal de la produccion del recurso, cumple su complejo trabajo de retroalimentar negativamente hasta que eventualmente una crisis financiera se presenta y resuelve el nuevo punto de equilibrio el cual se fijará con menos producción para sostener la oferta para una demanda que hay que mantener a como dé lugar. Volver hacia atrás es aún más complejo y lo que fue solo un momento Enel ciclo, se convierte en un sistema complejo dentro de todo ese ciclo del subsuelo a los fondos que hacen posible seguir produciendo.

16. El factor perturbador acá es la restriccion y la asimetría fiscal, reducir la produccion para subir precios, resuelve el hoy del Gobierno, pero se va comiendo las huevos en el camino, el cual por esa asimetría afectara a la produccion perturbando el flujo de caja de la operadora. Acá los desequilibrios son débiles, el impacto marginal de un barril no producido dado que el gobierno demande más fondos, es mayor que el efecto que ese nuevo dólar va al gasto público para resolver un problema de pagos del gasto público,

17. Esa asimetría es terrible sostenerla en términos de la racionalidad económica ella no existe por la lógica “automática” del mercado, la racionalidad no reducirá su produccion para alimentar el ingreso fiscal, sino que maximizara la ganancia y con ella buscara -pagados los impuestos y otros costos- pagar el ciclo que viene, la inversión no caerá al menos que el mercado se encaja y la oferta tenga que hacer lo mismo.

18. En estos párrafos, el ciclo, fiscal, el ciclo natural de produccion, de acuerdo con sus naturales incentivos, no se sincronizan cuando lo que se busca maximizar es la renta fiscal a costas del crecimiento de los costos y en el equilibrio débil, reduce los flujos de inversión y con ello en el ciclo que corresponda caigan las ganancias y con ella la inversión, la crisis, pero no caos, son ciclos naturales de los negocios. Caos es lo que produce y genera el Estado con sus naturales sobre puestos por los grupos de interés políticos y mercantiles que se apoderan de ese ente abstracto para imponer su orden, en función de sus mecanismos de desviar la renta directa a sus intereses, bajo la fuerza coercitiva del Estado, su constitución, leyes, armas es utilizado para inducir y proteger ese orden.

19. Toda esta acción se ejecuta en un medio es recursos escasos. La economía describe ese fenómeno de manera extraordinaria, el mismo arsenal analítico de costo beneficio servirá para analizar el mercado político y el peso de los incentivos para torcer el ciclo natural de los negocios. El correlativo paso inmediato es el reparto de la renta que llega sus capturadores sin ningún mecanismo de compensación social, como el mercado competitivo, sino por conocido mecanismo es la corrupción, un fenómeno de flujos no arbitrados, apropiación de bienes sin arbitraje alguno.

20. Al colocar a groso modo esta práctica mercantilista en perspectiva, lo que vemos en la balanza de pagos del petroleo es su pérdida de competitividad. Al plantear estas cosas, cuando las hemos expresado en este foro, por ejemplo, el concepto que he utilizado es “pérdida de competitividad” lo que envuelve esa manera de manejar el negocio petrolero bajo esas incentivos, generados por regimen rentista, han sido y desde 1975, un fuerte crecimiento de los costos, lo cual, exacerba el ritmo cuasi natural en una industria extractiva como el petroleo, donde sus costos son una función creciente de su produccion, y por el otro, el efecto perverso de la monopolización en poder del Estado, bajo el incentivo fiscal, en caída de la produccion, lo contrario de lo que ocurre en economías naturales bajo derechos de propiedad privada, donde gobierna el incentivo de maximización de la ganancia. Ese fenómeno comenzo a generarse en 1975, algo por lo demás evidente desde el punto de vista económico.

21. Continuemos nuestra discusión arriba en dirección a un diagnóstico económico, muy diferente de lo que generalmente hace la ingeniería social, esquemas de administración económica que olvida las economías de un negocio que comienzan en una proyección de beneficios a todo evento, es la conocida racionalidad económica que desafortunadamente la ingeniería social no conoce, no ha estudiado, y que en la industria petrolera estatal ha sido Teribe en resultados antes y después de Chavez. Nuestra visión es desde luego, económica, en términos de un análisis de costo beneficio, que nos índice a decidir, utilizando teoría de decisiones en económicas, en relación con la búsqueda del mayor beneficio al menor costo. Por décadas hemos tenido una industria petrolera que ha sobrevivido del excedente de renta generado por precios manipulados políticamente y no por performance económica de costos bajos y beneficios altos, sobre todo en un negocio donde sus costes marginales son una función creciente de la produccion, -léase esta formulación en perspectiva para ser comprendida totalmente.

22. Y acá en Venezuela los costos -en su perspectiva económica y física- vamos de livianos a maduros a pesados y extrapesados, por raoznes que digamos naturales, así de menor costo a mayores costos y en ocasiones como las actuales prohibitivo porque la renta obtenida en esas circunstancias no paga lo que el gobierno quiere en ingreso petrolero y lo que la industria requiere para no colapsar. La racionalidad económica pide entonces juzgar las opciones posibles que podrían ser la de menor costo y mayor beneficio (y produccion), al fin y al cabo un camino de optimización en función de sostener la produccion para hacer competitivos los costos con las nuevas realidades del mercado cuyos precios se mueven movidos por sus propias finanzas -petroleo en camino y pagado por unos comprados por otros- y sentados en una rápida carrera, las razones por el colapso de la competitividad de los petróleos acá producidos, es obligatorio hacer nota, que esa competitividad y su descenso violento no debería ser sorpresa para nadie, y menos para un economista, ese fenómeno era perfectamente visible desde el mismo momento de la nacionalización,

23. Los costos de agencia, principal y agente. Fue una costosa pretensión pensar y decidir por parte de una burocracia ansiosa de renta del petroleo en los grupos de interés políticos y mercantiles, así como los grupos que desde adentro configuraron grupos de interés en todos sus niveles, que se apegaron de la relación entre agente (PDVSA) y principal (Estado/Gobierno) y conducir el negocio por el camino preferido por esos grupos. Ese esquema de análisis contiene la adecuada teoría económica para evaluar la industria petrolera la cual se peleaba ferozmente con el Estado/Gobierno representado por los políticos para mantener el poder en tomas de decisiones que se movían en dirección contraria a los intereses políticos, en otras palabras un dólar adicional en la inversión en la industria según el Gobierno era un dólar menos en la renta fiscal proveniente del petroleo, no hay que olvidar que el ingreso petrolero -por precios- se corresponde en las últimas tres décadas con la mitad del ingreso fiscal ordinario, producir menos o mas no era el dilema de la política.

24. Los intereses entre petroleros y la política. Ambos conjuntos de intereses generaban intereses de grupos dentro de PDVSA no necesariamente para beneficio de la industria, frente a los intereses de la política por aumentar la renta fiscal, lo cual simétricamente como el caso del agente -PDVSA- no tendrían que beneficiar al repartidor y no al supuesto beneficiario de ese reparto. Es evidente que el agente -PDVSA y su gobierno corporativo desde el Presidente hasta quien abría el portón, tiene más información que el principal -Estado/Gobierno. Esta diferencia de conocimiento se le conoce como información asimétrica, su consecuencia directa va en la dirección del agente y los costos de transacción derivados de esa disputa de intereses son considerados por la teoría económica como costos de agencia.

25. Y ello trajo la batalla final: el paro petrolero, la primera piedra del colapso petrolero. En esa batalla de interés que observamos desde 1975 entre PDVSA y el Estado, podemos estudiar y aprender sobre la relación entre políticos y petroleros. Las cosas terminaron cuando Chavez con nueva constitución y leyes decidió acabar con los problemas y costos de agencia al nombrar Presidente al Ministro de Energia, así la nacionalización de 1975 culminaría su juego para poner la industria petrolera al servicio del Gobierno totalmente. Los enfrentamientos entre PDVSA y Gobierno llegarían la sangre al rio, los petroleros fueron a un paro, forzoso a todo evento, pero el capítulo final de la batalla entre los intereses dentro de la corporación y los de la política en poder del Estado. Los resultados ya se conocen y no los comentare más por acá.

26. Después de la nacionalización. En la política y estaría en mejor manos del Estado y la política que en contratos y concesiones con las empresas extranjera. La produccion cayo y lo mismo la inversión, en una especie de circulo vicio continua desde 2004, la hemos perdido, pero y además estaba en el ambiente cuando ocurrió la nacionalización, en esos años se expresaron temores que las cosas no irían bien y así ocurrió, casi de inmediato, La produccion levantó, la industria se capitalizo, y muy pronto surgieron las dudas y la necesidad de volver a la participación privada, muy limitada por cierto, no se respiraban amplios grados de libertad, los cuarteles estaban nervioso, el petroleo también unía no solo a políticos sino a militares.

27. La apertura habia llegado, y en cierto modo fue una respuesta a ese fenómeno discutido arriba, de las cosas que los petroleros quieren discutir, ellos han vivido el estatismo en sus miles y desde luego angustias, pero las necesidades fiscales creadas por la crisis financiera, obligo al Gobierno de Caldera y a corporación a acelerar y pasar la apertura, eran 11500 millones de dolares en bonos pagados por los inversionistas y con ellos Caldera y Petkoff apuraron su aprobación, un unos meses Caldera, Petkoff y el (Camdessus Director Gerente del FMI bailaban con los diablos de Yare en el mediano a largo plazo, pero una tímida respuesta,

28. La exigencia del momento era de reglas de juegos ciertas, sobre todos unos mejores definidos derechos de propiedad, pero no era posible, quizás deba citar a Lauria, para la fecha el Presidente Comisión de Finanzas Diputados, cito: eran los dias de la discusión de la apertura en el Gabinete Económico en 1995, yo era asesor de la Comisión de Finanzas Diputados, le pregunté a Lauria, porque no se iban con una legislación más fuerte y más segura, un marco de seguridad jurídica adecuado, que pudiera resistir las embestidas politicas del movimiento nacionalista dentro de los militares que andaba caliente por una supuesta privatización de PDVSA, se requería de una reglas de pais maduro, Lauria m respondió sin que se le aguara el ojo, «hacer eso era meter las manos en una caja de gatos, y si no les gusta pues no habrá apertura»

29. Lauria dijo que dentro de empleados de PDVSA no se recogía el consenso, a la apertura, comprendía que ese conglomerado de empleados era un factor importante, la puja entre ambos grupos de interés cedió, algunas razones ideológicas fluyeron entre PVDSA y Gobierno y militares, -veníamos de dos golpes, donde el petroleo fue factor decisivo- los grupos bajaron negociaron finalmente, gobierno y corporación adivinaban lo que ocurriría cuando Chavez llegara al poder, este en 1995 sala de cárcel directo a Cuba a lanzar su candidatura, el petróleo volvió al buro de la política, esta vez con los militares radicales nacionalistas que militan en la izquierda carnívora.

30. La Constitución así lo habia definido, el negocio petrolero se habia “constitucionalizado”, Chavez sería el jefe en PDVSA (Ramirez ejecutaba); en otras palabras, el Gobierno se hacía eco – en la práctica- del mandato constitucional que le pedía que el Gobierno se encargara directamente de la captura -ex ante- del ingreso petrolero. entonces se entendía porque el regimen y el mecanismo de captura de renta en poder de la Republica era prácticamente a boca de pozo” y ello requiere que el presidente de PDVSA fuera el ministro de Energia quien era miembro decisorio del Gabinete Económico y de las Finanzas Públicas. Las finanzas y el reparto de la renta se dirimen en el Gobierno y eso es base constitucional.

31. Chavez habia puesto a PDVSA en su sitio de Corporación que administraba yacimientos petrolíferos fiscales, sería la cabeza del nueva industria petrolera en la Constitución del 1999, y así el presidente era en los hechos en centro decisor sobre todo aspecto de la industria petrolera como un todo, y sería el presidente de Venezuela, directamente el principal del juego. Todos los problemas en adelante que surgieran del manejo del flujo de caja de PDVSA en el Gabinete Económico tienen una potente explicación en la Constitución. SI se quiere avanzar en un futuro cercano, no será posible, sin una potente reforma de la Constitución.

32. Chavez así eliminaba en los hechos los problemas de agencia (entre principal y agente) , fenómeno que estudia la teoría económica como un mercado con información asimétrica donde el principal y el agente en torno a un solo evento, actúan con diferentes niveles de conocimiento e información, lo cual genera conflictos que aparecen ente agente y principal que podrían perjudicar al principal -el gobierno, el principal en Venezuela un regimen que produce petroleo operado por un predeterminado agente, PDVSA, Mas adelante discutiremos este importante tema.

33. En términos cristianos significa que Chavez resolvió los viejos conflictos entre la Corporación petrolera y el Gobierno, los cuales aparecieron, uno de ellos, cuando la tasa de cambio se devaluaba, los ingresos fiscales tenían otro base de cálculo, a partir de 1983, apenas unos años de la nacionalización del petroleo, Venezuela entro en crisis de balanza de pagos y en default por impago de su deuda pública externa. El conflicto natural era que la Corporación PDVSA no quería aceptar el costo de la devaluación y quería solo dolares y para pagar los gastos en Bs querían utilizar la tasa de cambio, y este era transferido a través del precio del dólar en el mercado y PDVSA podía reescribir su declaración de rentas y así aumentar el ingreso fiscal en Bs (PDVSA vendía los dolares al BCV). Había otras triquiñuelas -eran resueltas en el Gabinete ampliado con la presencia del presidente de PDVSA- pero no las citare por ahora.

34. Chavez así se aseguró que con el ministro de Energia como presidente de PDVSA esos conflictos se acababan, y Chávez tena razón, en el marco de su visión de someter el negocio petrolero a una instancia fiscal en primer lugar. En ese sentido, el ingreso petrolero según la Constitución es capturado por el Gobierno, ex ante, ello fue complementado con la administración directa de las reservas y para ellos se reformaron tres ves las leyes de Finanzas públicas y las del BCV. Es evidente, pero ojo, ello lo sabíamos y así lo discutí públicamente en ese año y después de 1999, lo cual era facil entonces proyectar los problemas financieros que tendría la Corporación cuando el fisco decidiera meter la mano en el flujo de caja de la industria. Bueno esto es solo una parte.

35. Aunque la Constitución no define esos cargos era evidente que la cabeza del petroleo estaba en el Ministerio, el mercado político y al conglomerado de empleados y trabajadores les costó comprenderlo, Chavez era algo así como el Rey de la Renta, una presentación que eso dias presente por todas partes, titulaba como la Renta del Rey. Chavez era muy parecido a Lusinchi. Con los acontecimientos ya en el baúl, la toma de PDVSA fue repelida por los empleados, gerente, ejecutivos, etc. , y sin razón institucional alguna, las reglas del juego habían cambiado y pocos para decir ninguno a lo largo y ancho de la corporación, tomaron en serio los cambios de las reglas. Chavez y sus gente sabían lo que estaban haciendo, en el mercado de afuera no le daban inteligencia para voltear el ingreso el paro petrolero fue entonces la Guerra. Al final el gobierno simplemente despidió a todo el mundo.

36. En esas circunstancias aparece la autodenominada «meritocracia», un movimiento que durante la crisis política postconstitucional de los primero años del 2000 entró al mercado político constituyéndose en una extraordinaria y exquisita presentación a prueba de todo, que del Estado propietario y productor, podía hacerlo con alta y exquisita eficiencia, y esta dependía de un capital humano apto para hacer su trabajo eficientemente, era el ticket de entrada del movimiento político que se presentaba discretamente como grupo de interés y presentaba al Estado como genuino dueno de la industria petrolera y para lo cual confundía Estado y Nación.

37. Su presencia en el mercado político se hacía a través de la aceptación del Estado como el eje de la industria. Y la voluntad política era el desarrollo económico nacional. En realidad, no se entendía la extensión política de este curioso movimiento conociéndose que los Estados no creaban riqueza, en cambio estos bajo su grueso poder coercitivo podían destruir. Venezuela se erigió – aun apareciendo como outlier- en ese mundo particular de países petroleros que amasaron fortunas vendiendo petroleo en manos del Estado como propietario y productor, el PetroEstado.

38. Con una renta per cápita que caía continuamente desde 1968, el discurso del petroleo como palanca del desarrollo económico del pais no tendría sentido el menor sentido y mucho menos en las condiciones actuales, no deja de ser propaganda o discurso político agregar que el relanzamiento de la industria petrolera colapsad es fundamental para la economía nacional y el desarrollo económico, eso es una falacia al menos en lo económico.

39. Abajo cuelgo una gráfico, un estimación econométrica para varias décadas, desde 1975, la relación entre el precio del petroleo y el crecimiento del PIB para medir el grado de compatibilidad económica que mida mayor precio mayor ingreso nacional, la relación en el largo plazo se diluye, pero en el mediano dice que no, el precio alto no empuja el PIB, por el contrario, lo presiona a la baja. La racionalidad económica es básica. Quien la desee discutir le envío el paperl

40. Las microeconomía reaccionaria neutralmente, el impacto macroeconómico sería muy débil, la inversión en petróleo correría toda a las importaciones, en general neutral al empleo, de todos modos la industria petrolera más bien desocuparía una buen cantidad de correligionarios que cobran sus estipendios como asalariados, y el impacto en la oferta laboral seria mínimo, el impacto general en los números macroeconómicos se vería en la balanza de pagos, siempre y cuando la inversión aparezca y la industria sea recuperable.

41. Aun no tenemos una auditoria firme sobre el impacto en el largo plazo de la descapitalización de la industria, se debe despejar el conundrum, la caída de la produccion de petróleo por agotamiento, declinación y yacimientos exhaustos esta en el papel, aun no tenemos en la opinión publica nada concreto, después de todo son más de 100 años produciendo petroleo y estamos en la última fase natural del petroleo, licuarlo para convertirlo en insumo para generar combustibles.

42. Algo similar encontramos con el veloz crecimiento de los costos de produccion, de lo cual sabemos estan asociados con el crecimiento de la produccion, los costos son una función creciente de su produccion, pero lo que estaba ocurriendo en Venezuela no era incrementar la produccion, sino todo lo contrario, la produccion caía, ello desde luego alertaba los mercados, la opinión internacional era que la caída de la produccion de petroleo en Venezuela podría ser una combinación de factores, político y económicos, pero tambien físicos, su geología estaba en el younque, En los últimos 15 años la produccion ha caído y los costos han crecido, respuestas precisas aún no se tienen, lo cual hace posible que muchos los nieguen, agarrados de su esperanza.

43. Un informa de Rystadt sobre los costos marginales lo pone así de sencillo, ¡¡la direcciona en costos entere los shale oil (oil sales) y los costos en Venezuela -promedios!!- es de 8-12 dolares, el alza en los costos marginales en Venezuela tiene explicaciones complejas, para los efectos de la capacidad de competir en el mercado internacional, el estrechamiento de costos entre esas dos fuentes es un indicador de un futuro a mediano plazo. Por razones naturales, la comparación de shale oil con los petroleros pesados y extrapesados venezolanos parte de un evento empírico, la caída de la produccion de Venezuela coincide con el crecimiento de la oferta de shale oil (y de oil shale) y en la carrera ha “sustituido” sustituye económicamente a los venezolanos.

44. En el último reporte (2018) de la IEA el outlook es patético, el tiempo que ellos consideran viable para Venezuela recuperar su produccion, y ellos colocan un enorme signo de interrogación, unos cuarenta años serian requeridos, ya estaríamos en la reestructuración de la demanda, las esperanzas son como las que el venezolano tiene en la oposición político partidista que haga algo útil y firme para la salida del régimen comunista. La esperada “recuperación” la renta petrolera esperanza verde en todos los proyectos de recuperación, los que se ha realizado en Venezuela, y otros en el mundo, dependen de la inversión y aun se colocan todos los pines en PDVSA, la catástrofe de PDVSA parece que aún no ha logrado acabar con el estatismo básico de todos aquellos que se criaron en la industria petrolera por décadas.

45. En todo caso la renta del petroleo – seria mínima, no habrá ni para becas, para decir lo mínimo, y el desarrollo aguas debajo de la industria que podría ser motor de enganche de otros sectores industriales de la economía, ha sido todo un mito en una historia de 70 años, los resultados econométricos personales no aceptan esa hipótesis, la naturaleza de esa industria es lo más parecida a un enclave, dado que el pais exportador de petroleo, en los casos donde la industria es propiedad del Estado/Gobierno, este prefiere exportar esencialmente crudos, para absorber así la mayor cantidad de ingreso petrolero -y renta- por vías fiscales directamente al Tesoro y al mercado. Este fenómeno se derrama como multiplicador económico ocurre prácticamente en el mercado de consumidores.
46. La historia de décadas -ver gráfico con esa estructura de preicos contra el ingreso nacional, y extendemos nuestras conclusiones a que la industria petrolera en propiedad del Estado impone un impacto perverso en la economía como un todo, el mecanismo preferido de la política es enviar el impacto por via redistributiva, fiscal, con el resultado idéntico, en efecto, esos impactos multiplicativos son débiles en el mejor de los casos.

47. Podría haber, desde luego enganches e impactos en grupos pequenos, con veinte años de revolución en la espalda es poco lo que queda, además los niveles de alto riesgo que Venezuela le presenta hoy al mundo, como Estado Fallido, con nacionalizaciones varias, confiscaciones, expropiaciones, default etc.…no pareciera que pudiéramos tener mucha cosecha, los estudios de mercado mencionados en esta nota así lo dicen. Mis expectativas son las de enclave; a lo sumo, esperar refinerías etc. etc. o impactos a industria s conexas, es algo que hay dejárselo al mercado, muy simple.

48. La industria petrolera a la cual podríamos aspirar si es que los petróleos venezolanos extrapesados pueden ser competitivos es la del enclave perfecto, es lo mejor que podemos esperar, la franja de renta del petroleo y el ingreso petrolero en boca de pozo es muy pero muy estrecha y eventualmente negativa, pero políticamente era y sigue cautivando ideológicamente y contribuye al status quo en un pais petrolero cuya opinión pública, centros de estudio, Thinks Tanks, este tema alcanza clímax esotéricos curiosos.

49. Sin embargo, desde las fuentes de opinión de la PDVSA azul, -solo utilizo este nombre como concepto, no otra cosa- se comprende que ese nombre busca diferenciarse del clamor general de la opinión pública que pide la privatización del negocio petrolero, se expende una especie de cultura petrolera muy familiar entre quienes han sido directivos, técnicos, gerentes, trabajadores, dirigentes sindicales, según la cual se enfrente militantemente a la privatización, fenómeno que a las alturas del juego y de los antecedentes económicos ya perdió aquella exquisita característica de dilema.

50. PDVSA azul es correlativo a meritocracia, el extremo de un sistema en poder del Estado que según el cual se pretende promover la idea que el Estado funciona, esa es la ideología del ´meritocratismo”, a mi modo de ver, busca transmitir que se puede ser eficiente inclusive en propiedad del Estado un imposible, a toda prueba, teórico y empírico, el Estatismo deja sus huellas profundas,, no hemos visto otra definición o explicación a ese curioso nombre, pero un esfuerzo solapado en adelantar que no en todos las experiencias los casos el Estado es ineficiente. El próximo y lógico paso, es la privatización del negocio, dejo de ser un falso dilema para aparecer como la salida a una larga y fatal historia de fracaso y finalmente de un súper colapso. Si la renta a producirse manana, es alrededor de cero, o muy baja, no tendría el menor sentido, en ideología estatista que el a industria se encuentra en poder del Estado, sino de la gente.

51. Pero se ha constituido en un movimiento cuasi político como una “PDVSA azul” como al parecer tambien se le llama, y esta de líder de la propuesta mantener en el Estado -después del desastroso colapso- como una continuación a lo que terminaría en 1999, con la nueva Constitución, plantea un nuevo capítulo, a cumplir, el cual me tome la libertad de denominarla el síndrome del “the day after” gobernando la industria, pero hoy hecha realidad, con escasas garantías del esfuerzo para revertir un proceso de más de 30 años. Ya han transcurrido 20 años, y en camino algunos años adicionales bajo una severa situación financiera, económica y tecnológica critica que extenderá las precaria posición en el mercado petrolero, de un pais petrolero que ya dejo de ser competitivo, muchos años de historia corren sobre esta realidad, que muchos tratan de esconder.

52. En esos escasos años hacia el futuro, podríamos tener unos 10 millones de venezolanos en la diáspora – fenómeno que lleva un paso de 3500 individuos que emigran a como dé lugar por diario, gente que siente que la burbuja del petroleo exploto y que el futuro petrolero es gris o negro y ha preferido esta vez no hace caso del discurso de la recuperación y emprendieron viaje a otros oficios.

53. Aquel inmenso capital humano que trabajo en la industria petrolera ha sido desbaratado, la mayoría, los jóvenes y muchos adultos expertos en sus respectivas áreas rehicieron sus trabajos en la industria petrolera en otros mundos, en general sienten que además de ser un pais empobrecido bajo una agenda política compartida por la toda la oligarquía partidista -gobierno y los llamados de oposición- un pais descapitalizado, no vemos una ruta en reverso…el daño está hecho, el suicidio lo hemos cometido…. consummatum est. La privatización del negocio -permitiría una plataforma o dimensión diferente a lo que suponemos ha ocurrido, el fin del Estado propietario y productor, es decir, el PetroEstado, al perder la capacidad política para producir petroleo rentable para sus gastos, perdería simultáneamente el intento en ponerlo a producir.

54. De hecho, la historia de la industria bajo poder monopólico del Estado desde 1975 hasta los 90’s no es como para tirar cohetes y esa “pequeña” historia entre la nacionalización y la apertura pasaron 20 años de bygones, la apertura llego para tapar un enorme hueco en la historia, que llevó al Estado al monopolio, las verrugas se veían y sentían y en los años que venian, todas las opciones en la historia petrolera estaban abiertas, la Constitución de 1999, hizo la tarea de crear normas y reglas como si fuesen leyes, a granel, La Constitución es de la cosecha de constituciones reglamentaristas que además de la norma trae reglas con carácter constitucional que regulan las normas, recuérdese que el objetivo es la construcción del socialismo, regimen socio económico donde el individuo es un servil del Estado, Esa constituciones son largas sus normas y reglas fueron ejecutadas con rigor revolucionario, y como tal en áreas de la economía particularmente en la que pueden generarse en los recursos del sub suelo, suelo, mares, aguas, espacio se creó una jurisprudencia que me gusta denominar “constitucionalización”.

55. Con el petroleo, el primer invitado, se creó lo que no existía, se movió el mecanismo de captura con rango de norma y regla, para formalizar el mecanismo de “captura de renta a boca de pozo”, en el poder constitucional del Tesoro de la Republica, lo que implica que el flujo de ingreso petrolero desde el yacimiento al Tesoro -fisco- es fiscal. Se trataba de distribuir, y redistribuir el ingreso petrolero en gasto público, como se puede observar la politica pasa su factura, el petroleo es simplemnte un yacimiento petrolífero fiscal. Es la redistribución del 54% – 65% del ingreso total, por encima de la línea, se haría desde el Tesoro. Los pagos a los socios, -distribucion- así como proveedores, empresas de servicios etc., desde el propio gobierno ente que se habia tragado a PDVSA en las cuentas nacionales fiscales de la Republica. Con el control de cambio los beneficios del socio y otros tenían que esperar que el fisco colocar los dolares en el BCV para autorizar el desembolso de dolares. Chevron amenazo con irse, en 2009, las cosas cambiaron algo, pero fue finalmente en 2013. SI el gobierno no cede, la SEC obliga a tirar a perdida $2800 millones de ganancias detenidas por CADIVI.

56. El mecanismo distributivo – en detalle- con sus socios vendría posterior a la definición fiscal del flujo petrolero, lo interesante y es la razón por la cual dibujo como difusos los derechos de propiedad del socio del Estado en cada venture, y defectuosamente definidos, por ejemplo PDVSA podía faltar a sus obligaciones como socio principal (inversión una de ellas) afectaba directamente al socio minoritario, porque esa circunstancia retrasaba las labores y el plan de negocios del venture, esta ocurrencia ocurrió de modo masivo y recurrentemente, la caída de la produccion de extra pesados -de la FPO- es parte del juego fiscal, descrito en este y el numeral anterior.

57. Los otros desembolsos, pagos a proveedores irían de acuerdo a la manera como de administraba la relación con los socios, ello hizo posible que con los años se fuera acumulando una enorme deuda con proveedores, operaciones que eventualmente deben pagarse -pronto pago- porque de los proveedores dependía el ciclo petrolero en vastos sectores de la industria. De la misma manera extendió a las exigencias fiscales, sea inversión, pagos a proveedores, socios, empresas de servicios, PDVSA en ese sentido sería el ultimo y con ella sus socios en los ventures con empresas estales, la mayoría y algunos empresas privadas internacionales.

58. Este marco constitucional no ha sido ni estudiado ni discutida de manera consistente por la opinión pública, tampoco el impacto causado por esa contabilidad de costos, gastos y desembolsos, absolutamente irracional, representa una definición de derechos de propiedad de los socios del Estado, precarios, difusos, e incorrectamente definidos, PDVSA su socio mayor, el Estado mismo, impone las reglas, el epicentro de la industria en las empresas mixtas ha sido realmente patética.

59. Muchos han abandonado, a otros acumulan activos en papel que representa la deuda que con ellos mantiene el Estado. La intelligentzia venezolana se conforma con el uso y usufructo de la propiedad privada, pero la disponibilidad y la excusión -si es mío no es tuyo- características naturales y económicas de la propiedad privada, son considerados como del Estado por naturaleza-lo cual hace difusos y mal definidos esos derechos. Las consecuencias a esas cosas sagradas en el ser humano, empobrece, así lo marco la historia al aprobarse la Constitución 1999 y así ocurrió.

60. Bajo esas premisas en la acción de la política y la captura de las instituciones por esos factores, encontramos al Estado de Tótem a dueno absoluto del recurso en todas sus dimensiones, en recurso, en reserva y en commodity. Así medimos globalmente dos versiones del Estatismo y la sociedad de rent seekers alrededor del petroleo y dentro de la industria como grupos de interés; a saber, la primera versión la más rudimentaria que el Estado debe ser el dueno legitimo del petróleo y su industria, es decir, es normal y el otro derivado de este primero, las cambiantes reglas de juego imponen una subsidiariedad que debilita los derechos de propiedad, y una adicional que agregamos, la imposibilidad del socio de titularizar su propiedad en el venture.

61. Así la base del Estatismo se encuentra además de las instituciones que el gobierno dispuso para operar los ventures, en la voluntad ideológico ad e sus grupos de interés internos, que se adecuan cómodamente en el estado corporativo del fascismo, esta la versión del socialismo. ello ha hecho que pocos, pero mayormente incluyendo a todos aquellos que de alguna vez ha tenido que ver con el petroleo, un comportamiento en reflejo, los principales ejes del estatismo petrolero se encuentran dentro de la propia corporación desde su creación, constituidos en grupos de interés y luego en instituciones políticos de la cultura del estatismo.

62. Como podrá divisarse, las raíces del Estatismo aparecieron en 1975 y a lo largo de los años, los mejores defensores del estatismo estaban dentro de la industria, se habia creado nexos entre la Corporación, representante del Estado, comportamiento rent seeker, de odio y pasión, y los grandes y silente defensores del resultante de sus hibrido, el PetroEstado.

63. Ello ha impedido que muchos, el pais a todo lo ancho, no haya tenido acceso a conocer los serios problemas que desde adentro causaría el nacionalismo petroleo que había ya tomado por asalto la propia maquinaria industrial, y convirtiéndose en una especie de apartheid con extensión cultural importante, parafraseando n vejo proverbio antiguo, es más facil para un camello pasar por el portal -aguja- del templo que algún impuro llegue al cielo.

64. La reversión que se ha planteado, casi por automatismo político, es la vuelta de los grupos de interés políticos y mercantiles, ahora con un Estado que no vera un gramo de renta por los lados, los inversionistas potenciales, todos los que el mercado brota, incluidos aquellos que esperan darle a la piñata con dinero capturado de la corrupción alrededor del petroleo en estas últimas décadas, y antes del chavismo, y aproximarse a los que se proyecta como rebatiña similar a la ocurrida con la caída del comunismo en la vieja URSS.

65. Recordemos que la URSS cayo fundamentalmente por una colosal crisis fiscal cuya capacidad de pago en esos años postreros del socialismo, regimen económico regentado por el Estado propietario, paga con el trabajo confiscado de sus ciudadanos, los llamados activos del Estado socialista. Esa crisis fiscal, fue similar a la hoy muestra Venezuela, por cierto, crisis que niega sistemáticamente por sectores en el gobierno y en la propia oposición. Son los centros de actual pivoteo del rentismo que se resiste a desaparecer.

66. Ese parecido trae su cruz, en Rusia los activos del “socialismo soviético” fueron vendidos a precio de remate, activos adquiridos por la vieja oligarquía comunistas que dejaba el poder en medio de una catástrofe política y fiscal. De ese proceso emergieron los capitalistas rusos, , reorganizados en estructuras corporativas aliadas con el Estado, siguiendo a una inmediata desmembramiento de las repúblicas soviéticas y de los pases satélites del Este de Europa, este fenómeno de separación aligero en cierto modo la crisis fiscal. .

67. Ese modelo de colapso fiscal se cocina actualmente para Venezuela – conversaciones y acuerdos políticos subyacen a lo escaso de la política que puede verse en la superficie, el arreglo y el acuerdo tienen carácter secreto a todo evento. En este orden, hay material para pensar que la “eliminación” de su portafolio legislativo por parte de la MUD de su “nueva ley de hidrocarburos” y mantener la actual ley y hacerle algunas reformas, pareciera decir que sus nuevos libertadores decisiones según las cuales se podrían teledirigir y colocar activos restantes “ de la colapsada industria petrolera del Estado.

68. Desde luego no todos entran en la lista de empresas a las cueles se les pueda documentar como activos, en virtud que una supuesta recuperación de PDVSA requerirá más capital del que puedan requerir algunos de esos activos, el caso de las refinerías. Estudios de factibilidad apuntarían aquellos activos no recuperables, por los costos que requieren ponerlos nuevamente en produccion, frente construir nuevas estructuras económicas que suplanten los irrecuperables.

69. En esto será una variable importante las condiciones en las cuales quede el pais para invertir dentro del frente a la preferencia de otros tierras en mejore condiciones, particularmente de riesgo que construir uno nuevo, no en Venezuela, sino en otros países con mayor viabilidad -para los próximos treinta años que Venezuela. Desde luego, una auditoria financiera e industrial diría exactamente qué es lo que está podrido y que tiene valoración en el mercado por los “inversionistas” que levántenla mano. Es evidente, que entre esos grupos con capitales legitimados serían los primeros en la cola del remate fiscal. Estaremos un corto tiempo y seremos testigos del evento.

70. A todo evento, y por razones, -para darle un chance a los venezolanos-, no a la Venezuela en abstracto de nadie, sino a los venezolanos, la oportunidad de confundirse con interesados desde el mercado internacional a producir lo que el subsuelo aun tenga y sea competitivo en los mercados. La realidad que hoy vemos en los números no es favorable, lo cual no significa que ello sea sentencia de fin de la historia, pero luce que el ajuste seria severo e intenso, tomara algún tiempo antes que se definan, tanto industrialmente como desde el punto de vista de su marco jurídico, capaz de hacer respetar sus derechos de propiedad.

71. Si el recurso es competitivo como commodity, los inversionistas lo dirán, desde luego, sin un rule of law adecuado que deje que las fuerzas del capitalismo se expresen, no habrá remedio, es lo que leo de los surveys que en el mundo se hacen para medir el flujo de inversionistas que invierten -en expectativas- para producir petroleo. Venezuela ocupa el último lugar y no desde ayer, sino desde 2009, cuando la última expropiación y nacionalización del gobierno se hizo sentir, con las leyes de empresas Mixtas y nacionalización y violación de contratos de servicio entre 2003 y 2009. Sin embargo, para esos primeros años de revolución, el movimiento estuvo dirigido a crear otro tipo de empresa petrolera, bajo una regla, expresa en la eliminación de los problemas de agencia, el agente no tendrá opción que ajustarse a las reglas del principal.

72. Por ahora los problemas se concentran en el futuro de los extrapesados ahora convertidos en insumo de mezclas y generar así un tipo crudo capaz de ser refinado en el mercado mundial. Por ahora los venezolanos cambian la fisicoquímica de su procesamiento, la inversión en mejoradores -digamos los existentes- ha paralizad en más de un 50% sus objetivos de hace 20 años y han sido desfasados, aparentemente, para convertirlos en “blindes” de extrapesados y livianos importados. Se conoce anticipadamente el impacto en costos marginales que pasaría en un 33% dado que la esquema de mezclas no permite recuperar el diluyente, este queda dentro del crudo generado, a diferencia del proceso de mejoramiento que permitía la reutilización del diluyente.

73. Este cambio industrial tiene efectos considerables; a saber, reduciría el incentivo -que muchos lo consideran natural – de producir extrapesados con efecto directo en desarrollo. El efecto neto es un crudo para refinar en los mercados internacionales es un shock de costos, léase en precios. El otros aspecto es el mercado de livianos y el margen de costos entre ambos crudos, en detrimento de los extrapesados.

74. Llamar a inversionistas extranjeros para producir extrapesados, por ejemplo, me cuentan amigos ingenieros que hay petroleo liviano por el territorio nacional que puede ser explotado, algún instinto me dice que esos espacios estan en la lista d ellos remates de la clientela política enriquecida en los 2000 hasta ahora. Lo cierto que al sacar el anteproyecto de la cartera en la AN -en un probable acuerdo entre MUD y PSUV, es cónsono con el pedido de grupos de interés que se mueven como plumas, para no insistir con el ente regulador propuesto, -creo que es Diego Gonzalez el proponente, al menos quien con insistencia ha escrito sobre ese tema- lo cual llevaría a nivel de dedazo entrega de esos espacios que contienen livianos.

75. Hay que innovar, colocar la industria petrolera en el mercado desde el yacimiento hasta la comercialización, existen miles de formas, y para eliminar la asociación con el Estado -por poseer este un currículo fatal- el inversionista pagara sus impuestos y el beneficio que deja esta en función de su lucro. Al venezolano le ha salido muy caro, muy caro, generacionalmente hablando el experimento de ingeniería social de quienes manejaron el petroleo desde la política durante décadas y de ella a los grupos de interés dentro del del petroleo.

76. En el Estado y en la colapsada Corporación estatal -todos bajo el consenso nacional del petroleo que debe estar bajo propiedad de Estado- y quienes se convencieron de una falacia (ilógica) según la cual el Estado podía y puede crear, disponiendo de un pais con recursos abundantes -no confundir con rico- recursos, un pais económicamente rico, una ficción que no se ha cumplido en ninguna parte en el mundo.

77. Hasta ahora no hay un solo ejemplo de un pais con petróleo en poder del Estado se haga rico, pero si se enriquecen los políticos que lo manejan y los rent seekers que se ordenan en las cadenas del negocio -enlazando la política- con el negocio, individuos que no invierten y sus rentas estan seguras con el riesgo que pasa via fisco al mercado y lo pagan sus supuestos “dueños“ quienes empobrecerán a la misma velocidad de quienes enriquecen sin invertir ni arbitrar sus negocios en el mercado. Recordemos que como todo el PetroEstado resultante tiene dos lados, un lado que oferta y otro que demanda…en criollo, ¡¡si él bebe llora la madre le pone la teta en la boca…el mercado compensa!!

Tragedia de los «commons» y el petróleo en Venezuela, la verdadera historia de una muerte anunciada.

El Estado y los “commons”: derechos de propiedad difusos.

Cuantas veces Ud. oyó, leyó, ¿que Venezuela era un pais rico? Acaso Ud. se creyó ese cuento…abajo discutimos con Ud. porque todo ha sido un gran engaño y hoy Ud. es más dependiente de una limosna del Estado, si compara con los últimos 20, 30, etc. años.? Esto se lo oyó recurrentemente a los politicos, ¿que Ud. era dueño del petroleo como todos los venezolanos?

Cuantas veces oyó que alguien le decía que el petroleo era de la Nación y que como todos somos la nación, ergo, ¿somos dueños del petroleo…Preferiría Ud. que el petroleo fuese suyo en título y de libre transferencia uso usufructo y disponibilidad? Y ha pensado porque no lo es, y porque los politicos han luchado para mantenerlo a Ud. lejos del petroleo leyendo u oyendo el cuento que es mejor que sea suyo y el gobierno le sirva una limosna del petroleo y todos seamos ricos.

¿Y hoy, en el vértigo de ese colapso de la industria petrolera, en algún punto de esta historia llego a pensar el porqué, al final de 100 años de producción de petroleo, todo explotara como una burbuja y lo dejara a Ud. Empobrecido con una mano adelante y otra atrás? En el artículo tratamos de discutir porque esas mentiras son en realidad una gran tragedia que sufre todo conglomerado humano que se siente dueño de algo, como Ud. lo sentía del petroleo, eso lo oyó durante toda su vida, cuando en realidad no era cierto.
 

El «común» se refiere a los recursos dispuestos por la naturaleza o el propio hombre en disposición de bienes “comunes”, es decir, bienes o recursos que aparecen en el espacio compartido, región, pais, Estado, un espacio delimitado o no, legalmente para uso y usufructo de la “comunidad”, pero en los hechos, poseídos por todos, sin derechos de propiedad, en todo caso, difusos.

Este hecho nos amplía su definición y acción, dado que, en la realidad, los recursos de todos son recursos de nadie, y en muchos casos, por confiscación por parte de un Estado-Gobierno, dado el incentivo fiscal de estos en extraer renta -fiscal- de esos recursos que pasan a posesión del Estado/Gobierno, bajo la fuerza y el poder coercitivo que la política los dota. Esta circunstancia político-institucional constituye las base del Estado dueño y propietario y que en relación al petróleo denominamos PetroEstado.

Para esta discusión utilizamos la fuerza argumental axiomática y cierta con abundante evidencia empírica, de la teoría económica, recogida en diferentes áreas que explican la economia política de la apropiación de renta, de los derechos de propiedad y el rol de las instituciones. La Escuela de Chicago y la economía política de los recursos naturales renovables, del selección publica, -Public Choice- y el comportamiento del “capturador de renta” -rent seeking- y reglas constitucionales que lo permiten o lo impiden, de la teoría del Estado de T. Hobbs y la economia política de negociación, de la teoría de los derechos de propiedad y el crecimiento económico de Demsetz, para nombrar las fuentes de toda esta realidad socio económica que ha costado, un mal uso, o ninguno, del conocimiento en la sociedad (Hayek).

En los párrafos que siguen trabajaremos y discutimos, de una propuesta teórica a otra, como cualquier análisis económico que requiera de la teoría económica para predecir estos fenómenos económicos, y en general cualquier camino que tome un análisis económico, el centro metodológico, lo constituye la teoría económica, y en este caso de la tragedia de los ‘commons’ de Garret a Ostrom.

Esta condicion es corriente por recursos particularmente el subsuelo en búsqueda de recursos naturales capaces de generar un ingreso cuyo destino es el Tesoro, el fisco, pero su naturaleza jurídica esa propiedad del subsuelo, genera derechos de propiedad difusos, en virtud que el Estado per se no define propiedad excluyente como si lo define la propiedad privada.

Esos derechos de propiedad difusos son asumidos en nombre de todos, lo cual le permite crear mecanismos de apropiación de una potencial renta por vías no arbitradas o sin compensación social. Estas se convierten en externalidades o costos de transacción generados por grupos de interés, que como rent seekers, capturan a través de esos mecanismo que no poseen mecanismos de compensación social.

En otras palabras, son recursos apropiados sin arbitraje ni mercado, sino a través de mecanismos de captura desinstitucionalizados, en relación al funcionamiento del sistema de instituciones que hacen que la propiedad privada sea el eje de la distribución de la riqueza, capital y/o trabajo. Mientras que la llamada “propiedad estatal” se convierte en el eje redistributivo -downstream- a través del gasto público. Es esa actividad redistributiva la no está normalizada por la sociedad, por el contrario, la asignación de recursos es por lo general bajo el régimen de confiscación, sea o no tributario.

La tragedia y los derechos de propiedad, el principio

Asi, los derechos de propiedad constituyen la forma como los individuos organizan el uso, usufructo, disponibilidad de los recursos en su poder para maximizar el valor de sus derechos económicos sobre esos recursos. La propiedad privada y otras organizaciones son el resultado de acciones deliberadas de la gente. En la tradición de Coase, el concepto de las economías de los derechos de propiedad nos ofrece una teoría económica unificada para tratar el consumo, inversión, intercambio, tratando en conjunto lo que por lo general esa formación de derechos y organizaciones aplicadas que la teoría económica tradicional nos ofrece. Las economías de los derechos de propiedad de individuo(s) sobre activo los definimos en adelante como su capacidad para obtener ganancias -lucro- de los activos por consumo, inversión e intercambio.

A este distancia podemos entonces definir al Estado en esta dirección metodológica, que nos muestre la relación entre propiedad definida privada y la propiedad de derechos difusos que el Estado como institución puede ofrecer, -y no un óptimo aun- que dependiendo de las fundaciones del mercado como institución dependerá su relación con el Estado y en el largo plazo, la relación de bienestar individual y colectivo, bajo el uso de los bienes que el Estado -quienes controlan esa enorme máquina de coerción, la política- define poseer, administrar y producir.

En la tradición anglosajona y centroeuropeo, la visión económica del Estado más simple es la de que el Estado/Gobierno que impone el cumplimiento de los contratos y derechos de propiedad y provee bienes públicos como la ley, por ejemplo, seguridad, etc. Podemos observar que en esencia, ello al mismo tiempo trae un serio problema en el rol del Estado, porque con el amplio poder coercitivo, que regularmente posee, para garantizar los derechos del individuo, es muy probable que ese poder coercitivo – y es el caso de Venezuela- sea utilizado – y Venezuela es el magno ejemplo- ejercer ese poder para retener protección y/o confiscar riqueza y propiedad privada, subvirtiendo las fundaciones de una economia que es natural de mercado, convirtiéndose en un Estado que produce bienes utilizando su poder para expropiar recursos y empresas.

Digamos para entrar rápidamente en materia, por ejemplo, que las aguas de riego, lagos, espacios electromagnético, bosques, tierras, subsuelo, etc., trajo un regimen de derechos de propiedad -de todos- en poder de un Estado, es decir, derechos de propiedad difusamente diseñados. Observando ese fenómeno, y ya en el ocaso del feudalismo, Hobbs en su Leviatán, escrito hace más 400 años, ya vislumbraba este caso de los derechos difusos, “el hombre en su estado natural es un salvaje, necesita el “monarca “que le acomode su estancia por estos mundos- Hobbs planteaba esto como ciertamente un “problema”.

La tragedia de los “commons”: el Estado propietario y productor difuso dueño de nada

 

Con esta rápida introducción podemos entrar en el concepto de la tragedia de los commons -de los comunes, de la propiedad que se trata como de todos, es decir, en los hechos de nadie. Según, el biólogo Hardin, la «tragedia» ocurre como el resultado que todos disponen expresado en la libertad -especie de derecho fatal- para aprovecharse del recurso o del llamado bien común. Ello crea un falso dilema expresado en el uso óptimo de bienes -no necesariamente públicos- pero en la dimensión de bienes explotados por todos.

Asi podemos entonces generalizar y extender el concepto en términos de teoría económica dirigidos a los recursos llamados naturales renovables o no, pero bajo condiciones indefinidas y difusas de derechos de propiedad, que, bajo el resguardo fiscal, el recurso convertido en commodity, fluye como ingreso al Estado/Gobierno, su propietario difuso -fiscal- con el objetivo de ser redistribuido en bienes comunes a todos sus usuarios, o si lo prefiere, llevándolo al extremo del concepto, en o como propiedad de todos genera un conocido síndrome que expresamos como la tragedia de los commons, “lo que es de todo es de nadie”. Ese es específicamente la regla de las diferentes versiones del socialismo, y en el caso venezolano, la acotación es importante porque nos lleva rápidamente a constatar algunas importantes regularidades estadísticas que nos muestran en un periodo largo de historia económica como el pais en el Continente con mayor vocación a sostener el socialismo como manera de vivir.

En Venezuela, por ejemplo, mientras la mayoría de los países en el área buscaba grandes reformas económicas y politicas que pudieran despegar la cultura del gran Estado, marchaban en sentido contrario. Por ejemplo, para 1979, después de un fuerte crecimiento del Estado en el total de la economia durante el periodo de la Gran Venezuela, (1973-1978) dado el considerable ingreso petrolero, el PIB repartía cercea de 27% en propiedad estatal; para 1999 fue el 29% y para 2019 las dos terceras partes (66%). Estos números hablan de un pais que se conduce en sentido contrario a la historia. Hoy Venezuela es un pais en ruina, a la intelligentzia le ha costado comprender que cada 1% del PIB de crecimiento del Estado en la repartición del PIB, pertenece a la sociedad, a el ámbito privado, acompañado con ello un proceso de empobrecimiento único en el Continente.

Por ello y en relación a nuestra discusión con el síndrome de la tragedia de los commons en la mano, podemos afirmar que uno de los pael pais con mayor intensidad de ese fenómeno de la propiedad de todos en manos del Estado que es contrario a la propiedad de todos es Venezuela y que se extiende desde economías en el suelo, en el subsuelo, en el espacio electromagnético, en aguas, electricidad y energía, bosques, y otros espacios referidos como commons el desiderátum encontrado es propiedad del Estado con la premisa falsa de propiedad de todos, el principio de la Tragedia de los Commons, cuyas características, funcionamiento ha impactado negativamente en el nivel del venezolano por decadas.

Hoy embotellados en esa historia no aparecen los reformistas que hayan aprendido que el sistema de vida por decadas es el sistema social y económico escogido, pudiera extenderse largamente, como ha ocurrido en África, por ejemplo, es el camino que la dirigencia política y la intelligentzia -al parecer- escogieron para Venezuela con el consenso diabólico de los venezolanos. Asi está escrito y al pie de la letra el Constitución Bolivariana de 1999 el gobierno en esos años busco eliminar constitucionalmente la propiedad no Estatal, privada. A partir de alli, los derechos de propiedad pasarían a la dimensión fiscal que es como se realiza el recurso convertido en commodity, como ingreso fiscal.

Por ejemplo. En el área de los hidrocarburos y que se extiende a otros sectores, el articulo 12 es único en el mundo, la mayoría de las Constituciones en el área dejan un hueco abierto para privatizar y entregar al mercado opciones que el gobierno renuncia a ellas, por una sencilla razón, inteligentemente se considera que el gobierno puede ser propietario, mercadear esos derechos ya no difusos sino en propiedad privada y luego dejar que la produccion de esos bienes sea arbitrada por el mercado, USA, Inglaterra, Noruega y muchos países en el mundo así lo han preferido, sus presupuestos no dependen del flujo fiscal generado por ese commodity, sino de los impuestos de la gente.

Quienes ya en 1945 pensaban en extender en la inmensidad del tiempo la posibilidad de privilegiar el acceso al flujo fiscal, los revolucionarios del 1945, civiles y militares, Betancourt y Perez Jimenez pensaban en mantener el ingreso fiscal hasta el término del recurso. El escenario es la astringente dimensión de la tragedia de los comunes la que hoy vemos con la industria que lo produce en ruinas y las dudas grandes que el recurso que pueda ser comercializado sea competitivo, La caída de la produccion, agotamiento físico, decaimiento y declinamiento de la produccion no es desde luego únicamente por ineficiencia y corrupción de una clase política, es un error esa concepción, pero está muy regada en el grupo de hombres que crecieron con la PDVSA de 1975, el operador de la tragedia de los commons, y hasta el convencimiento que les permite entre ellos denominarse meritocráticos. ,Regresemos al título de esta nota.

¿Cómo administramos recursos que parecen pertenecer a todos?

Comencemos con un concepto, derechos de propiedad., Hasta ahora ha dominado la creencia que los recursos que son de todos aparecen en propiedad del Estado y en propiedad de nadie, derechos de propiedad no definidos, difusos. De hecho y de derecho los del segundo orden, océanos mares, rios, espacio, no pertenecen a nadie, excepto aquella franja de mar territorial, y en lo que respecta dentro de las fronteras nacionales, rios, mares, lagos, espacio, aparecen en casi todo el mundo como recursos del Estado, los que se puedan explotar, lo que varía entre países son los derechos de acceso y los derechos de quienes explotan el subsuelo de su propiedad.

En este respecto, esos recursos -en marco de potenciales commodities- tienen más presencia política que jurídica, pertenecen ideológicamente a todos, que el canto constitucional, pero esta no paga ni expide cheques ni compra ni vende, de eso se encarga la Republica a través del gobierno, por lo que los derechos de propiedad que se expresan políticamente son por definición difusos, porque como son “propiedad de todos”, son efectivamente de nadie, no hay expropiación privada, al menos por via violenta y contra la ley, y que protege la propiedad de cada uno de sus ciudadanos, son poseídos por el Estado, de alli la difusubilidad de sus derechos de propiedad. Esos derechos de propiedad difusos caerían entonces en el marco de lo que referimos como tragedia de los comunes.

En ese sentido ajustamos el concepto de comunes, al expresado en párrafos anteriores, lo cual nos lleva a entender por comunes aquellos bienes del Estado administrados o bien por empresas estatales, como sociedades anónimas, y a disposición por mandato o sin mandato del gobierno para el uso y usufructo de todos, parques, aguas, en todas sus formas, etc., espacios, tierras baldías, etc. La violencia coercitiva del Estado se palma en la constitución, que al final se convierte en un juego político aprobado por todos los ciudadanos coercitivamente, porque como potencialmente esos recursos empresas generan recursos monetizados, los incentivos de quienes controlan el Estado y el Gobierno, derechos de autor de la Constitución, irían por la ruta de maximizar ese flujo de ingreso que va al Tesoro, el gobierno de la Republica.

La tragedia, el crecimiento económico y “conservar el petroleo”

El concepto inicial de la Tragedia de los Comunes (Garret) se refirió a las reservas de alimentos naturales, recursos energéticos fósiles, mares pertenecen ‘por acción divina’ a todos, sin embargo, no están protegidos por nadie y por ello la protección de esos recursos aparentemente comunes no gozan de la protección legal de individuos ni Estados, tanto en nacional como mundial. El concepto lato preocupa o define una situación aparente en la cual los recursos del planeta estaban bajo fuerte presión poblacional y llamo la atención a crear mecanismos de protección, Garrett parecía estar invocando a las probables limitaciones al crecimiento por escasez de recursos, algo que ideológicamente se planteó en los 70’s como una barrera al crecimiento, es decir, ¡¡el crecimiento económico estaba restringido a bienes o recursos que se agotarían!!

El tiempo y el enorme crecimiento y caída de la pobreza mundial desde los sesenta hasta hoy pudo revertir ese supuesto, lo cual llevó a reconsiderar el concepto de comunes, y así mantener la tragedia de los comunes esta vez por déficits de propiedad y derechos de propiedad, es decir, lo que es todos no es de nadie, el concepto de Garrett mutaba en esa dirección, lo cual llevo a Garret a proponer la definición de derechos de propiedad para así diluir la tragedia.

En la década de 1960, el ecologista Garrett Hardin invocó la analogía de un «común» en apoyo de su tesis de que a medida el crecimiento poblacional se mantuviera aumentaría la presión sobre los recursos -naturales- finitos tanto a nivel local como en particular global, con un resultado aparentemente inevitable de sobreexplotación, léase ‘límites al crecimiento’ concepto que la historia demostró que los que promovían esa tesis se equivocaron.

De hecho, JP Perez Alfonso proclamaba la conservación del petroleo para “futuras generaciones”, un gran error económico de Pérez Alfonso, o quizás una premonición que resultaría y así está demostrado internacionalmente, el recurso en poder del Estado se agota, por una simple razón, en propiedad de los Estados el recurso no es explotado con parámetros económicos naturales de mercado de manera científica, sino para acomodar en su propiedad del Estado mecanismos de captura de un ingreso que se ha maximizado bajo la orientación de un ingreso fiscal, y no sobre el mercado libre, que permite ajustar costos y descuentos para poder enfrentar los ciclos de los recursos que se generan bajo este esquema depredador de maximización de ingreso fiscal.

Sharía, la Ley Islámica y el subsuelo: derroche y precios en la conservación del recurso

Con esa especie de “precepto” religioso en el islam, independiente del grado de aceptación de la Ley Islámica como eje central institucional del Estado, estados teocráticos o Republicas sostenidas igualmente en el marco de la Ley Islámica, coincidió y simpatizo Pérez Alfonso con el approach islámico respecto de los recursos en el subsuelo, de provistos por Ala y la relación de su dotación y perdurabilidad en el tiempo, para el reparto de las generaciones siguientes. Como en Venezuela, el islam eje religioso de la mayoría de los países del Medio Oriente donde, el Estado – sean monarquías y republicas- tienen la propiedad, por mandato de Ala, sobre el subsuelo y sus recursos.

Ese precepto religioso constituye la base de la Ley Islámica, el Sharía, donde derroche conjugado con agotamiento aparecen como “pecados“. En Venezuela privaba y priva un precepto similar que “protege” políticamente y hoy constitucionalmente los recursos del subsuelo como propiedad del Estado; en ese marco religioso institucional nacería la OPEP como todo proyecto islámico sobre los pilares de la Ley Islámica, el Sharía en la disposición de no entrar en el sistema, según ellos del capitalismo, de derroche y agotamiento dejando fuera de la ecuación de reparto las futuras generaciones.

La relación de esta realidad institucional se presenta de manera diferente desde la óptica de la teoría económica de la tragedia de los commons, ya que la propiedad del Estado se ejerce -en los casos tanto religioso como político, como explicamos arriba en el párrafo, derechos de propiedad difusos que hace que el recurso se administre , si ese fuera el caso, o se explote bajo la premisa de una propiedad de todos o de la “nación” reproduciendo el síndrome, como lo hemos denominado, de la tragedia de los comunes. Con esa referencia volvemos a Garret y Ostrom acotemos que el llamo a este fenómeno “natural la «tragedia de los comunes».

La tragedia de los commons y la presión fiscal del dueño en nombre de todos

Y en nuestro pais toda una vida de un recurso en poder y propiedad del Estado y según algunos de la nación -un subterfugio ideológico para esconder su visión totémica del petroleo, debe ser del Estado. Mas de un siglo después y con abundante petroleo, no es exagerado que por lo menos los que estan en el cinturón bituminosos pesado quedara mucho en el subsuelo, pero se está agotando con velocidad en el suelo…su produccion.

Veamos que la propuesta de Garret explica específicamente que un aumento de la población crea una mayor presión sobre los recursos limitados, lo que pone en peligro la sostenibilidad del propio planeta. El concepto evolucionario con el tiempo y ganaría trascendencia al reconocerse que mientras un recurso sea explotado con parámetros económicos, si algo está garantizado es su ‘dotación” por siempre. Asi llegamos a un estadio donde los recursos de la tierra, en el suelo y en el subsuelo deben estar sometidos a las reglas del mercado para que sea el propio individuo quien defina las limitaciones ambientales, en términos de ganancias y pérdidas, o costo beneficio.

De esa manera, tal cual como Carl Menger pudo resolver la paradoja del agua y el diamante, así ha ocurrido con la “tragedia de los ‘comunes” Si volvemos a traer el caso venezolano podemos sin temor concluir que un recurso del subsuelo como el petroleo en poder del Estado como fuente de ingreso fiscal, explotado bajo el equivalente de maximizar la renta del petróleo, el ingreso fiscal del recurso, es un camino a aquel se agote, su produccion se agote, aun quedando en el subsuelo como recurso pero prohibida por la presión fiscal en un recurso agotado bajo el criterio de maximización de renta, y ello independiente, que su costo de producir crezca, lo cual no importaría el mecanismo del mercado y precios garantiza un equilibrio

Debido a las economías de su explotación bajo racionalidad económica, el precio sube la produccion se incrementa, el precio baja, la produccion cae, y la tecnología se encargará de reducir los costos de salida al igual que abaratar los costos de entrada. Este proceso de innovación tecnológica es natural del ciclo económico, el objetivo es la disminución de los costos marginales. Esas son las condiciones económicas básicas que definen el mercado de commodities donde precios y valoración del recurso convertido en reserva se mueve por condiciones de lucro bajo esquemas naturales de propiedad, me refiero a una industria donde los derechos de propiedad privada remitan productividad y rendimiento sobre la base de un esquema incremental que le es natural, repartimos.

La tragedia en Venezuela

En el caso donde tipificamos la tragedia de los commons, de benes declarados comunes, como el petroleo en Venezuela, los incentivos económicos no son los que mueven su realización en el mercado, el Estado a través de la Republica o el gobierno, su principal, dispone de un principio político ideológico donde el “bien “común se realiza por via fiscal, el incentivo de realizarlo es en esencia fiscal y esa diferencia es la señala el reparto del bien común, de todos, por via redistributiva, el subsidios transferencias y gasto público.

En este caso el ciclo de rendimiento está definido por el manejo de la produccion, sindicalizada, que permita que los preicos serán interferidos por la política buscando maximizar la renta o ingreso, definido fiscal en esta tragedia, lo cual se alcanza manipulando preicos, reduciendo produccion, reduciendo inversión.  La tragedia la define el bien común, y desde luego sus economías se fracturan.

SI observamos aguda en los eventos ocurridos con el petróleo venezolano desde 1958 a la fecha podemos ver claramente, la tragedia, por sé el recurso común, representado y repartido bajo propiedad estatal sin derechos definidos correctamente, donde durante más de 50 años el signo de rentabilidad y productividad es la disminución marginal de la productividad del negocio, precisamente por desinversión para maximizar el ingreso fiscal petrolero, requerido para incrementar la renta petrolera común per cápita, dependiendo de los precios como mecanismo o palanca de maximización del ingreso fiscal petrolero.

Dejemos claro que maximizar renta no es lo mismo que maximizar ganancias o utilidad, la renta se puede maximizar con caída de la producción, tanto relativa como absoluta, ese es el falso dilema creado por los patriarcas petroleros desde 1945, politicos Romulo Betancourt y fiscales -que es tambien político- decisiones económicas con sentido fiscal, quienes crearon el esquema conservacionista, que tendría una representación ideológica que la cultura trágica del venezolano, que miraba al petróleo como un windfall fiscal que le mejoraría su bienestar. Este l esquema ideológico sobre el cual descansaban decisiones económicas, fueron el principio del fin.

Solo una muestra, con el preaviso nacionalizado en los sesenta, el incremento marginal de la produccion y sus menos costos marginales, la produccion subió al pico histórico en 1971 de 3.7 millones de BD, y precios relativamente estables, en otras palabras, los concesionarios exprimieron la productividad de sus inversiones, las cuales fueron dosificadas hasta que se anunciaron las leyes nacionalizadoras. Los concesionarios lo avisaron, pero el engaño fiscal funcionaba y el cual pudo con el pensamiento económico de Mayobre, una especie de salto atrás, la nacionalización traería una caída en la renta, en la produccion, y en el deterioro de la industria, el proceso de descapitalización -el ingreso se fue al fisco y no a reemplazar reservas, pese a que estas crecían.

El curso de la tragedia de los commons en la Venezuela petrolera

Acá estuvimos en directo el impacto de la tragedia de los commons, desde el mismo inicio de ese ciclo. El error más grande del siglo XX se cometería y la economia le pasaría la respectiva factura en el mediano plazo. La lógica de la tragedia dibujada en estos años, se vio claramente con el intento de retorno de los inversionistas extranjeros para alumbrar un proceso de apertura que complementaba la tragedia ya que el esquema o marco jurídico que define los derechos de propiedad del inversionista en esos ventures, los debilitaba, a tal punto que con la repolitización y constitucionalización del negocio en 1999 con la nuevo rule of law donde se fulminaron finalmente los derechos de propiedad en los ventures con privados e no privaos extranjeros dispuso que el nuevo regimen intensificara el modelo de maximización de la renta, ahora bajo objetivos politicos directos de un ingreso petrolero que fue declarado por la constitución como ingreso fiscal a nivel de boca de pozo.

El cuadro de la tragedia estaba completo, el horizonte era definido y la tragedia estaba anunciada. En un artículo que escribí en mi columna del Universal en febrero 2002, discuto la hipó tesis de un gobierno que en realidad no tiene interés en PDVSA, sus planes pasaban por encima de PDVSA, su trabajo lo puede hacer otro. En términos de racionalidad económica llamanos maximización de la ganancia, la cual requiere para ser efectiva derechos de propiedad privada, la condicion institucional que garantiza que la racionalidad económica explicada arriba opere sin intervención de la política. De lo contrario Venezuela es el mejor ejemplo en siglos de la tragedia de los comunes.

Busquemos una analogía explicada no solo por la economia sino ambientalistas no conducidos por estereotipos ideológicos, el caso del agua. Veamos este ejemplo, el desierto Sahara ha crecido en todas sus fronteras cardinales, la razón la escasez de agua, no la ocasionada por las sequias de la “naturaleza” sino por la mano del hombre que viviendo en condiciones cuasi primitivas no aprendió que la única manera de salvaguardar el recurso de la tierra era sometiéndola a reglas de arbitraje y mercado.

Como el agua era gratis, y el hombre de esas latitudes era alimentado desde los cielos con aviones que dejaban caer alimentos y otras cosas, el hombre pensó que no lluvia, era porque los aviones no traían el agua, la escasez de esta por falta de análisis de costo beneficio destruyo el equilibrio, la fauna y la flora se fueron destruyendo y el agua dejo de caer del cielo, no de los aviones que podrían haberla traído sino enviada por un Dios. Probablemente, los egipcios una cultura superior en sus tiempos dedicaron siglos a sostener la distribución del agua en función de las economías agrícolas de su civilización, y en un parco de esclavitud sobrevivir con agua y alimentara una cultura con un agua distribuida como criterio de escasez.

Esta situación es la que nos trae entonces la tragedia de los comunes, más tragedia por comunes que por explotación racional por parte del mismo hombre, medio ambiental que nunca se pudo crear en un entorno primitivo donde reyecitos tribus, corrupción, y malas políticas, crearon esa condicionad de mundo salvaje donde nada crece de esa tierra.

Una cosa que Hardin pasó por alto es que el proceso político a menudo reproduce la misma dinámica económica que fomenta la tragedia de los comunes – una dinámica fomentada por la capacidad de capturar los beneficios concentrados mientras se dispersan los costos. Al igual que el pastor que tiene un incentivo para sacar aún más un animal para pastar, cada grupo de interés tiene todos los incentivos para buscar beneficios especiales a través del proceso político, mientras dispersa los costos de proporcionar esos beneficios al público en general. Así como ningún pastor tiene un incentivo adecuado para retener al pastoreo de un animal más, ningún grupo de interés tiene un incentivo adecuado para renunciar a su turno para obtener beneficios concentrados a expensas públicas.

Ningún grupo de interés tiene un incentivo adecuado para poner los intereses del todo por delante de los intereses de unos pocos. La lógica de la acción colectiva desalienta las inversiones en políticas públicas sólidas al igual que desalienta las inversiones en una buena administración ecológica. Esto, además de la omnipresencia de la búsqueda de rentas especiales, explica muchas de las fallas de la regulación centralizada. Así, a pesar de las ganancias ambientales de los últimos 50 años, todavía quedan desafíos reales, y la tragedia de los bienes comunes sigue estando con nosotros.

Derechos de propiedad privada y la contención de la tragedia

Como Hardin reconoció, donde los derechos de propiedad están bien definidos y seguros, la tragedia de los bienes comunes es menos probable para cada propietario tiene un amplio incentivo para actuar como administrador, cuidar el recurso subyacente y evitar su uso excesivo, tanto para ellos como para otros Quienes pueden valorar el recurso subyacente. De esta manera, la institución de los derechos de propiedad «nos impide agotar los recursos positivos de la tierra».

Hardin no era del todo optimista acerca del potencial de los derechos de propiedad para evitar la tragedia de los bienes comunes en muchas áreas porque temía que sería demasiado difícil definir y defender los derechos de propiedad sobre los recursos ecológicos amenazados, en particular contra la amenaza de contaminación. Una cosa es postear y cercar terrenos privados. Otro para demarcar los derechos de propiedad en el aire o el agua. Sin embargo, hay mucho más potencial aquí de lo que comúnmente se realiza. Las tecnologías mejoradas y una mayor comprensión de las condiciones ecológicas hacen posible concebir o derechos de propiedad hoy en día, donde una vez que eran el material de la fantasía ecológica.

La búsqueda de la identificación y ampliación de los derechos de propiedad en los recursos ecológicos será difícil, pero los beneficios potenciales son grandes. Entendemos la importancia de los derechos de propiedad para la prosperidad económica, pero también estamos empezando a entender la importancia de los derechos de propiedad para la sostenibilidad ecológica. Lo que estamos aprendiendo es que donde las instituciones basadas en la propiedad pueden adaptarse a los recursos ecológicos, las prácticas más sostenibles tienden a resultar (y en mi siguiente post daré un ejemplo concreto).

La importancia de los derechos de propiedad para la conservación del medio ambiente no es una idea nueva. Estaba en el centro del movimiento conservacionista americano temprano. Después de todo, fue la institución de los derechos de propiedad lo que permitió a las primeras Sociedades Audubon publicar reservas privadas para proteger a las aves de los cazadores que buscaban recoger sus plumas para los sombreros de las mujeres. Fue la institución de los derechos de propiedad lo que permitió a Rosalie Edge convertir Hawk Mountain de un lugar de caza en un santuario de aves.

Es la institución de los derechos de propiedad que permite a los fideicomisos de tierras grandes y pequeños, desde la Fundación de la Pradera Americana hasta la Reserva de la Reserva del Oeste para proteger lugares preciosos. La necesidad de día es seguir avanzando más allá de la propiedad en la tierra y adoptar instituciones de propiedad a una amplia gama de recursos ecológicos para que las instituciones de propiedad pueden tener la oportunidad de tener éxito en aquellas áreas donde la coerción mutua, mutuamente acordado ha fracasado.

La tragedia de los comunes es una teoría económica que explica una cierta situación dentro de un sistema de recursos compartidos y en el que usuarios individuales que actúan independientemente según su propio interés propio -sin que él sea compensado socialmente via preicos y mercado, es decir, arbitrados, se comportan en contra del bien común de todos los usuarios al agotar ese recurso a través de su acción colectiva. Se puede concluir de ese análisis de costo beneficio que la carencia de arbitraje y propiedad privada, el mecanismo e depredación explicado en ese párrafo anterior es puesto en ejercicio por inexistencias de las instituciones que establezcan que la relación entre productores y consumidores debe ser arbitrada en un mercado de manera que ello impida una voluntaria y masiva depredación que llevará a economía perversas inducidas, escasez fenómeno que se genera al cerrar el campo a la racionalidad económica.

Es una teoría económica que explica determinado enrono donde los recursos son generalmente del Estado, pero no necesariamente, por ejemplo, alta mar y la fauna de atunes, o en propiedad del Estado como el petroleo, y tomo este recurso por lo emblemático para nuestra representación de lo que entreoirá compartimos. Y lo del petroleo en propiedad del Estado suele confundirse como propiedad de la nación, siendo este un ente que existe solo en el imaginario de un conglomero con ciertas características, intereses y esperanzas comunes.

Así el petróleo seria de la nación y esta son sus habitantes, ergo el petroleo es de sus habitantes, pero falso, sin embargo., el Estado/gobierno asume ese rol representativo y la política, la actividad que muestra el mercado donde los hombres compiten por la representatividad de un determinado grupo y que ello de acceso al “poder” y por lo tanto a admite mostrar lo que es de todos, acá forzamos un poco y podremos extraer el común, (the commons) de algo que es de todos, así existan reglas construidos por unos que actuando como renta seeker, aunque no lo asumen suyo, muestran una licencia para hacerlo. Aunque se nos corre un poco en la analogía, reestablecemos el común, más allá que entre el recurso y nosotros haya o no haya reglas de competir.

El recurso es de todos, el commodity lo confisca el Estado y lo cobra el Tesoro; es decir, la política

Buscar ese común, mediando una organización económica y política como PDVSA una empresa del Estado (de alli la falacia de ‘todos’ para todos) no se pierde la característica de todos, Sin embargo, se establecieron reglas según las cuales, la renta del recurso se redistribuye (no confundir con distribuye) y luego como es -supuestamente- de todos, la redistribución o el reparto se hará en nombre de todos.

Esa fue la técnica inaugurada por Keynes y descrita por el célebre economista italiano, P Shraffa, un intenso estudio del Keynes y su legado, quien se propuso a clarificar la razón del gasto público y su manejo político por parte del gobierno, y así, poder relacionar aquellas cosas de la teoría macroeconómica que aparentemente conectaban a Keynes con Marx. En este orden, el gasto público de Keynes tendría mayor efecto multiplicador que el incentivo de oferta con un Estado más pequeño -y menor gasto público, menor impuestos etc.- y la gente produciendo.

Sin embargo, las cosas bajo ese esquema de reparto, via gasto público, se irían por el mismo camino redistributivo a quienes en realidad constituyen grupos de interés que actuando en su nombre, sus propia intereses, los lleva a tocar los extremos, maximizar la captura de renta y agotarlo en nombre de todos; así, los commons, los bienes que vieron como un bien común se agotarían a través de su expresión en dinero y un mayor gasto fiscal proveniente de endeudamiento y de impuestos, o cualquier fuente de renta fiscal, como por ejemplo, la generada por los recursos del suelo o subsuelo de “propiedad difusa estatal” en representación de una propiedad de todos, en la tragedia de los commons, o bienes comunes, -no confundir con bienes públicos. En este orden, en su esquema de reproducción, presentada con casi un siglo de distancia por el mismo Marx, en los Grundisse; los parecidos eran interesantes según la visión de Shraffa.

Cualquiera podría concluir que en vista a esa conclusión arriba acotada de Keynes en su justificación de un crecimiento del gasto público que implica deuda e impuestos seria mayor que el ingreso tomado para pagar esa expansión del gasto público sería la misma que aseguraba según los esquemas petroleros de captura de renta desde 1945 hacerlo por renta fiscal petrolera, de un negocio cuya propiedad es el Estado. Esa teoría económica, que ponemos en Marx y Keyes sus ideas sobre el impacto positivo del gasto público, mayor con el Estado/Gobierno capturando directamente a través de sus derechos -aunque difusos- de propiedad sobre el recurso, commodity e ingreso fiscal que generaría la realización de los precios en el mercado internacional.

Agunas conclusiones: El Estado es la tragedia de todos

Ese mecanismo de captura y reparto se genera en la propiedad del Estado cuya fuerza coercitiva fue utilizada para expropiar, nacionalizar y convertirse en parte del juego, dueño y productor, conduce directamente al agotamiento del recurso, los incentivos de producir, trabajar y ganar, lucro, fueron derrotados por los derechos que el Estado con ese inmenso poder coercitivo impuso, como suyos, derechos de propiedad difusos, mal definidos.

Lo que es de todo es de nadie, es realmente lo que expresa la tragedia de los ‘commons’. Lo más normal que un ciudadano conocedor de esas cosas hubiese comprendido sin mayores problemas que el petróleo se comercializaría como ocurre con cualquiera, bajos los mismos parámetros instituciónales y lógica racionalidad económica que ocurriría en condiciones institucionales donde cuando la demanda sube, así lo hará la oferta – produccion- en términos de costos e ingresos marginales, en un punto donde el ingreso marginal pague su costo, la produccion de petroleo subiría y con ellos sus ingresos.

Eso se corresponde con el proceso natural de maximizar ganancias, que no se materializa en cualquier estadio institucional donde los derechos de propiedad no expresen su racionalizada económica. Un cambio institucional que transfiera los derechos de propiedad a la gente cambiaria el propósito de esos bienes llamados comunes administrados por el Estado como bienes comunes. Con el negocio en el mercado cambiaria su propósito al estar en propiedad no difusa en manos de la gente, individuos y empresas.

Esos propósitos y efectos serian diferentes cuando la empresa es propiedad -difusa- del Estado y aunque para aumentar la renta fiscal, la preferencia en incentivos se dirige hacia limitar la oferta y produccion e inversión para si dejar al Tesoro y el Gobierno con el excedente entre ambas realidades, Acotemos que la diferencia muestra desinversión y descapitalización de la infraestructura de produccion y servicios, lo cual se lee como empobrecimiento.

La historia de estos últimos sesenta años nos muestra esa realidad que llevo finalmente la industria a la quiebra y bancarrota y con la expectativa que ese comportamiento del Gobierno y PDVSA haya perjudicado las economías “naturales“ que trae el recurso en su camino a ser commodity. Lo que ha ocurrido en los últimos veinte años nos habla en ese sentido que la procesión dentro de la industria venia inclusive de muchos años inmediato a la nacionalización, en 1974. El objetivo político de nacionalizar en 1975 y el 2007 y 2009 se ejecutó por el mismo horizonte financiero y económico de los que gobernaban desde 1958. 

Pero esta cosa tan sencilla en sus economías no era aparentemente conocida por esos sabios de ayer. Por ejemplo, JP Perez Alfonso mandaba a conservar el estiércol del diablo junto con el petroleo., así habría menos petroleo para derrochar, el olvidaba que fue muchos años ministro del Petroleo. El otro, A Uslar Pietro, mandaba a sembrarlo, aunque era una parábola o una imagen, no expresaba a voz viva lo que debió decir, solo siembra el individuo su propiedad privada, los Estados no siembran, gastan y no crean riqueza, a esta la crean otros y el Estado los confiscale bien sea con impuestos o expropiando.

Y así siguiendo la lógica racional de un mercado, guiarse por un parámetro económico expresado como maximización de beneficios y no maximización de la renta petrolera, o maximización del ingreso fiscal y que ya sabemos que es lo ocurre cuando se maximiza la renta del petróleo, un curioso fenómeno no económico donde para obtener mayor renta no hace falta producir competitivamente lo que el mercado pide a precio de equilibrio, sino manipular políticamente los precios, -OPEP- en base a un mito de una ingeniería social y al costo de descapitalizar la industria, subiendo los precios y bajando la inversión, producción, se podría generar más ingreso fiscal apelando solo al cálculo de un acuerdo político y no económico entre los Estados dueños del petroleo y la política, una actividad pública que es financiada por el ingreso fiscal petrolero.

Con el tiempo y nadando literalmente en petroleo, lo que emerge es desinversión, con ello agotamiento y caída de la produccion. El punto de camino es la descapitalización, fue lo que administro la empresa del Estado por mandato del Estado y la Republica, estos y la política querían los recursos que la industria no utilizaba por diseño del modelo de captura de renta sobre precios y no sobre economías racionales y rentables.

Eso fue lo que hizo la meritocracia petrolera y la meritocracia política, ejecutivos, dirigentes y grupos de interés provenientes de la política arreglaban la historia, todos para uno, uno para todos, el conflicto de Agente y Principal un asunto que estudia la economía en análisis de contrato y diseño organizacional para una economía donde los individuos capturan riqueza creada por ellos y por otros a través de un mecanismo de compensación social y arbitrado en un mercado, desaparecida en medio de intereses alineados, los de adentro y los de afuera.

Con los anos después de la monopolización en el Estado (1975) y de tanto friccionar contra las paredes, se llega al punto y con la lengua afuera buscando rápidamente cambiar el juego y volver al capitalista petroleo internacional para que se meta la mano en el bolsillo e invierta a cambio de recibir una buena parte del negocio, evaluados a precios internacionales.

Al final lo de hoy, la muerte anunciada, y lo de anunciada es un cliché y una verdad, porque la `proyección de esas historia nos traería a este punto de una manera o de la otra, el camino se conocía, la teoría económica así lo hacía, nadie se daba por aludido, todos políticos y ejecutivos y dirigentes del petroleo en su juego experimental de ingeniería social no podía comprender que el ciclo de costos e ingresos marginales tiene un punto en el horizonte en el cual el ingreso se hace menor y los costos se hacen mayores, cae el rendimiento, la utilidad, una ley de la vida.

Esa vieja regla o ley económica, la de los rendimientos decrecientes -de la productividad marginal- lo explica en términos generales, y aplicable a la relación inherente y valida de un costo marginal creciente independiente de los saltos tecnológicos, y un ingreso marginal cayendo, con lo cual el espacio para que la renta del petróleo la diferencia de en términos de costos y gastos y que llamaremos renta por convención, va decreciendo, lo cual induce a que el negocio o pierde sus economías o su dueño, el Estado/Gobierno se desliga de sus ganancias y regalías, suerte de privilegios de la política.

Esto lo conocemos los economistas, unos más que otros dependiendo so su orientación es más a la contabilidad de costos o si por el contrario es el decrecimiento marginal el que define que la utilidad se vaya reduciendo. Y a eso hemos llegado al pervertir reglas económicas universales irrefutablemente ciertas y sustituidas por preceptos de ingeniería social, lo cual es tambien irrefutablemente cierto que es un camino para que al final el grado de depredación nos saque del mercado. Eso ha ocurrido.

¿Socialismo populista o populismo socialista? ¿Cuál es más toxico?

¿Qué creemos y entendemos por populismo, una forma de gobernar instituciones políticas y económicas, probada y comprobadamente toxica contra la libertad y la propiedad y que la evidencia empírica muestra se convierte en una fuerza motriz de empobrecimiento y enajenación económica y cultural? Populismo, un concepto que tiene en cada idioma y cultura tiene diferentes giros. ¿ Pero nos explica eso que la gente habla y comprende cómo y sobre el populismo lo que ha ocurrido en Venezuela ?

Obviamente no, lo cual nos dice que insistir en ello, solo sirve para alentar la babel venezolana de evadir -por cultura, para utilizar una palanca lingüística y cultural- evadir la crítica sobre el socialismo, lo cual le impide a la gente identificar su enemigo básico, natural, que por costumbre y cultura, el individuo latinoamericano desestima la esencia del populismo de ir contra la propiedad, libre mercado y derechos individuales, el socialismo, algo así como la matriz del populismo y otras formas que esa manera de destruir la propiedad privada lo inhibe a identificar el verdadero enemigo. Por ello, el titulo de esta nota, y la interrogante en relación a la definición de servidumbre que al final es el horizonte que apuntan el populismo como la enfermedad infantil de socialismo.

¿Y cuál, entonces su parentesco ideológico y cultural con el socialismo, una forma de vivir intoxicado por una práctica política y económica que basa su fuerza en la eliminación de la libertad y el en desempoderamiento de los individuos de su propiedad y derechos sobre ella? ¿Qué es lo que tiene esa conjunción ideológica y política entre socialismo y populismo que los venezolanos, pero también amplios horizontes culturales en América Latina, llevamos en los tuétanos con un subyacente cuya ideología se mimetiza culturalmente llegando al extremo que muchos; o comparten, sin saberlo, como fe religiosa pero más como una fe ideológica, ¿con muchos otros sabiéndolo?

Como desalambramos esas relaciones ideológicas y nos liberamos de esa cultura dominante, que para comenzar quisiéramos llevarlas a un lenguaje más claro y acertada socialmente y definir como socialismo populista y/o populismo socialista? Como Ud. podría dar cuenta amigo lector, en cualquier dirección el significado es más o menos lo mismo, sin embargo, es necesario definir el recorrido y evitar la confusión, y en ocasiones conclusión, de no llamar por su nombre propio al socialismo, un esquema de vida que destruye al individuo como ejecutor de una acción humana.

La conjunción de esos ambos fenómenos es un curioso subyacente político que reúne una larga serie de tantos fracasos de gobiernos, pero que, sin embargo, lograron trepar sobre el inconsciente del ciudadano de cultura media en este continente (Perón, el gran ejemplo y muchos militares, particularmente, Velasco Alvarado, Banzer, Chávez, etc.). Es necesario que comprendamos como el populista ha logrado arraigar -lo que Krause define en su Decálogo del Populismo, y viendo más hacia Latinoamérica – liderazgos de larga duración. Eso fue que Enrique Krause ha acotado como exaltación del líder carismático, el 1ero en su Decálogo del Populismo y en el control del gobierno y sus finanzas públicas para financiar programas sociales que sostengan en el poder su visión autoritaria del poder, o por las armas cuando no queda más remedio, en el caso de ser militares, pero también por el voto, o combinación de ambas como el caso venezolano.

Sus políticas económicas y redistributivas de “destino social”, impuestos progresivos para transferir ingreso via gasto fiscal, controles de precios y regulación de la economía, son récipes para criminalizar la actividad económica privada, todas, están y estuvieron predestinadas al fracaso; aunque en ocasiones, en el corto plazo, -Perón (boom exportador de post guerra) y Chávez (windfall petrolero)- es capaz de matar el hambre y ofrecer ciertas canonjías a grupos de ingreso bajo, y a sus organizaciones políticas y comunales.

Sin embargo, en el mediano a largo plazo, todas esa políticas redistributivas -del ingreso en busca de la igualdad de ingreso- fracasan no solo porque la redistribución es matemáticamente imposible, dado que quitarles a pocos para transferirle a muchos no es físicamente posible, sino que además impone efectos económicos perversos que solo generan pobreza en el individuos competitivos, eficientes, capitalizado, e incentivados por el emprendimiento y como por lo general son países productores de materias primas, el ciclo de precios en la parte baja -caen los commodities- derrumba esos mecanismos redistributivos, sin real, la asistencia social se agota y con ello caen sus gobiernos. Al final la pobreza será mayor.

En ocasiones el populista se las ha arreglado para permanecer en el poder, pese al agotamiento del ciclo populista caracterizado por una caída del ingreso fiscal, perdida de los mercados de deuda, en el peor de los casos podría irse y curiosamente a pesar de fracasos anteriores, volver. El líder podrá desaparecer aun sin saber que las matemáticas y la economía lo dicen claro, si eliminas al quien tiene el nivel de empobrecimiento aumenta, Venezuela sería después de Cuba el mejor ejemplo, y más allá, Argentina, es otros grandiosos ejemplos. Pero el líder dejara la esperanza prendida del lenguaje en el subcontinente del ciudadano, para cuando el regreso sea posible, el no necesite de los fusiles, sino que lo consiga con los votos. Los ciclos del populismo son largos y cortos, y suceden a la llamada fatiga fiscal, y de las reformas.

La fusión entre el populismo -el cual Aristóteles, según algunos, nos trae en su Política una versión temprana clásica del populismo- con el socialismo no es difícil ni aparatosa, por el contrario, la convergencia de su estructura de incentivos políticos y económicos, redistributivos e igualitarios, es directa, en el verbo y en la praxis, y también en la ideología como palanca. Por ejemplo, las diferencias entre Perón, Castro, Velazco Alvarado en Perú, un militar mestizo, Chávez un militar zambo, las ha diluido el tiempo, su convergencia en el Foro de Sao Paolo así lo muestra. Lo aprenderemos teóricamente cuando aprendamos que en el imaginario y en “decálogo del populista” subyace inconscientemente el socialista -por el reparto redistributivo en impuestos, la igualdad a través de los impuestos y las expropiaciones para darle al Estado el peso que debilite propiedad y participe del desempoderamiento del ciudadano que de esa manera estará a expensas del discurso populista y redistributivo del líder, el nirvana es el socialismo a todo evento.

Muy probablemente y así se nota cuando los líderes que abrazan el “populismo” se acercan y leen a Marx y Engels en el Manifiesto Comunista. Así hemos encontrado que el populista latinoamericano ha conseguido en el código moral de sus propuestas y metas ideológicas, al marxismo, logrando mascullarlo con destreza y una buena dosis de sincretismo -similar al religioso de tres grandes culturas, la aborigen americana, la negra africana y la blanca peninsular europea y con todo ese melange cultural encontrara el nirvana en el socialismo. Sin embargo esa noe fue el único link, dado que los autores del Manifiesto Comunista (1848) hayan pensado en el populismo en algunos pueblos del este de Europa, e inclusive en la Alemania anterior a las Guerras Campesinas (1500) y así llevarlos al Manifiesto donde el objetivo social o de clases es el obrero, la clase obrera, eran los tiempos duros del capitalismo liberal, y no se conocía en la Europa liberal Inglaterra o mercantilista en la Alemania del siglo XVII una realidad “industrial” como en la liberal Europa, el populismo como lo conocemos probablemente no se le conoció en esos tiempos.

Pero nos fuimos lejos, lo que queremos discutir ciertos hechos relevantes del populismo latinoamericano en loa nos inmediatos al término de la 2da Guerra y del nacionalismo latinoamericano que emergió en esos años hasta hoy, el nacionalismo se hizo necesario al populismo, y sobre todo entre militares, corporación de donde saldrían grandes populistas latinoamericanos, Perón, Velazco Alvarado, además que no solo de pan vive el hombre y el latinoamericano mucho menos. El canto del populista muy arraigado entre militares cooptados por una mezcla de nacionalismo y marxismo se dio la mano con el populismo, y es esa conjunción la que en el mediano plazo consigue tierra fértil para el socialismo, particularmente a la caída del socialismo soviético.

En el caso venezolano las fuerzas armadas masivamente fueron capturadas por el marxismo, movimientos marxistas que se alinearon con el nacionalismo, y el cual en Venezuela desde Gomez trae una debilidad y afición por el petroleo, este debe regresar a manos del Estado y con el gran engaño que en manos del Estado la renta petrolera seria mayor, dado que el reparto con el inversionista extranjero dejaba más “real” a los políticos. Este populismo nacionalista y socialista militar junto a civiles pringados de ellas las mismas enfermedades infantiles en 1945 lanzaron el grupo de “el petroleo a los venezolanos” y particularmente R Betancourt y J.P.Perez Alfonso de acabar con “a la danza de las concesiones”.

Por ese camino se fusionaron los credos. y así se fusionan los credos, el socialismo viniendo del marxismo, una ideología con un recio código moral judeo-cristiano, y que en Latinoamérica tiene expresión personalizada en Castro, Velazco Alvarado y en quien ha sido la suma de todos, Hugo Chávez, un marxista de cartilla, librito y pasquín con el Estado y la Revolucion de Lenin, la Revolucion Permanente de Trotsky y El Hombre Nuevo del Che Guevara.

¿Que nos queda de ese mezclote ideológico y político, o de ese sincretismo ideológico? Lo único que aun sobrevive, la ideología, y diferentes variaciones de un mismo tema, el socialismo, ya que el populismo lo traerá el líder que abrase el marxismo, a lo Chávez, pero que mantenga encendida la promesa redistributivista -del socialismo- en el ciudadano y en el individuo, grupos y partidos, nuevamente el socialismo, en cualquiera de sus versiones, caviar, vegetariana y carnívora, en la utilización de las finanzas públicas y en la administración de la renta generada por los recursos naturales en propiedad del Estado. La confluencia ideológica con el socialismo, no elimina el nacionalismo ni el populismo, enriquece el teatro de operaciones políticas.

Desafortunadamente, las promesas redistributivas del socialismo, adquiridas también por el “populista”) no podrá trepar por las naturales restricciones que tiene eso que los economistas llamamos, “restricción presupuestaria” que limita la función de bienestar que cada dirigente político, populista o no, tiene como objetivo, o el remanente del crédito en la tarjeta, o el ingreso permanente- para hablar del ingreso del futuro y con el cual podemos satisfacer nuestras necesidades de mañana. El populista y el socialista, ahora sincréticamente la misma cosa, no podrá descomponer la acción redistributiva del Estado/Gobierno ni en el caso de los impuestos progresivos del social demócrata ni las expropiaciones podrán resolver matemáticamente que quitarles a pocos para repartir a muchos es absoluta y físicamente imposible.

Sin embargo, esa es el legado del socialismo, aunque no el de la sociedad de bienestar que hoy cruje fracasada por la enrome deuda pública acumulada para financiar el Estado de Bienestar y la cual no puede arrastrar y porque los jóvenes se largan a otras partes del mundo porque el pago de impuestos en su juventud es muy alto y ello los empobrece hacia su mediana edad, la carga previsional del Estado de Bienestar quebró financieramente, en Europa podemos esperar de todo, diez años casi de estancamiento puede traernos sorpresas políticas, de todo, el standard de vida que dio el estado de bienestar duro tres generaciones y hoy pasa factura, la miopía de los partidos y la propia sociedad civil no pudo anticipar lo que era sencillo, un crecimiento desordenado de la deuda publica trae empobrecimiento, rezago y estancamiento económico..

Este es el socialismo, sin embargo el populista -vestido elegantemente de socialista, más allá del discurso y la cultura del oyente- apelara a las matemáticas inexistentes para quitarle a los que más tienen, sea por la via de los impuestos o como lo hizo Chávez,(Castro y Velazco Alvarado) quitarle sus propiedades y sus medios para repartirlos a los más pobres, y si por casualidad esa revolución está en manos de desclasados como el lumpen proletariat como en Venezuela, pues las reses que le quitaron a los ganaderos en la Revolucion Agraria de Chávez terminaron en las parrillas de los bandoleros y criminales que acompañaron al populista y socialista al mismo tiempo en su fase de destrucción.

Por cierto y al margen, esta fase destrucción de la base material de capitalismo en Venezuela nos impedirá un catching out no antes de unos 20 años, no fue interpretada por el intelectual venezolano proveniente del “partido” que se confundo con el amigo poeta de Sabana Grande; ni por los partidos políticos, los cuales in pectore, -todos socialistas, AD, COPEI, como izquierda vegetariana y la izquierda carnívora de la ultraizquierda- disfrutaban las expropiaciones, estatizaciones, nacionalizaciones de Chávez porque los gritos de la Revolucion de Octubre no pudieron levarlas a cabo sino que tendría que venir un militar populista y socialista y hacerlo a nombre de todos.

La historia sin embargo como cosas de un curioso encantamiento nos trajo los resultados evidentes al término de la segunda década del 2000, allí lo tenemos. ¿Qué hacemos ahora? Desafortunadamente la mayoría cree que se puede hacer lo mismo, impresionante esto, pero así lo vemos en propuestas de especialistas en la AN la semana pasada , donde algunos opinan que no se podrá hacer nada de esos shock neoliberales, porque el pueblo no aguanta, olvidando que, mientras tanto, si ha tenido que aguantar una hiperinflación, una represión política y económica brutal de Maduro que lo tiene haciendo cola, para ir al baño, para bañarse y para dormir…..no digamos que comer, que para eso tendremos el resto de las horas del día.

La política actual no mutó, ni siquiera a lo Darwin, y se mantienen repitiendo lo mismo después de 20 o más años de fracasos, como si nada hubiese cambiado, el país es una caricatura de lo que era unos 20 años atrás, el Estado es fallido y no es cliché, todo el andamiaje institucional que sostiene un país en los económico, administrativo, en lo relativo a la seguridad individual, en la producción de bienes públicos, además con claros nexos con el narco, el lavado y el terrorismo, no tiene como enfrentar el camino a andar en el cual nos ha dejado el populismo socialista, como una ruina. Inclusive propuestas sobre la “Venezuela que queremos” no han dejado de ser clichés diseñada a resolver ciertos problemas macroeconómicos para una economía desbalanceada en clásicos desequilibrios. Lo cual es una gran equivocación, los problemas de Venezuela son de derretimiento institucional, si derechos, propiedad, libertades, la arepera no hace la arepa ni el labriego cosecha el maíz. ¿Y la pregunta es única, Hasta cuando se propone lo mismo que nos trajo hasta acá?
AlexGuerreroE

LA ECONOMÍA POLÍTICA DEL PETROLEO

 

ENSAYO
El PetroEstado y una industria en quiebra

 

 

 

 

 

LA ECONOMÍA POLÍTICA DEL PETROLEO 

…entre la economía, la política y la geología…

 

 

 

Mitos y realidades de la Venezuela petrolera y razones por las

cuales el Estado, de la mano de intereses políticos y rentistas

y con el  ‘cuento chino’ que el petróleo es de los

venezolanos, ha logrado destruir una industria, un negocio.

 

 

Los incentivos por la “ constitucionalización “  del petróleo y el subsuelo,    

el monopolio por la explotación  del recurso energético

 

 

Alexander Guerrero E
Economista PhD (University of London)

 

 

 

Sectores de la opinión publica tratan de comprender que la situación de colapso por la cual atraviesa la industria petrolera nacional se resolvería ‘the day after’, una expresión que resume que las cosas volverían a ser como era hace veinte años. Sin embargo, los números de la industria petrolera, sus balances financieros y su situación real en los campos, costos, produccion, dicen otra cosa. El nivel de deuda acumulada supera los $120,000 millones, mientras que su flujo de ingresos se ha reducido de tal manera que la caída de la produccion ocurre a una velocidad tal que impedido a PDVSA honrar sus obligaciones comerciales y financieras. La industria petrolera venezolana hoy en colapso va camino de la quiebra.

En adelante, es de primer orden, la estimación de los costos que generaría una eventual reconstruccion, conociendo que su privatización abarataría -teoricamente- las condiciones de exportar hidrocarburos. Lo que si debemos colocar en el horizonte es lograr un estadio de seguridad energética, generada a dos manos inversionistas privados nacionales e internacionales y lograr una fluida producción de todas las energías derivadas de hidrocarburos e hidráulicas. Ello permitirá que a precios internacionales Venezuela pueda tener una red de energía donde todas las fuentes compitan por el mercado local.

Algunos sectores van y vienen entre la política – el negocio petrolero es del Estado y la vieja tradición rentista no desaparece, todos quieren que el negocio siga en poder del Estado, los nexos rentistas no mueren- y las esperanzas de la gente, en lo que es a todo evento, un costoso juego político, reposan eventualmente en dos opciones. Una primera, dibujada por una incomprensión total de lo que realmente ocurre en el campo de operaciones y en las oficinas de finanzas, produccion, comercia, de la misma manera como la relación de PDVSA con sus socios se ha deteriorado por incumplimiento de convenios y contratos.

La segunda opción, lo constituye la existencia de un juego político entre lobbies constituidos por grupos financieros internacionales y grupos políticos nacionales, ambos gobiernos, el intruso y el legítimo, -menciono a ambos, porque en este surrealismo tropical, existen en los hechos dos gobiernos – el legítimo y el intruso y un solo pais- se ha creado un entorno que permite manipular las expectativas y esperanzas de los venezolanos, quienes no reciben un diagnóstico cierto -lejano de intereses políticos- de la real situación de la industria petrolera nacional.

Algunos de esos lobbies gritan que el «day after habría una especie de “rebote petrolero” con lo cual se desvía lo que debe ser de interés global nacional de contar con reportes ciertos de «la realidad que siente en dos frentes, en la violenta y continua caída de la produccion de petroleo por un lado y en la caída de los ingresos por el otro, y hoy en condiciones de una situación de default, el surrealismo es solo la respuesta visible. Esto en el corto plazo, en términos de estudiar la posibilidad de detener la caída en la produccion, con severas repercusiones para el largo plazo, que pudieran indicar que las condiciones económicas, institucionales, políticas, deben mejorar para que la realidad económica y financiera de la industria pueda cambiar sobre la base que la industria petrolera puede ser una industria competitivo que responda con eficiencia y coadyuve a la creación de una condición energética insertado en la economía nacional, y ello en manos privadas. Es el único camino comprobado, en la eliminación del esquema de enclave que crea el PetroEstado, el Estado propietario del recurso con derechos de propiedad difusos- que ha creado por décadas largas economías de enclave, una tras otra; que operan como en la tragedia de los «commons», un espacio en el tiempo y el espacio donde todo es de todos pero nada es de nadie.

Ello por supuesto nos lleva a la necesaria decisión, que partiendo de la nace de la falla del PetroEstado -una condición que opera una industria en propiedad el recurso y un empresa estatal que en nombre del Estado lo opera como monopolio. Cuáles son las perspectivas para una industria competitiva, los números y la situación financiera de la industria, así como comercial ya no es rentable que el Estado se mantenga, solo por la necesidad de la política que busca sostener sus intereses como ha ocurrido por largas décadas.

En ese sentido creemos y partimos de los números de la industria, que la única salida teórica -con abundante evidencia empírica- es la privatización de todo el negocio petrolero, una alternativa optima, presionar políticamente para sostener al PetroEstado como ocurre dentro del actual gobierno legítimo, generará un costoso juego político que puede restringir por varios años más, como ha sido en los últimos veinte años, la entrada en una ruta de crecimiento y progreso sustentable, no solo del negocio petrolero, sino del continuo y violento proceso de empobrecimiento del venezolano, causado entre otros por el colapso global que hoy dibuja el negocio petrolero nacional.

A la fecha, en un periodo que trae más de 20 años, hemos sido testigos de algunas regularidades estadísticas y empíricas que sorprenderían a muchos, cuando no les quede otra que comprender las razones del actual colapso de la industria petrolera, .una industria de activos mil millonaria que pese a generar más del 90% de las exportaciones, el 60% del ingreso fiscal, su colaboración en el total del ingreso nacional no pasaba del 20% -1998- el 90% de sus ingresos se realizaba en el mercado internacional.

Veamos un gráfico con esa realidad ocurrida en el largo plazo, donde podemos observar el incumplimiento del viejo mito propuesto por JP Perez Alfonso y otros, según el cual, solo los precios del petroleo, beneficiarían el pais como un todo. Ese mito no se cumplió, quedo para la retórica política por varias décadas; en cambio, si benefició a las estructuras burocráticas y económicas -rent seekers- arrecostados al Estado-Gobierno, que logro expandir su gasto, sin que ello repercutiera de manera simétrica en el resto de la economía nacional privada.

Esos líderes petroleros, no lograron ver que ello, pese a ser ingreso fiscal petrolero, no tendría un impacto simétrico con el resto de la economía nacional, pero en cambio expandió el tamaño del Estado y el gobierno, que creó durante décadas, millones de hombres inutiles -para actividades compettivas- quienes hoy han pasado a formar parte de las grandes masas empobrecidas, grupos sociales sin utililidad económica para el largo plazo. La nacionalización del petroleo se realizó con el objetivo de maximizar libremente la renta -fiscal- a través del factor precio, lo cual exigiría límites al crecimiento de la producción del petroleo, fenómeno que no se quiso observar -al menos teoricamente- y .que con el cual se ató la decisión política de nacionalziar el petroleo durante los años sesenta, ejecutado en Enero 1975, y pasando a liderar la lista de los grandes errores que los venezolanos hayamos cometidos en doscientos años de República.

Una situación terminal causada por el sostenimiento del regimen económico del negocio petrolero caracterizado en la expresión Petroestado y una agenda política agrandamiento de ese mismo Estado como dueno de los activos económicos más importantes del pais, y alcanzado por la expropiación, nacionalización, etc., hasta llegar a esta extraordinario empobrecimiento causado por el crecimiento del Estado como ente y agente económico y destrucción de la economía privada, por agenda política.

Una nota introductoria

La industria petrolera está bajo colapso, su produccion de crudos livianos, medianos, pesados y extrapesados ha caído en más de 2 millones de barriles; hay razones económicas, financieras, físicas o geológicas, así como tambien situaciones generadas por ambos fenómenos uno causante del otro.

Venezuela ha producido petróleo durante más de cien (100) años, hoy el promedio de producción por barril (1) ha bajado a aproximadamente doscientos barriles por pozo, ello explica ciertamente el incremento de los costos marginales para producir el petróleo, por un lado, pero también mayores costos marginales por la calidad de los crudos que se producen así como el volumen mayor de esos crudos son extrapesados, nuevas tecnologías, y más costosas transfieren esos costos a la producción.

A esos costos se agregan elevados costos ambientales, súmenle a ellos, ineficiencia y el costo hundido que implica no haber invertido para cubrir una demanda, ni siquiera su crecimiento vegetativo, y someter la geología y a sus propias economías a las necesidades fiscales de su dueño el Estado, necesidades que son eventualmente políticas y se derivan del proceso político de incrementar el tamaño del Estado -en relación con el crecimiento de la economía. Es lo que se llama simplemente como PetroEstado un Estado dueño bajo confiscación de recursos que el mismo produce, ¡un monopolio!

Otros países de la OPEP invirtieron y expandieron su producción entre 2004 y 2014, el periodo más largo en el cual la producción de petróleo creció con mayores precios, así es la economía, pan y petróleo están afectados por los mismos incentivos en el mercado, frente a precios en alza, el incentivo opera y la produccion crece, así se expresa la economía, lo explica la teoría económica y es como ley natural. La propiedad estatal sobre el petróleo pervierte esas economías y en el extremo, fenómeno que siempre aparece, obtenemos lo que los venezolanos hemos padecido en estos años, el fin de una historia causada por un modelo de producción de un recurso económico -en el mercado- que le “pertenece”.

Hay otras fuentes de costos que habría que incorporar, todo ello en agregado ha afectado la competitividad de los petróleos venezolanos, uno de ellos es mantenerse en la OPEP, esta organización es ya un pasivo para cualquier país petrolero, un acuerdo entre A Saudita y Rusia podrían en el margen – y así ocurrió- crear un mayor impacto marginal en el precio, evitar que baje más allá de los niveles críticos fiscales que los países de la OPEP requieren para financiar sus enormes gastos públicos, -el caso Venezuela es el extremo, ya lo discutiremos más adelante- que la OPEP, institución afectada por igual por los problemas que ella misma ha causado a sus países miembros, condicione la producción de petróleo a las necesidades fiscales del gobierno, con lo cual se violan leyes económicas, creandose una cadena de costos que eventualmente afetara la industria en sus fuentes.

Veamos por ejemplo, al maximizar el ingreso fiscal, los gobiernos y Estados dueños de sus petróleos condicionan la economía del petróleo a la naturaleza de sus inestabilidades fiscales y no las naturales vicisitudes en el mercado que define claramente producción inversión y precios, Rystad una prestigiosa empresa consultora de la industria petrolera y el petróleo en una de sus últimas investigaciones sobre los costos marginales de diferentes tipos de petróleo, -viscosidad- coloca el diferencial de costos marginales entre los shale oil -lutitas- y las mezclas benévolas en apenas cinco (5) dólares por barril y ello sin relacionar los costos políticos naturales de un entorno donde el petróleo financia la política con los Estados Unidos, donde los petróleos de lutitas lograron sumarle unos seis millones de barriles diarios a la producción de petróleo en USA.

En Venezuela, adicional al riesgo de producir, natural en todo proyecto petrolero, hay que agregar el riesgo político impuesto por administración de la renta e ingreso petrolero bajo condiciones fiscales -políticas- lo cual dice que para detener la caída de precios en un mercado, cosa natural en todo mercado, es mejor reducir la producción ergo la inversión, el resultado de esa asimetría, contra natura en lo económico- es vivir con el peso de una estructura industrial que se rezaga y cuyo potencial de inversión se fue al fisco para ser redistribuido “downstream” de manera política y no eficientemente, en una economía donde el gasto fiscal tiene toda característica recurrente, la política siempre querrá más.

Se hará lo que se pueda hacer y no lo que se quiera hacer, la renta del petróleo es «negativa» el flujo para el pago de las obligaciones requiere petróleo por diez anos., siempre y cuando haya inversionistas; algunos encuestados han respondido que el riesgo en Venezuela y los costos no permiten un juego de negocios sin que la posibilidad de riesgo sistemático destruya el venture.

Venezuela en su fase post – petrolera, ¿Será que hemos aprendido la lección?

La política y las decisiones políticas de una clase política sin mayor acervo intelectual y educación para comprender las cosas serias de la economía, no lo permite, Antes de comenzar la discusión sobre las alternativas en el petróleo, y encontrar respuesta a una gran duda, expresada como: ¿Cuál es el futuro del petróleo en Venezuela? La Agencia Internacional de Energia (IEA), el centro de mayor importancia en el mundo del petróleo dice que Venezuela tardara 40 años para producir el mismo volumen de petróleo de 2009, unos 3. Millones BD, para entonces, la demanda por petróleo habrá caído relativamente hablando, tomando en cuenta que el 67% de los vehículos circulando serían eléctricos, ¿cuál es entonces el futuro del petróleo en el mundo?

¿Cuál sería el incentivo de los inversionistas, para producir combustibles de un petróleo contaminante, ambiental y tecnológicamente costoso, con costos de producción de los mayores entre los no-convencionales? Todo eso en un país que arrastra una deuda de $200.000 Millones, donde bajo las actuales condiciones económicas y financieras del Estado propietario y productor colapsado, domina la sombra de operadores políticos que no comprende que el socialismo quebró la sociedad venezolana, insiste en mantener al Estado propietario -aunque con derechos de propiedad difusos- con versiones ligeras del viejo socialismo que nos trajo hasta acá.

La resistencia al cambio de régimen se observa en la visión económica de una nueva generación que pese al desastre del socialismo se resiste al cambio y rechaza ser reformista. La excusa que se utiliza para no ir a cambios mayores es inmaterial y especulativa; se alega que la situación económica cambiaría bruscamente y con unas elecciones que no se avizoran en el corto plazo, se nota que ideológicamente abunda una inercia rentista que maneja la retórica de un discurso según el cual, en el corto plazo habrían revertido la caída de la producción, la declinación y agotamiento del petróleo commodity.

Lo único cierto es que la producción de petróleo viene decayendo y declinando desde hace 12 años, y una de sus causas ha sido la desinversión generada por el sobrepeso fiscal traído a la economía política del petróleo en un régimen donde toda la renta es del Rey, un régimen interesado únicamente en la renta del petróleo capturada por el Estado/Gobierno, el cual fue establecido en lo que hemos llamado la “constitucionalización del petróleo”. Si se revisa un evento producido por un medio electrónico en estos días muestra que expertos economistas y petroleros, prefirieron sostener el PetroEstado, la quimera del PetroEstado benevolente aún perdura inercialmente, el rentismo es duro de roer.

Esta realidad no ha sido fácil de digerir para muchos que piensan, y los encontramos en la opinión pública especializada, que el declive en la producción sería revertido en meses. Empresas y agencias conocedores de nuestra realidad petrolera han enviado diagnósticos según los cuales la recuperación de la producción tomaría un largo tiempo, como lo acota el reporte de la IEA, se requerirían unos 40 anos para volver a llegar al número mágico de 3 millones de barriles, lo cual requeriría de un capital cercano en $250.000 millones para invertir en 10 años un capital, del cual la balanza de pagos no deja ni el 2%, y ello en la eventualidad y fuerza de un prolongada situación de hambre.

La política, el rentismo inercial e instituciones que no cambian: las restricciones en el petróleo

Las grandes restricciones las encontramos en la política, de cualquier signo, la cual está convencida por inercia rentista que el Estado mantendría el monopolio bajo el actual marco jurídico y las reglas que rigen la participación de capital privado, esta sería la única potencial fuente de ingresos en una eventualidad de total apertura, habiendo sido constitucional y legalmente reparado. Los sectores políticos que podrían tomar la conducción del Estado se niegan a ello en el discurso y obra, no hay evidencia inteligente que piense en la industria petrolera en poder del Estado, el PetroEstado quedo sin renta, c’est fini, ¡is over!

En ese ámbito, y en perspectiva, no es fácil armar escenarios en los cuales tengamos la posibilidad de imaginarnos el futuro bajo ciertas y determinadas restricciones política, económicas y financieras, y desde luego institucionales. Las restricciones políticas mencionadas predominan el entorno no solo de lo que hoy es la sabiduría convencional que únicamente bajo un programa económico por el lado de la oferta -supply side- vayamos a una apertura total y así la industria petrolera se vaya totalmente al mercado en manos de inversionistas nacionales y extranjeros, privatizada la industria petrolera en contratos que incluyan propiedad del recurso concesionado, que elimine la mala experiencia del actual esquema mal denominado de empresas mixtas, cuyo fracaso es protuberante.

Por el contrario, los sectores políticos y sus asesores partidarios de mantener el negocio en propiedad del Estado buscan sostener su presión de una demanda por renta petrolera, lo cual -según ellos- mantendría un mayor ingreso al Gobierno y al Estado para sostener el Estado económicamente quebrado. El diagnóstico ha sido torcido para sostener el tradicional modelo de -demand side- que garantice el mayor volumen de renta al Estado, repetir lo que nos trajo hasta acá. Veamos su modelo con relación a las empresas mixtas. En 20 años de nueva legislación petrolera su producción ha caído en esos ventures en más de 25% y ello constituye el grueso del recurso petrolero en el subsuelo. La política, conformada con especialistas económicos, financieros y petroleros se mantiene dónde estaba en 1975, algunos a medias tintas en el proceso de apertura de 1995, el mantra de ellos dice que la industria debe permanecer en el Estado propietario y productor.

Reformas o maquillaje ¿Quién o quienes ponen los reales?

En medio de esas restricciones político-institucionales, el entorno político económico se mantendrá con algún maquillaje de cambio, lo cual no cambiarían en el corto a mediano plazo el ingreso del petrolero por balanza de pagos, el cual hoy, para dar una idea de las grandes restricciones existentes en ese sector, no alcanza ni para pagar el flujo de caja dirigido a servir su propia deuda; es decir, una industria técnicamente quebrada. Mientras eso ocurre el Estado Fallido, quebrado financieramente, con un déficit fiscal que supera el 55% no tiene recursos, mucho menos PDVSA.

Mientras todo eso ocurre el país adormecido bajo inercia e ilusiones en la renta petrolera, promesa de la política y políticos, inclusive promovida por sectores de la vieja inteligencia “tecnopetrolera” en retorno y amplios sectores de la clase media, se insisten en el petróleo como única fuente “restante” del capital semilla para lograr el camino al progreso, excusa utilizada políticamente por ellos como razonamiento para mantener el negocio petrolero en poder del Estado. Este error es igualmente cometido por sectores académicos dentro y fuera de Venezuela, sin petróleo no hay vida, es el coro rezado a miles de kilómetros a la redonda.

En otras palabras, el astringente régimen institucional fiscal que creó el chavismo en la Constitución y en las leyes del sector, LOH, empresas mixtas, y otras incluidas las fiscales impositivas y reparto, se mantendrá. La intelligentzia petrolera venezolana venida a menos por el tiempo fuera de la industria, unos veinte años, se niega a dar un paso adelante para reformar la legislación e ir de inmediato a la privatización, el único camino que le queda al petróleo venezolano para demostrar que sus petroleros no convencionales y alto costo de producción sería realmente competitivo. Por ello la amplia inercia rentista que predomina entre el hambre y las ganas de comer es intensa, retrograda y suicida, el PetroEstado se mantendría pese a su bancarrota.

¿Acaso hay que tener petróleo para ser una nación en progreso y desarrollada? ¿Acaso Chile hoy miembro de la Organización de países desarrollados, OECD necesitaba petróleo para tener hoy fondos de capital en los $250.000 Millones en ahorro previsional generados por las cuentas individuales de millones de trabajadores, un sistema de pensiones y retiro en poder de sus generadores, los trabajadores chilenos; es decir, ¿sangre sudor y lágrimas? Desde luego, no daremos respuesta a esas preguntas, pero es obvio que Venezuela entró empobrecido en la fase post-petrolera, lo cual no significa que no podamos producir la energía a precios internacionales que los venezolanos requieren para ser felices.

Construyamos un par de escenarios: en el corto y el largo plazo

El colapso anticipado que hicimos durante el proceso constitucional donde se ‘constitucionalizó’ el petróleo y se declaró al flujo de ingreso petrolero como activo del Estado/Gobierno como vía rápida de captura, fue el primer paso, dado con la Constitución 1999. La LOH, el segundo paso, establece las fuertes restricciones, ahora legales que limitan severamente los derechos de propiedad, inclusive en comparación con otros países exportadores de petróleo, en conjunto ello restringiría las exportaciones petroleras, y con ello la inversión, dejando el juego inversión – renta petrolera en favor del fisco, esta política logra desfasar la crisis que se ha ido generando por un corto periodo dado los nuevos precios, históricamente altos.

Así el invento de J.P. Alfonso de reducir producción y cobrar el beneficio en precios, generaba un ingreso fiscal, pero ese gasto público no corre necesariamente a expandirse por el resto de la economía petrolera, así ha ocurrido en los últimos 40 años. Al aumentar el ingreso fiscal, el gobierno, bajo ese marco legal cerraba sobre la industria una presión fiscal que acompañaba un largo proceso de desinversión, causal de la descapitalización de la industria petrolera, fenómeno que vimos después de la nacionalización hasta la apertura y volvimos a observar de manera radical en las últimas dos décadas del socialismo, la Constitución 1999 había constitucionalizado el petróleo, todo el ingreso era del Rey, el Estado, y ello fluía via Gobierno.

Para el 2007 se nacionaliza “üpstream” y se expropian algunos activos de las empresas petroleras extranjeras que venían con acuerdos -asociaciones estratégicas y convenio- desde 1995, tiempos de la apertura. Para 2008, el gobierno da otro paso sobre el control de las actividades conexas a la producción, las empresas de servicios fueron nacionalidades y sus activos expropiados. El impacto de ambos fenómenos de nacionalización y expropiación fue contundente, la producción comienza su acelerado agotamiento y decaimiento. (Ver grafico).

Estos esquemas de nacionalización y expropiación junto a las legislaciones del 2001 y 2007 y 2009, restringieron gravemente la inversión en el país durante las últimas dos décadas, un período durante el cual los precios del petróleo estaban en máximos históricos, los cuales en cierto modo compensarían la caída de la produccion.

El colapso de la industria petrolera era ya evidente para 2009 proceso que entro en espiral en 2013, cuando el Gobierno y PDVSA venian de un default al no ejecutar su inversiones previstas como socio mayoritario en esos ventures, -empresas mixtas- razones por las cuales solicito préstamos a sus socios para así cumplir con su la inversión en esas ventures no realizadas desde 2007. Ese esquema financiero, todos los nuevos contratos fueron suscritos sobre la base de pagos en especies -petroleo. Ese incumplimiento provoco la caída de la produccion de esos ventures, particualrmene los que alberga la FPO, aunque se extiende a acuerdos financieros con empresas de servicio, proveedores, y otros empresas que cubren las necesidades de PDVSA. Los niveles de deuda, consecuencia de esos arreglos financiero crecieron en $29.500 millones, que los estados financieros registran con conceptos diferentes de la deuda financiera. Transcurridos seis años de esos nuevos acuerdos por prestamos directamente de socios, proveedores, servicios, contratistas diversos, una parte considerable no se canceló, PDVSA comienza aceleradamente la venta de activos para saldar esas nuevas deudas.

La fuerte caída de los precios del petroleo generado entre otros desarrollos tecnológicos y nuevos oferentes en el mercado por el ‘supply side shock’ que impuso la veloz y masiva producción de los «shales óil» -lutitas o esquistos- americanos, expuso simplemente el daño causado a PDVSA y a la industria petrolera nacional un largo proceso de desinversión, generados esencialmente por la presión fiscal sobre la industria petrolera, fenómeno que generado en la práctica pero establecida normativamente en la Constitución y las leyes de LOH, Empresas Mixtas, para expropiar activos y leyes incrementaron la presión tributaria sobre el petroleo, PDVSA y productores asociados a ella.

A estos factores hay que agregar los costos de transacción generados en los acuerdos con China, Petrocaribe, ALBA, y otros, donde el precio del petroleo fue subsidiado por PDVSA. Súmese igualmente la monumental corrupción y operaciones de lavado de capitales y encontraremos las causales del colapso y el natural ineficiencia de un monopolio en propiedad del Estad0. En particular, el causante está en la Constitución y las leyes, las reglas de captura de renta en poder del fisco que imponían los mecanismos de conversión del todo el ingreso petrolero en ingreso fiscal, algo que la constitución expresa literalmente.

El problema ahora es la falta de ingresos para mantener los proyectos en marcha, los problemas que se agravan por la corrupción y la falta de seguridad en el país. Los yacimientos petrolíferos de todo el país sufren de la falta de todas las cosas, desde equipos y plataformas operacionales hasta repuestos y personal experimentado para operaciones de perforación. En el lago Maracaibo, por ejemplo, una red eléctrica poco fiable interrumpe la producción de forma regular; en campos desafiantes en la subcuenca de Maturín en el este, la ausencia de proveedores de servicios petroleros (debido a problemas de falta de pago) está resultando en caídas precipitosas.

Más recientemente, la incapacidad para mantener los mejoradores en funcionamiento óptimo y asegurar niveles adecuados de diluyentes (para mezclar con los extrapesados pesados) está llevando a grandes pérdidas en la Faja del Orinoco. La desinversión se convertiría en el corto plazo en la causante inicial de dos efectos negativos, incremento de costos de produccion por un lado y caída de la produccion por otro; todo ello generaba un poderoso feedback que en el largo plazo haría casi menos que imposible, la recuperación de la industria así ocurrió con efectos acumulados por más de 10 años.

El costo de una propuesta recuperación es prácticamente prohibitivo, los inversionistas tienen a Venezuela como punto inalcanzable para invertir -derechos de propiedad destruidos, presión tributaria, riesgos políticos, aspectos consecuenciales de la marcha de Venezuela a la condición de Estado Fallido (Ver Gráfico Oil Survey Fraser Institute Final Documento).
¿Cómo evaluar la estructura de la caída de la produccion ? Venezuela produce la mayor parte de sus crudos en dos grandes cuencas, el lago de Maracaibo en el oeste y la cuenca oriental, que incluye la subcuenca de Maturín, donde se encuentra un fenómeno político -ejecutado por el hombre – similar a la depredación del Flurrial, uno de los yacimientos de mayor calidad en todo el pais y cuya produccion ha sido reducida a menos de una tercera parte.

El otro foco de los petróleos pesados y extrapesados que conforman la estirada Faja Petrolífera del Orinoco donde aparentemente se encuentra la mayor volumen de recurso hidrocarburo extrapesado, los cuales no se consideran, por estándares convencionales como reservas, de ningún tipo, desde disponibles hasta probadas y en produccion, Las reservas de petróleo pesado del Orinoco son vastas y no técnicamente complicadas de producir, pero consumen mucha energía y requieren una gran cantidad de procesamiento s fisicoquímicos y costos ambientales los cuales colocan los costos marginales en el margen de su horizonte competitivo.

En un estudio de Rystadt, se reporta que el términos de costos marginales las diferencias con el tight oil -shale oil americano- y los crudos extrapesados en la FPO estarían 6% por encima los shale oil, pero incomparable con el nivel de riesgo que ofrecen la produccion de crudos en Venezuela, hace que en los hechos los costos marginales en esos crudos extrapesados afecten consistentemente su capacidad de competir, y en todo caso, el mercado de esos crudos de elevado costo de procesamiento luce decepcionado de la caída de la produccion que ya marca en esos yacimientos extrapesados un 27% de produccion caída. La mayor parte de la producción aquí está controlada por «empresas mixtas» compuesta por compañías petroleras internacionales la mayoría de ellas empresas estatales y PDVSA, socio mayoritario y totalmente colapsado, cuya participación en esa produccion seguirá en caída libre por propio colapso financiero de PDVSA.

Las reservas convencionales en y alrededor del lago Maracaibo también contienen varias empresas mixtas, pero la mayoría de la producción aquí es producida por PDVSA por su cuenta, que es la misma para gran parte del petróleos ligero y mediano producido en la subcuenca de Maturín. (recordar el crecimiento en área de la FPO). El outlook de produccion en la FPO se agudiza aceleradamente, el colapso financiero de PDVSA afecta la adquisición de los diluyentes y crudos que son mezclados con los extrapesados para lograr las mezclas que generarían el crudo exportable.

En el corto plazo

Al visualizar caminos posibles al futuro de Venezuela como exportador de petroleo, encontramos que complementariamente se depende del facto tiempo y sus finanzas. Así llegamos a un par de escenarios; los cuales dependen esencialmente del marco institucional y político -tanto en el corto como en el largo plazo- sobre el supuesto del término del actual gobierno, sin embargo en el corto plazo, ambos escenarios se solaparían ya que terminado el actual gobierno y comenzando una transición, los problemas creados por el gobierno saliente estarán presentes en el mediano plazo con el gobernó entrante, la incertidumbre en términos financieros y físicos es amplia.

Si el actual gobierno de Maduro se mantiene, es probable que la producción cayera a niveles críticos para 2020, con el cierre de casi todos los proyectos de la FPO, recordemos que en todos ellos, PDVSA posee cerca del 60% del capital. En un escenario de transición – bajo un gobierno de transición- o un gobierno electo, las cosas no cambiarían de manera radical en los primeros años, la produccion seguiría cayendo bajo el impacto de largo plazo que trae desinversión iniciada en los años 2006-2009.

Las direcciones partidistas que tomarían las decisiones en el marco de su actividad política en la Asamblea Nacional han decidido hasta ahora, tanto en declaraciones públicas, como en leyes sobre el sector petrolero aprobadas por la AN y por su participación en foros sobre el tema que han declarado y a todo evento decidido, no cambiar las actuales reglas fiscales – constitución, leyes reguladoras, legislación tributarias petrolera, así como mantener, el marco institucional sin mayores cambios. Ello implica que el petroleo y PDVSA se mantendrán en propiedad del Estado. Esos esquemas de decisión política han levantado la bandera de recuperar la produccion de petroleo así como de PDVSA, la operadora del Estado, como si estuviéramos hablando de grifos que se cerraron y que ellos se disponen a abrir.

El nacionalismo petrolero no muere así haya caído en crisis de exterminio, la actual clase política, la que eventualmente podría dominar lo que ellos llaman transición -un regimen que amalgame política, económico y sociedad, donde coexista con considerable influencia de eso que como regimen económico representa el nominativo de chavismo- piensa que con el cambio de gobierno es suficiente para producir petróleo mañana. Grupos de intereses se unen al coro, bancos internacionales, entre ellos destaca un conocido banco ingles que habla de un crecimiento económico de inmediato y un aumento de la produccion de 350.000 barriles por día. Al parecer hay fiesta con una torta a repartir que aún no se ha horneado, y cuyo récipe esta extraviado, viejos rent-seekers en ese mundo financiero se disponen a cobrar lo que no pagaron.

Al final la meta económica e institucional de construir un rule of law, el cual no poseemos, que no disponemos para presentar una nueva cara de la industrias petrolera en el que podría probablemente un nevo camino para producir el petroleo en la medida que los extrapesados sean realmente competitivos en el mercado internacional de la mano con únicos factores teóricamente factibles, inversionistas internacionales.

Los foros donde la política ha discutido ese tema por parte de quienes estarían eventualmente al mando de la tal transición buscando un consenso – bajo el supuesto que al actual régimen cesa en sus funciones, se cree que los inversionistas vendrían solo con el cambio de gobierno, y casi que tendríamos que quitárnoslos a sombrerazos. En esos espacios se pasa por debajo o simplemente se ignora que la función de producción de los petróleos venezolanos ya no es un factor marginal en el mercado petroleo, ocupa un sitio residual, lo cual implica que en el corto plazo habría generar o crear esos «mercados».

Los ligeros han venido desapareciendo bajo el imperio y los rigores físicos generados por el tiempo, -Venezuela ha estado produciendo petroleo desde hace más de cien años- de aquella política petrolera suicida asumida en los años sesenta de conserva el petroleo en el subsuelo para no invertir de manera que el fisco, léase gobierno, maximizara su ingreso y renta petrolera, pese al impacto negativo en el desarrollo y crecimiento de una industria tanto para la demanda nacional como extranjera.

Acotemos que un pais que produzca un recurso similar al petroleo, su ecuación de maximización de los beneficios se obtiene al exportar los exentes del recurso que la demanda local no absorba. De esa manera, el gobierno, y la política, se quedaban con » la parte del leon de la renta del petroleo» y así pasar a manos de sus repartidores fiscales, para un futuro y tenerles una bolsa CLAP -cuando menos- cuando en vida útil existan como nuevas generaciones, o por el síndrome OPEP, o por mala praxis en los campos, por declinación, o por ambos factores políticos, económicos y geológicos.

¿ Y bajo esos supuestos cual sería la evolución en largo plazo?

Restaurar la producción y operatividad de la industria petrolera sobre el subsuelo venezolano -en el largo plazo- requiere resolver en ese corto plazo, optimizar los cambios y reformas en la legislación y en la relación Estado, en un eventual esquema de excedente del ingreso petroleo – eventual renta del petroleo- que permita, más allá de las obligaciones tributarias algún ingreso adicional que el mercado en esas condiciones sea capaz de generar. Metodológicamente en nuestra visión de costo beneficio que defina la viabilidad de una industria petrolera en propiedad privada y un Estado cobrando impuestos, no pude particionar el corto del largo plazo y ello porque lo que ha causado el colapso trasciende el tiempo, el pivote del descalabro económico de la industria petrolera lo encontramos en la carencia de un rule of law que defina la competitividad de los recursos del subsuelo o reservas de hidrocarburos, en particular, aunque en general con cualquier tipo de recurso del suelo y el subsuelo, espacio electromagnético,

Lo que tenemos en los últimos doce años es una caída continua y acelerada de la produccion de petróleo que deja abierto la discusión en torno a aquellos problemas visibles y otros no visibles, similares, por ejemplo a lo que ocurrió con El Flurrial, fenómeno producido por la presión fiscal sobre el petroleo junto con los serios problemas de vulnerabilidad, irrespeto y violación de los derechos de propiedad, y confiscación de activos petroleros, fenómeno polaco institucional que subyace como causal directa en la caída de la produccion de petroelo. A lo largo de este ensayo hemos estado mencionado las consecuencias y sus causales de las razones, -reglas entre ellas- institucionales, política, constitucionales y legales que han estado en ejercicio y cuyo impacto neto ha sido la caída de la produccion.

La historia proporciona ejemplos diversos con relación a restaurar la producción de un país en conflictos, guerras civiles, o con vecinos. Allí divisamos Irak, Libia, Irán, México, para nombrar los más visibles. El caso venezolano, al respecto, será complejo en virtud del el grado y dimensión como Estado Fallido, al cual ha resbalado Venezuela en las últimos dos décadas. Esos países muestran diversos niveles de recomposición, otros viven en crisis largas. Sus problemas eventualmente terminan cuando los conflictos se han resuelto, porque lo que en términos de costos, estos pueden ser resueltos de manera relativamente rápida.
Ese no es el caso venezolano.

Nuestro caso requiere serias cirugías institucionales, dirigidas a reconstruir – si realmente es posible- la industria petrolera; en el ámbito institucional las más importantes.

Venezuela se requerirá grandes cambios institucionales y reformas económicas y políticas, y desde luego un proceso que sería realmente largo para las condiciones del petroleo en el mercado internacional, por un lado y el por el otro, dado que en el papel la base fundamental de los petroleros venezolanos los encontramos en los recursos extrapesados, aunque no habrían mayores dificultades técnicas para producirlo, el volumen de inversión requerida sobrepasa las capacidad del Estado y la propia PDVSA, está en manos del mercado que ello se pueda resolver con cierta rapidez y ello tomara tiempo.

Venezuela debe crear un rule of law en lo económico y petrolero, reestablecer las condiciones de protección de los derechos de propiedad destruidos por la legislación petrolera y la propia constitución, además de los diseños de ventures mixtos entre el Estado -via PDVSA- y sus socios y demoler el PetroEstado, la gran restriccion del petroleo en recurso o reserva venezolano. Si bien la imagen de producción a corto y mediano plazo está muy centrada en lo que puede ser restaurado, detenido y vuelto a estar en línea inmediatamente cuando se levantan las sanciones, la perspectiva a largo plazo en cualquier escenario «día tras» depende en gran medida de las perspectivas de inversión. La pregunta sería ¿…y quiénes son los probables candidatos para invertir en el petroleo venezolano?

El problema institucional y el rule of law: Sin reformas así no habrá petroleo!

En principio un volumen de inversión entre 12 y 15 000 millones de dólares en más de 15 años no es facil, probablemente implicará un proceso de varias etapas para detener las caídas actuales, construir una base restaurada y atraer inversiones para agregar nuevos volúmenes incrementales. Así, por ejemplo, restaurar la produccion para llegar a los volúmenes de 2013-2014 es prácticamente imposible.

A todo evento hay una realidad que saltar y contra ella atenta la presencia del PetroEstado, figura perversa que fusiona un Estados propietario y productor, simultáneamente, su eliminación y ello solo se puede hacer con un paquete de reformas desde la Constitución hasta la redacción de nuevas leyes que hagan posible la presencia del capital internacional donde el tema de los derechos de propiedad sobre contratos y activos será crucial.

Es ese marco institucional es el que hay que crear, los males que resultaron de dos nacionalizaciones el 2107 y en 2009 dejaron una enorme huella sobre la viabilidad de Venezuela como pais que es capaz de producir el petróleo en su subsuelo, en consonancia con el mercado actual, un escenario competitivo donde si algo sobra es precisamente el petroleo.

Venezuela hoy no posee capital institucional ni financiero ni tecnología ni capital humano, es en términos petroleros un Estado Fallido, solo con petroleo escasamente competitivo en el subsuelo, adolece del resto de los factores determinantes. El cambio de paradigma como pais que contiene el recurso deberá construirse conde la operatividad de un regimen socio economcia amigable con la inversión y un rule of law capaz de proteger y sancionar la violación de los contratos, expropiaciones e irrespeto a las leyes que protegen esos derechos.

Este problema que luce medianamente facil de resolver, se ha convertido en un imposible, la clase política que podría tomar el gobierno en un proceso electoral libre y limpio, no pretende y lo han hecho saber desde su actual Presidente Encargado hasta sus parlamentarios en la AN, que el petroleo seguirá siendo del Estado y este seguirá produciéndolo, es obvio que la lección de las últimas décadas no ha sido aprendida ni comprendida que el colapso de la industria petrolera devino de dos áreas, la presión fiscal sobre el ingreso petrolero ex ante y los impactos por desinversión y violación de los acuerdos, contratos y derechos de propiedad.
Sin embargo la clase política yerra, porque la renta petrolera se encuentra en el cuadrante negativo, por ahora la hiperinflación ha sido el impuesto inflacionario que “ha pagado” la caída de la renta petrolera en el presupuesto nacional, al costo de empobrecer groseramente al ciudadano, Las cosas no terminan allí, se nota día por día un acercamiento entre las tesis sobre el petroleo entre las que el gobierno estableció desde 1999 y las que la oposición muestra en la AN en las leyes al sector petrolero que allí se han aprobado.

El PetroEstado y el monopolio petrolero: centralismo y socialismo, la fórmula de un colapso

No hay nada de extraño que entre los grupos opositores en la AN y el gobierno no tengan mayores diferencias conceptuales e ideológicas en la relación Estado y petroleo. La coincidencia en relación al petroleo y el Estado es compartida por los grupos políticos en gobierno y parlamento, la presencia institucional del PetroEstado, un Estado propietario y productor, por defecto el modelo cultural de los grupos de interés, laborales, políticos, grupos económicos locales quienes coinciden en el Gran Consenso Nacional, el petroleo es del Estado, de esa manera agrupan sus intereses con el Estado como ente decisor, el mercado no existe las constituciones así lo establecen, el mercado no arbitra, ha sido sustituido por la corrupción.

La alternativa la tendríamos en un entorno donde el mercado arbitraria los intereses y la captura de renta tendría compensación social arbitrada. En esas condiciones de largas décadas, el Gran Consenso Nacional es por defecto el núcleo de la economía política del petroleo, el petroleo debe estar en manos del Estado es el consenso, en este sentido el rent seeker -sin compensación social, sin arbitraje- mide su éxito en la medida que el Estado es más conveniente que el mercado, y mientras la renta petrolera fuera abundante el reparto beneficiaba a todos.

Las cosas trabajaron bien hasta el momento en que se tenía acceso a la renta petrolera en poder del Estado/Gobierno. Pero las cosas cambiaron, el colapso petrolero produjo víctimas, el flujo de rente petrolera es negativa, los pasivos regulares de la industria estatal han afectado ese flujo de renta, el flujo de renta colapso cuando el peso de la deuda financiera y no financiera dejo el flujo de renta negativo y en medio de una hiperinflación que no tendrá solución en el corto a mediano plazo. De esta manera se llega al margen, donde el ingreso marginal para la empresa Estatal, no supera los niveles de costos y el acumulado riesgo financiero, conjunto de costos a los cales se agregan los costos de transacción que han causado las reglas de captura de renta, la caída de la producción y el declinamiento de la produccion, a ello se agregan factores físicos, geológicos que hace n difícil el outlook de competir en el mercado las mezclas de petroleo que diluyen los petróleos extrapesados.

Que se puede hacer entonces? Sin renta petrolera no debería haber política, pero los grupos de interés políticos, acostumbrados por décadas que el petróleo incorporaba ingreso fiscal así vaya por los caminos de la (hiper)inflación, como ocurre actualmente. El dilema de que se puede o no se puede, no es más fuerte que la inercia rentista que alimenta ideológicamente a cada ciudadano venezolano es su cultura. Y ello nos coloca en un verdadero disparadero, porque el outlook es de más errores y mayor depredación en la industria, el peligro de cierre está a la vuelta de la esquina, el final de esta historia, en pocos palabras: Con el petroleo solo se podrá hacer lo que se pueda.»

La realidad petrolera es dura y ha costado que los grupos opositores comprendan la actual crisis de la industria petrolera, de una renta petrolera que ha caído en términos per cápita hasta mostrar hoy un flujo de caja negativo, la ideología del Petroestado y la inercia rentista los atornilla a la idea de mantener el petroleo como fuente de una renta que ya no existe, el tamaño de la deuda petrolera supera dos veces el PIB de la Republica, y unas 30 veces el PIB petrolero, en los extremos donde el ingreso petrolero por balanza de pagos, no paga la deuda anual de PDVSA.

La ideología y legado de J.P. Perez Alfonso y Betancourt (Venezuela Política y Petroleo) está en el inconsciente de los grupos que han vivido del rentismo, particularmente de la “política”. Por ello podemos observar, por ejemplo, la simetría en términos de legislación petrolera entre los partidos de oposición y el partido de gobierno. Hay además eventos de temporalidad curiosos; la clase policía actual, con excepción de algunos, la mayoría proviene de nuevas generaciones, y mantienen los credos institucionales e ideológicos de los viejos fundadores del paradigma petrolero y el Estado -mencionados arriba- un fenómeno económico que en el largo plazo, en unas seis décadas, nos ha traído hasta el actual colapso. Priva en esa clase política la creencia que el colapso petrolero se curara apenas los partidos opositores tomen el poder. Esto desde luego no es solo un error de percepción de la realidad petrolera, sino un salto atrás en los que está ocurriendo en el mercado, los grandes países y mercados, en caminos de resolver su conundrum de seguridad energética.

Renta petrolero-negativa? Del Estado al mercado, se requiere desconstitucionalizar el petroleo

Se conoce que en los últimas dos décadas los costos marginales para producir los tres grupos de crudos, livianos, en extensión, medianos y extrapesados se han triplicado, lo cual ha afectado seriamente la competitividad de Venezuela en el mercado petrolero. La pérdida de competitividad se corresponde en una buena parte por razones de agotamiento y desinversión, y otras por ´depletion’ y declinación, lo combinado con la fuerte astringencia financiera y el peso de la enorme deuda contraída por el Estado y PDVSA que impiden de manera decidida la recapacitación de vastas ares donde se producían medianos y extrapesados y livianos.

A estos factores hay que agregar un entorno perverso en costos que traducimos como un enorme costo de transacción de naturaleza política representado en las deseconomías generadas por la incapacidad de la clase política, la cual se resiste la liquidación del PetroEstado, la figura institucional que pivotea todos los males que han configurado el colapso de la industria petrolera. Se estima que las necesidades financieras para «recuperar» -muchos hablan de PDVSA e industria petrolera como si fuesen sinónimos, lo cual es falso – alcanzarían en un mínimo de $15.000 Millones por año, recursos que ni PDVSA ni el Estado disponen, lo cual complica y hace en extremo difícil la recepción de préstamos desde el exterior. La salida de este deadlock va de la mano de grandes reformas institucionales que liberen las restricciones a que los crudos venezolanos puedan producirse al costo de producción sin el acceso del gobierno, cuya intervención desgasta la propia industria, impone el peso letal del ‘obeso mórbido’ Estado sobre la industria petrolera arrastrándola a niveles en los cuales la industria se presenta como no competitiva.

La investigación sobre las razones de la declinación y agotamiento en producción dice que se ha llegado física y económicamente a un margen donde sus costos no compiten en un mercado como el actual, más amplio y competitivo que los de hace 60, 50, 40, 30 años de vida de la OPEP. Ello nos lleva una conclusión que habla de la evidencia económica en la historia, y que explica el impacto del PetroEstado en la potencial industria petrolera en un momento dado en su larga historia. Para que un país petrolero no sea más competitivo y se retire del mercado en escala, solo hace falta una condición, aun teniendo petróleo en sus entrañas, el modelo de captura de la renta en el marco de un PetroEstado, – en caso de que haya renta potencial- , económicamente hablando, impedirá el desarrollo de esa potencial industria petrolera. Los caso de Indonesia ayer y el de Venezuela hoy, son útiles para alumbrarnos el camino. Podemos perfectamente ser un mercado petrolero no competitivo así tengamos las “mayores reservas o recursos petroleros del mundo”.

El paso a llevar esa industria al mercado con inversionistas privados nacionales y e internacionales requiere una reforma constitucional que “desconstitucionalice” el petróleo, -así como depositario de otros materias primas, y cambios en las leyes de hidrocarburos, y empresas mixtas, la ley de áreas conexas, servicios, y otras leyes tributarias. El alza de los costos de producción -sin incluir acá los costos de transacción que impiden el desarrollo de la industria petrolera venezolana- para producir petróleo ha legado a una distancia que limita, si es que no elimina, el proceso de captura de renta del petróleo. En este escenario, el colapso petrolero tendería a extenderse, y aun en condiciones en las cuales el serio problema político que hoy vivimos haya sido detenido.

De manera que la diferencia entre costos e ingresos marginales petroleros ha definido desde hace una década la estrechez de la renta del petróleo, en otras palabras, no solo la caída de la renta petrolera per cápita sino la estrechez entre costos y e ingresos, dejan espacio mínimo para que el Estado logre capturar algo de la renta para sus veleidades redistributivas, la renta se encuentra en el cuadrante negativo muerta por la triplicación de costos, por el crecimiento de la economía del propio Estado que ha tenido que recurrir a la hiperinflación para financiar su colosal déficit fiscal, todo esto ha llevado a sus límites, la viabilidad de la industria petrolera venezolana para operar en el mercado abierto.

Es decir, privatizada en el mercado, grandes subastas para explorar, producir, procesar, y luego colocarlas en el mercado internacional trae dos grandes verdades, un Estado sin renta del petróleo, y unos costos en los niveles de los competidores de petróleos no convencionales en el mercado, con la deficiencia en contra de Venezuela que es un país alterado plenamente en su posición internacional, cerca de los grandes mercados pero alejados por razones ideológicas, un fenómeno que podríamos resumir como el costo de las ideologías que nos hace imposible maximizar el beneficio de mantener petróleo en el subsuelo.

Los errores y los mitos que quedan

Para comodidad del lector, en adelante nos referiremos a aquella reglas económicas, sin la presencia del mercado y con poderes discrecionales al Estado como parte de una mitología según la cual, el pais entero creyó -casi por razones esotéricas- que era natural que el Estado fuese dueno y productor al mismo tiempo. De manera que la sociedad en pleno fuese privada, o conducida por líderes inconscientes del problema que emergía del pecado original de dejar en manos de la política -léase Estado- la ejecución de una actividad económica para lo cual este no ha sido diseñado por la actual civilización. Sino que por el contrario, se haya constituido en parte de un modelo de dominación por mecanismo redistributivos, en lugar del natural división del trabajo y del lucro útil en una sociedad de seres libres y habilitados por un rule of law, una constitución económica que empodere al individuo en base a la libertad de ser propietario y no haya elaborado un análisis de costo beneficio que hubiera convertido en conciencia colectiva que bajo el modelo del PetroEstado llegaríamos a donde hemos arribado en medio de un colosal colapso.

En este aspecto tenemos que afirmar, que el socialismo petrolero ha sido la fase final del drama y la tragedia, es importante que se sepa que desde 1975, cuando se nacionalizo la industria petrolera y revertieron las concesiones al Estado, en lo que ha sido el error más grande en decisiones políticas y económicas cometidos en el siglo XX. la participación del petróleo en el crecimiento de la economía nacional, detrás de los precios del petróleo, ha sido negativa.

La ideología del petróleo en Venezuela, creación de J.P. Perez Alfonso se basó en la violación de un principio económico básico, el costo de oportunidad, operando contracorriente, dejando el petróleo para la cuenta redistributivo trabajando para el fisco y la política, restringiendo la inversión y las economías naturales de una industria que produce para el mercado internacional volteando la matriz de incentivos, jugando con los ciclos de precio del petróleo, olvidando que en reserva -léase petróleo- en el subsuelo no tiene valor intrínseco, su precio es cero.

Esa doctrina se revistió del conocido conservadurismo islámico, un principio económico islámico extraído de la Sharia, la Ley Islámica, hizo posible que Venezuela, en los sesenta uno de los principales países productores de petróleo en el mundo abandonara la racionalidad económica del lucro y eficiencia y mantuviera bajo el subsuelo petróleo potencialmente producible para sostener la precios sobre los precios y así engordar a un Estado que podía maximizar su renta, contra natura pero ese era el canto del nacionalismo petrolero, la renta es para el Estado después de compartir beneficios con los inversionistas, los cuales fueron sometidos al ritmo del incentivo fiscal de producir poco y obtener mayores precios. Ver diagrama conexo.

PDVSA y el Estado: el costo del Petroestado

Comenzaremos esta discusión haciendo algunas consideraciones metodológicas y ciertas precisiones sobre el petroleo venezolano. La opinión publica confunde quizás por propaganda de los gobiernos desde los tiempos de la nacionalización a PDVSA con la industria petrolera todo, de la cual PDVSA es parte, específicamente las instalaciones industriales en términos de infraestructura industrial que abarca, desde la exploración hasta el transporte. El resto se corresponde con la propiedad del recurso en el subsuelo, una parte en termino de reservas en produccion, y recurso -fuera de produccion cuya dimensiones y volúmenes es discusión diaria entre expertos petroleros.

Como economistas aclaramos que el petroleo en recurso no tiene valor intrínseco, es decir, su precio es cero por barril, podremos contar como capital el petroleo en reserva bajo produccion, siempre y cuando exista en un contrato y balance puestos en el mercado, en este sentido hay que considerar hay algunas consideraciones importantes en relación a contratos privados y contrato del Estado, en este caso, el contrato no circula en los mercados toma la forma de ingreso fiscal, es el segundo paso del mecanismo de captura de renta, y es lo que define en poder del Estado derechos de propiedad difusos, del Estado y no de la operadores que es del Estado.

PDVSA y el Gobierno: agente y principal

Comenzaremos esta discusión haciendo algunas consideraciones metodológicas y ciertas precisiones sobre el petróleo venezolano. La opinión pública confunde quizás por propaganda de los gobiernos desde los tiempos de la nacionalización a PDVSA con la industria petrolera total, de la cual PDVSA es parte, específicamente las instalaciones industriales en términos de infraestructura industrial que abarca, desde la exploración hasta el transporte. El resto se corresponde con la propiedad del recurso en el subsuelo, una parte en términos de reservas en producción, y recursos -fuera de producción cuya dimensiones y volúmenes es discusión diaria entre expertos petroleros.

Como economistas aclaramos que el petróleo en recurso no tiene valor intrínseco, es decir, su precio es cero por barril, podremos contar como capital el petróleo en reserva bajo producción, siempre y cuando exista en un contrato y balance puestos en el mercado, en este sentido hay que considerar hay algunas consideraciones importantes en relación a contratos privados y contrato del Estado, en este caso el contrato no circula en los mercados, toma la forma de ingreso fiscal, es el segundo paso del mecanismo de captura de renta, y es lo que define en poder del Estado derechos de propiedad difusos, del Estado y no de la operadores que es del Estado.

Caída de la competitividad de los petróleos venezolanos, una renta petrolera negativo

El colapso se nos presenta en el fenómeno económicamente como una continua caída de competitividad, en las peores condiciones, un mercado petrolero internacional viviendo un largo shock de oferta, particularmente los shale americanos -petroleo de lutitas. Con ese shock de oferta – por lo general esos shocks de oferta tienen una duración larga- llevamos unos seis años, la caída de la competitividad la muestra PDVSA dados varios factores, desinversión -léase descapitalización- lo cual no es nada extraño, ya lo discutíamos en 1999 cuando se conoció el proyecto de Constitución de Chavez, donde se rediseñaba en términos fiscales -absolutos- el mecanismo de captura de renta; es decir, las necesidades fiscales eran prioritarias a las propias de la industria petrolera -PDVSA y sus socios y por extensión y definición, constitucionalizar al petroleo -ver Articulo 12 Ver gráfico arriba de costos comparativos de los petróleos no convencionales y las achicadas diferencias de los petróleos de los shale oil americanos y los extrapesados venezolanos..

La caída de la competitividad de los petróleos venezolanos, obvio, se encuentran del lado de la oferta, se sus costos de produccion y costos de transacción, en realidad costos marginales de produccion y de transacción, siendo estos, aquellos costos producidos fuera del circuito productivo, pero generados como el impacto del efecto del PetroEstado en la base de los derechos de propiedad difusos del Estado y privados de los venezolanos privados por la política y la Constitución de participar en la industria del petroleo, costos sobre los que se pagan para enviar petróleos escasamente no competitivos al mercado. Y del lado de la demanda, las decisiones tomadas para reorientar los mercados hacia los que se sostenían como costos de la geopolítica, espacios geográficos más lejanos, así como arreglos políticos son grupos de países, acuerdos en los cuales el precio de realización era el sacrificado, el reparto de la renta ocurriría bajo acuerdos comerciales petroleros que coadyuvaron el crecimiento exponencial de los costos de producción.

La primera observación, acotando que no guardamos esquema temporal alguno correlacionado seriamente, sino que iremos identificando según el modelo institucional impuso la Constitución de 1999, lo que nos gusta llamar la constitucionalización del petróleo, una frase que cubre un periodo de cambios institucionales dirigidos a destruir el grado del rule of law existente, hasta la aprobación de la Constitución, la intención de constituyentista fue lograr plena discrecionalidad en manos del Estado y Gobierno, dejando PDVSA como agente fiscal.

PDVSA y el Gobierno: agente y principal: las contradicciones del Estado productor y dueño

En economía estudiamos lo que refiere como problemas de agencia, agente y principal, El agente hace lo que el principal requiere y solicita de la acción el agente, eliminando los problemas de agencia. Veamos cómo opera en el PetroEstado -empresa operadora y el Estado. La Constitución 1999 aprobó que el principal era el Gobierno en la administración de la rente/ingreso petrolero todo, como ingreso fiscal. Antes de esa constitución las reglas no eran claras y los problemas de agencia aparecían a cada momento, era una especie de equilibrio entre PDVSA y el Gobierno administrador del ingreso petrolero. LA Constitución 1999, lo puso como regla, todo el ingreso petrolero al fisco, al gobierno.

Así podemos separar ese todo y debido a esa partición, identificar donde se encuentra realmente el problema. PDVSA es solo una operadora del Estado encargada de extraer el petróleo y llevarlo los mercados, no es dueña del petróleo, Bajo esta separación del recurso de la industria, se pueden identificar propiamente él y los problemas que hoy han colocado a la industria petrolera en un competidor marginal, ello nos permitirá identificar probables soluciones, en caso que lo hubiesen tanto en el marco del mercado como bajo el monopolio del Estado, que es por donde la industria ha entrado en lo que hemos llamado colapso de la industria petrolera, la infraestructura arriba del subsuelo, aguas abajo, lo cual veremos en muchos casos los efectos negativos upstream, y en casos extremos se crearon restricciones físicas a grandes yacimiento de petróleo más convencionales, crudos livianos.

Venezuela no es hoy un productor marginal

Esa primera observación nos dice que nuestro petroleo ha dejado de ser productor marginal en el mercado internacional, es decir, su impacto marginal se ha debilitado por el impacto de los costos en produccion y exportación, un ciclo económico altamente recesivo, vemos por ejemplo, los problemas físicos causados por las decisiones política y económicas en un entorno petrolero con más de 100 años de produccion muestran declinación y agotamiento, grandes restricciones causadas por decisiones políticas y económicas con carácter y efecto depredador, lo que pudo haber causado igualmente la fuerte caída de la produccion en importantes yacimientos de petroleo convencional, liviano; es el caso de El Flurrial, un marcador de lo expresamos arriba y en la discusión que continua.

Pero no es solo este gran yacimiento, sino tambien en la zona del Lago de Maracaibo, sería necesario una auditoria en los yacimientos que pueda revelar cualquier caso de daños ocultos, que podrían ser superados como los ocurridos en El Flurrial y el Lago de Maracaibo, llevaría a la superficie problemas similares como los mencionados arriba. Así marcamos que la caída encadenada de la produccion de petroleo venezolano abarca unos 12 años, quiere decir que nuestro petróleo no es “vital” para el mercado internacional, hasta hoy la produccion ha caído alrededor de 2.300.000 BD y como la oferta en el mercado es infinita” los precios no sintieron el colapso petrolero venezolano.

Es interesante reportar que en ese mismo tiempo de colapso de la produccion y exportación de petroleo un acuerdo entre la OPEP y Rusia fue impuesto para evitar la caída de los precios, o alternativamente hacerlos subir, los resultados son no concluyentes, lo que es natural, en momentos de un shock de oferta, al final inclusive cayendo las exportaciones de petroleo los precios seguían cayendo descontando el efecto del colapso petrolero nacional Leyendo esta secuencia lógica del mercado petrolero, la conclusión -ceteris paribus- económica tiene que ver con la observación indicada arriba y explica la pérdida de competitividad del negocio petrolero en territorio venezolano y en poder del Estado.

Empresas mixtas: mitos, mentiras y falsas creencia

Como lo sabemos por evidencia empírica y por teoría económica, los esquemas de asociación, llamados ventures entre PDVSA y sus socios no se definen por la naturaleza fraudulenta de como definen los derechos de propiedad en esas sociedades, particularmente porque el modelo de empresas mixtas, crean una figura de derechos de propiedad contractuales débiles dado que no se permite expresar en los balances, por el lado de las privadas, y por el lado las empresas extranjeras estatales, el fenómeno no se expresa con claridad en torno a la repercusión de sus efectos; a saber los derechos propiedad en poder de los Estados son difusamente definidos, la gente puede actuar en un mundo común donde no hay propiedad privada, y sin esta tampoco hay desarrollo.

De todos modos, en uno y otro caso los derechos de propiedad de los socios aparecen debilitados y arruinados por la Estatal PDVSA. Estas consecuencias aparecen de inmediato por la perversión de los balances de sus socios, que impiden la creación de figura de reforzamiento de los derechos de propiedad; recordemos que esos derechos de propiedad se diluyen en el camino del petróleo al fisco y de allí a PDVSA y sus socios es decir, el paso por un filtro fiscal, esto ha debilitado los derechos de propiedad, razón por las cual el sistema de empresas mixtas también ha colapsado, la producción ha caído, y ello ha ocurrido con particular énfasis en los ventures entre PDVSA y sus socios petroleros en poder de estados similares a la relación PDVSA con el Estado venezolano en la producción de petróleo extra pesados.

…y la “constitucionalización” del petroleo

Las causales de este fenómeno son ampliamente conocidas, sin embargo, hay muchas asimetrías de información en la opinión pública, porque esta se ha centrado en lo político y algunos perciben como causas a la corrupción y la incapacidad, y luego otro factores; así aunque no hay duda que las razones son netamente económicas -incluyendo la corrupción, desinversión, derroche, ineficiencia por carencia de mercados que arbitren la producción de petróleo venezolana -uno de los serios problemas que genera el PetroEstado- queda claro, en términos genéricos, que factores tecnológicos, finanzas, desinversión, corrupción, pérdida de mercados rentables y particularmente una realidad institucional de tipo terminal que expresa los derechos -difusos- de propiedad sobre el recurso y la producción en manos del Estado y su burocracia estatal.

El régimen legal político e institucional sobre el recurso -petróleo- y subsuelo es algo que podríamos denominar sin complejos, socialismo petrolero, generado institucionalmente dado el cambio constitucional impuesto por la ANC en 1999, según la cual, la Constitución de 1999 al reubicara el mecanismo de captura de renta en el Gobierno de manera directa; es el síndrome de la estructura de propiedad y producción que depende económica y financieramente, de un mecanismo de captura del ingreso petrolero por vía fiscal, es decir, la explotación del recurso petrolero por el Estado y sus socios es lo que se acostumbra a definir como yacimientos petroleros fiscales. En otras palabras, cada barril de petróleo producido es realizado fiscalmente antes de la distribución del resultado económico, como se opera en una economía de mercado, lo cual no es nuestro caso. Al final las obligaciones de PDVSA con sus socios no se realizaron, los ventures – empresas mixtas- se descapitalizaron y ello trajo como consecuencia un nuevo peso financiero que se cancelaba en especies, petróleo, como lo describimos arriba.

Este fenómeno ha generado una dependencia fiscal de toda la actividad económica y financiera de la industria petrolera en poder del Estado, y que se extiende sobre los socios y en consecuencia a ha afectado negativamente tanto la producción de PDVSA como de los ventures que esta tiene con sus socios. En resumen, todo ello causó caída de la inversión, por incumplimiento de PDVSA en sus obligaciones financieras, como socio mayoritario en esos ventures. El cierre de este perverso ciclo contra natura de la economía los constituyó el enorme peso fiscal y financiero sorbe la industria como un todo, PDVSA y sus socios, causado por en una deuda en los mercados de capitales -bonos- la cual estuvo destinada según sus prospectos en el momento de suscripción y venta de esos papeles de recursos financieros dirigidos al gasto público y no a capitalizar la industria petrolera.

Ese ha sido el circuito fiscal que se colapsa porque el ingreso petrolero es fiscal en primera instancia y luego en poder fiscal, por allí comienza y por ahí mismo termina, al caer el ingreso fiscal por caída de la producción, el cual es nuestro caso, colapsa la balanza de pagos y desde ella repercute en la industria petrolera, coadyuvando costos al alza, caída de producción y pérdida de competitividad. Acotemos que los acuerdos políticos entre Venezuela, China, Rusia, Petrocaribe, India Alba, han sido obligaciones político económica del gobierno Venezolano, en la creación de un mercado que sustituyera el americano, abandonado por razones pecuniarias de corrupción y políticas, nada explica haber dejado el mayor cliente, donde habían millón y tanto de barriles diarios de crudos a procesar, para crear una alianza de países con los cuales Venezuela pagó los costos de transacción de la política “antimperialista”, de elevado costo, que consolidamos en 225.000 millones de dólares en un periodo de diez años,…la producción cae y las empresas mixtas se suman al colapso de la empresa estatal.

Hasta acá los aspectos institucionales, políticos y económicos interrelacionados en el pivote fiscal, todo lo cual condicionan la presión que ha ejercido en toda esta época, 100 años de petróleo, sobre el negocio petrolero todo, A estos factores económicos políticos e institucionales causante de ese largo pero rápido proceso de agotamiento del petróleo, hay que agregar las consecuencias físicas que se accionaron por un comportamiento perverso en la industria -mencionemos al caso El Flurrial- donde un mal manejo y pero también la tensión y presión fiscal.

A estos factores agregamos la presión política del gobierno de producir a como dé lugar para poder “cumplir” ciertos acuerdos políticos con países amigos. Todo ello en conjunto vino de la mano de lo que llamamos la “tercera” nacionalización del petróleo, la Ley de Actividades Conexas que afectó considerablemente la producción de petróleo en las riberas del lago de Maracaibo, así como en El Flurrial, para mencionar dos sectores ampliamente conocidos por la opinión pública conocedora. En resumen, la combinación de factores económicos, corrupción y finanzas, pudiera estar en la línea de una depredación por consecuencias físicas en esas importantes yacimientos de petróleo. Expertos petroleros nos explican como esas cosas ocurren y pueden afectar considerablemente la física de yacimientos petroleros, lo peor de todos los mundos.

El impacto total trajo como consecuencia la fuerte caída de la inversión ahora bajo la combinación entre presión fiscal y caída del ingreso petrolero, y en agregado, desde luego, el alza de costos marginales que ha amenazado seriamente la competitividad de la industria petrolera venezolana, y que ha colocado al petróleo venezolano extra pesado con niveles de costos apenas marginalmente menores – en el margen- del promedio de costos de los shale oil americanos -tight oil- , en términos de riesgo, estamos al final de las expectativas de inversionistas, los costos de transacción superan los costos marginales, Venezuela es barata para el turista, pero cara para el inversionista en petróleo.

Un estudio realizado por Rystad analiza esa aglomeración de costos en el mercado internacional, creando un escenario de elevada peligrosidad en un tobogán de caída de la producción que no se detiene, por el lado de la demanda y un proceso de cierre, descontinuados, etc. Ese mismo estudio muestra que las verdaderas reservas probadas venezolana están en los niveles de 70.000 MM BD (Ver gráfico). La historia que refleja El Flurrial, es el denominador para el resto del país.

La “constitucionalización” del petroleo y su perversas consecuencias: una de ellas, el fracaso de empresas mixtas

Por primera vez desde que el petroleo se produce de manera masiva e industrial, sus economías nunca estuvieron escritas en la Constitución de la Republica, de hecho entre 1910 hasta hoy hemos tenido cinco constituciones y ninguna de ellas se “ocupaba” del petróleo dado el entorno de empresas extranjeras. Venezuela era un pais con escasa población, herencia del siglo XIX -malaria y guerras- y el temor de ir a mecanismos institucionales más astringentes, económicamente hablando, que pudieran limitar los acuerdos con las concesionarias. A este entorno económico hay que agregar la inmadurez del nacionalismo petrolero, el cual apareció, al igual que otras perversiones políticas en relación a una economía de mercado, la llamada Revolución de 1945 con el dueto R Betancourt autor de Venezuela Política y Petróleo, el primer intento en imponer una tesis petrolera que denomino libremente, una ideología nacionalista del petroleo y en cual los militares jugarían papel decisivo hasta hoy y Juan Pablo Perez Alfonso, quien en adelante se convirtió en una especia de patriarca adorado por todos los nacionalismos que en los sesenta ya dominaban la opinión publica en relación al petroleo.

En ese sentido, la economía y el creciente ingreso fiscal, medido en relación per cápita generaba incentivos políticos en la administración de ese ingreso petrolero, una especie de luna de miel fiscal que acabaría hacia finales de los setenta cuando la renta petrolera per cápita comenzo el declive definitivo hasta finales del siglo y que produjo las primeras crisis fiscales a finales de los ochenta. La nacionalización del petroleo y la monopolización del negocio llegaría en 1975 con el objetivo que al pasar el negocio todo al Estado, propiedad y produccion, la renta del petroleo crecería y así se podían resolver las dificultades que impusieron gobiernos cuya velocidad de crecimiento superaba a los flujos de ingreso petrolero, en un mercado petrolero que se mostraba volátil y de la misma manera el ingreso y gasto fiscal, pero con el conocido mecanismo de recurrencia fiscal que impedía ajustar el gasto cuando el ingreso se redujera por caída en los preicos del petroleo.

Sin embargo, las dificultades financieras que emergieron al termino y salida del Gobierno de Perez Jimenez, la nueva constitución de 1961 tomaría el mismo camino cauteloso de no constitucionalizar el petroleo. La nacionalización del petróleo y la creación del monopolio estatal se hizo aún bajo aquel entorno constitucional que dejaba ciertamente algún campo para el juego económico, independiente que el petroleo como Bolivar lo habia dispuesto en Quito, era un bien del Estado con un algún grado de enajenación -venta y transferencia como es normal en una industria de la naturaleza del petroleo, hacia el mercado libre -privado.

Con la Constitución del 1999, la constitucionalización llego finalmente al petroleo, y así el ingreso que generase el petroleo, incluyendo sus ventures con empresas mixtas, estan sentados sobre un astringente marco constitucional donde el producto generado por el petroleo -incluyendo socios- tiene definición fiscal, es la Republica su capturador constitucional. Esa restriccion constitucional impondría severos costos a los ventures con capitales privados internacionales, particularmente en relación con la definición de los derechos de propiedad de los socios en los ventures con PDVSA, a tal punto que la distribución de ganancias y beneficios a los privados dependían de las decisiones en materia fiscal que la Republica tomase bajo cualquier circunstancia.

El decaimiento y agotamiento de las empresas mixtas -particularmente en la FPO con la caída de la producción en petroleo extrapesado (XP)- tiene en este aspecto una severa restriccion causal, la particular definición de esos derechos de propiedad de socios privados -y eventualmente Estados amigos de la revolución (Rusia, China y otros) tambien invitados a participar en esos ventures con PDVSA -empresas mixtas- hizo posible que aparecieran deudas directas de PDVSA y de otros esquemas restrictivos -control de cambio- que hicieron posible que PDVSA no invirtiera en esos ventures y obligara a las empresas mixtas a hacerlos,

Las consecuencias por la violación de los acuerdos condujo a la drástica caída en la produccion de los petróleos extrapesados de la FPO -como se menciona arriba- y que trajo como consecuencia nuevos endeudamientos de PDVSA con esos socios privados y estatales, por monto cercano en loa 30.000 millones de dólares, y pagaderos todos esos nuevas obligaciones en pago en especie, petroleo físico, muchas deudas de esas aun estan sin cancelar, algunos socios se retiraron de esos ventures, y todo llevo a Chavez antes de irse, a modificar la geografía de la FPO y extenderla para incorporarles petróleos no extrapesados y así vendía la idea, tanto en la data como propaganda, que la FPO -aparentemente productora de extrapesados como fue su diseño hace décadas- que lo que se produce allí es petróleo extrapesado, un contrabando administrativo de la revolución bolivariana que sentía el fracaso en la caída del ingreso petrolero en un periodo caracterizado de los más largos con precios muy por encima provocados por el crecimiento de la demanda, leámoslo como un shock de demanda, antecediendo a otor ciclo esta vez un shock de oferta que llegaría a finales de 2014 y continua hoy, uno de los más largos en la historia económica del petroleo,

Veamos este fenomeno en palabras de Nelson Hernández que traigo de su página web algunos gráficos que hacen explicito las decisiones políticas y sus impactos económicos y eventualmente físicos por la fuerte presión que el PetroEstado impuso sobre la renta del petroleo. Así el Ingeniero Nelson Hernández de su amplísima base de datos generadas en su investigación de mas de veinte anos para diagnosticar lo ocurrido, sus enfermedades y de allí proyectar el futuro de la industria petrolera nacional. El Ing Nelson Hernández posee el archivo más nutrido en Venezuela de todo lo que acontece en la industria petrolera y en general energía, copio su referencia completa anexándola al texto.” La joya de la corona del socialismo del Siglo XXI, en materia petrolera, es la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO). En los últimos 18 años, la atención de PDVSA estuvo centrada en la FPO, iniciándose con el proyecto “Magna Reserva” que concluyo con la “certificación” de más de 200 millardos de barriles de reservas de petróleo, dando así origen a la frase: Venezuela, el país con las mayores reservas mundiales de petróleo.

Otro aspecto fue la conversión a Empresas Mixtas (2005), de las principales compañías que venían explotando el crudo extrapesado de la FPO, y que lo adecuaban al mercado mediante las plantas mejoradoras (…No se ha hecho ninguna otro mejorador). En el Plan Siembra Petrolera y en el Plan de la Patria, se le asignaba a la FPO volúmenes de producción del orden de los 4 MBD. Tal como lo refleja la gráfica a continuación.

Es de señalar que en el 2008, viendo que era inalcanzable la producción prometida, crearon la División FPO (corrieron los límites geográficos de la FPO e incorporaron campos con crudos distintos a los crudos extrapesados de la FPO). En otras palabras, la producción de la División FPO, es una mezcla de distintas gravedades de crudo. Para el 2016, la división producía unos 1300 kBD. Como consecuencia de no haber instalado nuevos mejoradores de crudo, PDVSA recurrió a la mezcla de crudo FPO (8 a 10 ° API) con petróleos livianos o nafta para obtener un crudo mejorado de 14 ° API (pesado), denominado Merey. Esta vía de mejoramiento es económicamente viable ante un mejorador para periodos cortos (inicios de producción o producción temprana).

Socialismo petrolero, la ideología del petroleo, el PetroEstado, rentismo y ruina

En este aparte hay que agregar el severo impacto de los costos de transacción que trae el diseño institucional e de los ventures, dada la debilidad de los derechos de propiedad, lo cual ha provocado la desinversión de PDVSA en esos ventures, así como la de sus socios internacionales, el impacto en conjunto ha sido negativo en términos de produccion, y en relación al deterioro del flujo de caja de sus asociados, Veamos ciertos detalles al respecto; En 2013, el gobierno firmó acuerdos de endeudamiento por unos $28500 Millones con sus socios para recibir de ellos préstamos a PDVSA y habilitar su inversión en esos ventures, la cual se habia rezagado dada la presión fiscal del gobierno por más contribución fiscal, pero tambien hay que sumar, derroche, corrupción, desinversión en strictu sensu.

Esos acuerdos colapsaron en gran número de ellos, en esos nuevos préstamos que no tuvieron la forma de efectivo en poder del directorio de PDVSA y tampoco del gobierno, se contenía en mecanismos financieros -fideicomisos- bajo el mando del socio minoritario en esos ventures, y quienes así prácticamente tomaban la gestión de inversión -incluyendo esos préstamos- de esos ventures. PDVSA se comprometió a pagar día por día con especies -barriles de petroleo- y así la produccion que caía estaba comprometida, era realmente un círculo vicioso, no se logró ni una cosa ni la otra, más deuda, menos produccion y caída del ingreso y el colapso general de la economía y la industria petrolera. EL grafico muestra la caída en los procesadores encargados de los extrapesados en la FPO.

El socialismo petrolero llegaba al sus finales con una deuda colosal de $145.000 mil millones -incluidos los pasivos no financieros de PDVSA- y paradójicamente una caída de la produccion de 2.3 millones de BD, una hiperinflación para el venezolano, sería el resultado y un empobrecimiento inédito, cinco millones y medios de migrantes venezolanos al mundo y un Estado Fallido, La renta del petroleo habia legado a niveles negativos pagada por la hiperinflación, un impuesto inflacionario recogido por el Gobierno por los fondos no generados por via fiscal del petroleo. De allí al infinito y más allá, la renta del petroleo será infinita, una predicción particular a la cual llegamos y que evalúo en un modelo de produccion que evaluó trimestralmente.

Derechos de propiedad difusos, “recuperadores” viejos mitos que perduran

En este aparte hay que agregar el severo impacto de los costos de transacción que trae el diseño institucional e de los ventures, dada la debilidad de los derechos de propiedad, lo cual ha provocado la desinversión de PDVSA en esos ventures, así como la de sus socios internacionales, el impacto en conjunto ha sido negativo en términos de producción, y en relación al deterioro del flujo de caja de sus asociados, Veamos ciertos detalles al respecto; En 2013, el gobierno firmó acuerdos de endeudamiento por unos $28500 Millones con sus socios para recibir de ellos préstamos a PDVSA y habilitar su inversión en esos ventures, la cual se había rezagado dada la presión fiscal del gobierno por más contribución fiscal, pero también hay que sumar, derroche, corrupción, desinversión en strictu sensu.

Esos acuerdos colapsaron en gran número de ellos, en esos nuevos préstamos que no tuvieron la forma de efectivo en poder del directorio de PDVSA y tampoco del gobierno, se contenía en mecanismos financieros -fideicomisos- bajo el mando del socio minoritario en esos ventures, y quienes así prácticamente tomaban la gestión de inversión -incluyendo esos préstamos- de esos ventures. PDVSA se comprometió a pagar día por día con especies -barriles de petróleo- y así la producción que caía estaba comprometida, era realmente un círculo vicioso, no se logró ni una cosa ni la otra, más deuda, menos producción y caída del ingreso y el colapso general de la economía y la industria petrolera. EL grafico muestra la caída en los procesadores encargados de los extrapesados en la FPO.

El socialismo petrolero llegaba a sus finales con una deuda colosal de $145.000 mil millones -incluidos los pasivos no financieros de PDVSA- y paradójicamente una caída de la producción de 2.3 millones de BD, una hiperinflación para el venezolano, sería el resultado y un empobrecimiento inédito, cinco millones y medios de migrantes venezolanos al mundo y un Estado Fallido, La renta del petróleo había legado a niveles negativos pagada por la hiperinflación, un impuesto inflacionario recogido por el Gobierno por los fondos no generados por vía fiscal del petróleo. De allí al infinito y más allá, la renta del petróleo será infinita, una predicción particular a la cual llegamos y que evalúo en un modelo de producción que evaluó trimestralmente.

Mitos viejos en la olla politica para convertirse en mitos nuevos.

El mito solo reposa en discursos elocuentes y en supuestos económicos falsos, lo ocurrido en la década pasada 1999-2019 es una clara muestra comparativa similar a lo ocurrido entre 1975 y 1999. En los hechos, el negocio petrolero que emergió de la nacionalización se convirtió en un enclave de naturaleza fiscal que trajo consigo un back leg que iría desde 1975 hasta hoy, unos cuarenta años, introducido por el tenor de la economía política del petroleo de convertir el negocio en un ingreso fiscal, ignorando o dejando de lado las razones económicas que inducen un negocio de conversión de un recurso en poder del Estado en un commodity cuyo destino de fondos es el fiscal.

El fenómeno de maximización del ingreso (renta) petrolero dependería de acuerdos políticos entre socios con el mismo estructura institucional y derechos de propiedad, el caso OPEP, hizo imposible que el negocio petrolero pudiera maximizar, no la renta del petroleo sino las ganancias que dejaría la maximización de beneficios, como en realidad opera un sistema económico montado sobre un precios y mercados libres y derechos de propiedad privada correctamente definidos y donde se arbitran eficiencias. El término de ese esquema duro veinte años últimos, cuando se constitucionalizó el negocio petrolero en la nueva Constitución aprobada en 1999, que exacerbo las perversiones naturales del PetroEstado, un Estado propietario -con derechos difusos- y productor de un ingreso con destino fiscal.

El estado y la “política” terminarían como beneficiarios de ese fenómeno de 50 años y que llego con el cambio de la economía política del petroleo dirigido a maximizar la renta fiscal, un imposible no solo económico sino físico, ya que ello forzaba a una realidad económica internacional de un precio en colectivo definiendo el ingreso fiscal, ello fue descapitalizando la industria por un largo plazo, fenómeno que se aceleró, en los últimos veinte años cuando el negocio petrolero fue “constitucionalizada” lo cual exacerbó las perversiones naturales del PetroEstado, un Estado propietario del recurso, del commodity, de la industria y del ingreso.

…la ideología del PetroEstado…, maximizar el ingreso fiscal

Así caía la ideología “petrolera” impuesta por J.P. Pérez Alfonzo y la dirigencia económica y financiera que gobernó el país desde 1958, haciendo que la política, representada en los sectores políticos, se convirtieran en los primeros beneficiarios de la nacionalización de toda la industria petrolera por vía de mecanismos redistributivos negativos en la fuente distributiva entre beneficio y costos. Así se supera el rentismo previo -en tiempo de las concesiones- y trajo el rentismo del Petroestado, que cantaba el grito de “… acabemos con el baile de las concesiones……” de R. Betancourt en “Venezuela Política y Petróleo” en su primer capítulo y el cual trajo su nacionalización en 1975.

El inicio de ese nuevo esquema petrolero, además del reparto entre concesionarias y el gobierno, se inició de inmediato a la inauguración del Congreso Nacional electo en 1959 y que culminaría en estos últimos años en forma como socialismo petrolero, y al cual denominamos, como esquema de captura de renta a niveles absolutos, al cambiarse el tenor de la industria petrolera con participación extranjera a ritmo de enclave mixto en el reparto de los beneficios de un negocio, entre empresas extranjeras y el Gobierno -Estado propietario que lo seria también de la industria.

La produccion petrolera comenzó a caer desde el pico en 1971 hasta posterior a la nacionalización en 1975. Su recuperación en los noventa provino de la apertura al capital petróleo internacional, fenómeno que demostró la inconveniencia económica de la nacionalización, pero el espíritu redistributivista de la clase política cerro la conexión incentivo fiscal y corrupción y derroche. A fines del 1989 ya Venezuela vivía ese fenómeno, el cual fue trasferido en el tiempo, por un alza en los precios causada por causales políticas en el Medio Oriente

Pérez Alfonso y otros líderes de ese proceso nacionalizador en los sesenta, junto al liderazgo en materia de políticas económicas, dejaron ese perverso legado de manipular políticamente la producción de petróleo bajo razones fiscales, dado que la maximización de la renta petrolera el incentivo fiscal se centraba en la reducción/no crecimiento de la producción de petróleo esperando un impacto positivo en los precios, y así el ingreso fiscal producido por el petróleo crecería. El impacto sobre la industria petrolera era negativo, porque el mercado recogía su demanda con ahorros y tecnología y sustitución de fuentes energéticas, creando reglas de un juego pierde, fenómeno demostrado dado que, en el mediano y largo plazo, los afectados eran los países productores que buscaban maximizar su renta petrolera contrayendo su producción. En el largo plazo, la industria se descapitalizaba lo cual inducia un impacto negativo en la economía en general.

Los incentivos políticos y fiscales estaban echando las bases de un potencial colapso en el futuro. La trayectoria de la producción de petróleo desde 1971 hasta principios de los noventa da cuenta de las consecuencias de ese perverso esquema redistributivo, ello provocó en la realidad un perverso fenómeno con economías distorsionadas, muy simple de comprender; al caer la producción se contrae la inversión, ello incrementa los precios, creciendo en consecuencia el ingreso fiscal petrolero.

……menor produccion, mayores precios, mayor renta fiscal y menor producto bruto del sector petrolero, récipe del colapso.

Esa manipulación no ocurre en una economía donde el mercado arbitra incentivos y emprendimiento, mecanismo que implica un proceso de distribución del ingreso del petróleo en función de parámetros económicos, que en todo caso no permiten que se generen las perversidades redistributivas mencionadas arriba, entre ellas la eventualidad de un colapso y consecuentemente su bancarrota. Los últimos veinte años, la industria los vivió intensamente solapado a esa marca institucional que llamamos “constitucionalización” del petróleo la cual creo leyes y reglas -entre ellas el derroche, corrupción, mala asignación de recursos factores que arrastran el colapso del negocio.

Lo único que era cierto en el largo plazo era -pero esa lección no la podían aprender los operadores políticos- que la renta del petróleo per cápita estaba condenada tanto por razones fiscas como económicas dado el modelo de captura de renta, a caer inevitablemente. Ninguna nación se hace “rica” con la renta del petróleo fluyendo por los canales fiscales, por el contrario, por ese camino lo seguro es el crecimiento de un Estado grande, obeso mórbido que alcanzo el paroxismo durante la revolución socialista que asalto a Venezuela hacia finales del siglo XX. Adam Smith (1789) escribió y explico en sus “Riquezas de las Naciones” “…el Estado no crea Riqueza, la destruye…”.

Con la caída de la producción se estrechaba el aparente efecto multiplicador del PIB petrolero que cae en la medida que el precio del petróleo subía. Expliquemos algunos detalles. La industria ha impuesto sus ventures la Política y la política benevolente que conserva el petróleo en el subsuelo para que los precios subieran y disminuir la inversión para que el ingreso fiscal petrolero creciera y no cayera con relación al crecimiento económico. Esa regla política y no económica se ha mantenido en lo que ha sido un suicidio cometido por toda la clase política de ayer y hoy, así llego la OPEP, la nacionalización, la Apertura fue un by pass fiscal con la historia falsa que con el empuje en inversión y producción en los petróleos extrapesado el fisco tendría mayores ingresos. En esos dos decíamos que el supuesto era falso porque sus economías no existían. Así ocurrió. (Grafico del PIB petrolero, precios y PIB total.

¿Qué hacer? ¿Recuperar o refundar? ¿Propiedad de quién?

Queda más o menos claro que un potencial colapso de la industria petrolera venia enlazado entre el poder político y el petróleo se unían en un fenómeno, el PetroEstado. Quiere decir que el escenario de colapso solo requería condiciones políticas de fuerte presión fiscal sobre el ingreso petrolero, el cual según letra de la Constitución era transferido al gobierno plenamente, la relación económica entre el Estado y ODVSA y de esta con sus socios en las empresas mixtas era la de imponer sobre el ingreso fiscal su consideración fiscal.

La distribución aguas abajo a las operadoras extranjeras -con PDVSA- como agente, era obvio que las prioridades a todo evento serian de naturaleza fiscal, así se acumuló una considerable deuda entre PDVSA y sus socios, al parar la repatriación de sus ganancias por intermedio del control de cambio, el fisco imponía su superioridad como ente soberano desplegado por el Estado. El impacto negativo en la producción comenzó a sentirse en 2007-08 por la imposibilidad fiscal de PDVSA ejecutar las inversiones a le correspondía como socio mayoritario.

Así y pese al colapso -y hacia el futuro- las cosas lucen esta vez más sencillas, pero podrían complicarse porque en un hipotético gobierno, este ha sido asaltado por grupos de interés que forman hacia algo que ellos llaman “recuperar “ sin que exista entre ellos un estudio y análisis que los envíe directamente hacia esa acción de recuperar -algo que se ha perdido- obvio que en materia petrolera recuperar y en análisis económico, recuperar quizás obedece a reglas y esquemas de gobernabilidad económica y político de un Estado sobre sus empresas. Por ese camino, ya el tiempo nos dijo, el Estado colapsó la industria.

Una potencial privatización, además de testar la posibilidad de llevar hacia el futuro una industria que solo obedecería reglas del mercado, es decir, el camino de la privatización es el único viable que podría reestructurar la industria petrolera, en función de su lucro como inversionistas, ello desde luego reduciría a cero la renta del petróleo, el gobierno se quedaría con los impuestos, y en compensación y oportunidades algunas definiciones tributarias deber al acogerse para alentar a los inversionistas que vengan a Venezuela a producir petróleo, el cual el mercado internacional no demanda, debe ser procesado y convertible en commodity.

En ese sentido, solo se podrá hacer, por las buenas o las malas, lo que se pueda hacer, las opciones son escasas -prácticamente una sola- lo que en términos de costo beneficio, nos dice que la convergencia hacia una industria petrolera viable -bajo las reglas del mercado- las opciones que converjan ello no estará directamente en nuestro dominio. En otras palabras, para recuperar la industria se requieren considerables recursos financieros, los cuales el Estado ni PDVSA lo poseen, muere otro de los mitos, recuperar es un esfuerzo que pudiera convertirse en un mala asignación y colocación de fondos y mala inversión, afortunadamente el Estado no posee fondos, y curiosamente esos fondos podrían producirse en los campos, pero el peso del Estado como propietarios y productor no dejara que un dime salga del subsuelo.

Eliminar el monopolio y la propiedad estatal sobre contratos

Resta eliminarle monopolito estatal y subastar el petróleo -si se dispone- para que inversionistas extranjeros los exploten -ceteris paribus- con costos en los niveles de los petróleos no convencionales en el mercado internacional, el espacio para el Estado es prácticamente ninguno, en otras palabras los inversionistas pedirán incentivos fiscales -ninguna renta para la política- y el bien se iría potencialmente al mercado internacional y un país empobrecido no podrá pagar el combustible a precios internacionales, el enclave que nos trajo el socialismo.

No sabemos si nuestro petróleo encuentra el camino a los mercados, las condiciones de hace 100 años o inclusive las de hace 45 años no son las mismas, hay otros o más players del lado de la oferta que ayer, del lado de la oferta ha habido cambios muy importantes, tecnología, modelos de negocios, colapsos como el nuestro y el de Indonesia hace unas pocas décadas….tiene hoy un mayor impacto marginal en los precios que ayer, particularmente en USA, donde parece que en esas condiciones hay como arroz picado, y la perspectiva mundial, según lo acota Rystad es halagadora.

Abandonar la OPEP

El colapso venezolano no ha sido realmente es un golpe fuerte a la oferta de petróleo -y con ello al precio- el impacto marginal es bajo, calidad de crudos en recursos, descapitalización humana, deterioro de la infraestructura, una enorme deuda que pesa sobre el petróleo una tonelada, tanto que es una de las cargas que atentan contra eso que llaman recuperación. Por el lado de la demanda el juego ya no es como en los sesenta y setenta, la energía ya tiene muchos nombres y la competencia entre ellas está dándole a la demanda otra cara…Ya no se habla del pico de la oferta, lo cual se descubre con la realidad que era una falsa historia, similar a aquella de los límites de crecimiento del Consejo de Roma, aquellos sabios malthusianos que decían que muchas cosas se acabarían; Simon, en su Ultimate Resource explica muchas cosas económicamente hablando -costo beneficio- desde el ángulo económico, que finalmente asume el rol de predecir la demanda.

El impacto de la política sobre los precios del petróleo ha reducido su impacto marginal, lo que junto al impacto tecnológico en la oferta muestran un escenario en lustros muy distinto. Ante ese escenario se enfrenta Venezuela, con un Estado Fallido que destrozó el capital de país confiable y llevo al nivel de escasa competitividad de los petróleos que acá se producen, un pais con mala conducta y un Estado Fallido no parecieran ser muy como atractivos. El conocido Survey sobre el petróleo y el mercado que hace anualmente Fraser Institute, coloca a Venezuela desde 2009 como el país menos indicado para muchos inversionistas. El IEA en un interesante trabajo encuentra que en el camino las dificultades son tan serias que matemáticamente podría tardarse hasta 40 años para producir petróleo para los mercados internacionales en volúmenes que se tenían en 2018 .Colapso del Estado propietario y productor; el fin de esa historia

El colapso petrolero, es en primer lugar el colapso del Estado como dueño y productor, y eso no es mala noticia, pero la inercia estatista venezolana difícil de roer, piensa a lo ciego que no ha pasado nada, sale el chavismo entran ellos y voila, todo será como antes. El paso de la política, la corrupción, el uso del petróleo para lavar capitales del narcotráfico, las grandes oleadas migratorias, y el estado de descapitalización de la industria petrolera como un todo, tiene un enorme peso para volver, el trabajo en esos frentes es endemoniado y el capital cultural que el venezolano tiene no pareciera comprender las news y las señales que dan precios y costos, precios como factor de ingreso y costos como factor de oferta.

Alguien tendrá que auditar -como las empresas de seguros- los costos ocultos, y estos sabemos son físicos, además de los políticos y económicos. Como se puede observar, el espacio es estrecho para que todos los que ayer estaban quepan hoy, me explico Estado, socios, inversionistas, deuda, destrucción de la infraestructura, todo apunta que el único camino aparentemente posible, bajo la contabilidad de costos de esas restricciones que es el mirar hacia el enclave, y esto pareciera estar en la cultura del venezolano que durante muchas décadas le dijeron que el petróleo era de ellos, lo cual era y es falso.

La política se niega a exorcizar su rentismo

El rentismo se restriega contra el piso como los reptiles, no se da por derrotado, y ha vendido fantasías estos años, las cuales han crecido en la medida que se “acerca” el momento en que el chavismo desaparezca del mapa político, al menos por ahora. Todos inclusive gente muy seria y en cetros académicos importantes está contando con el petróleo para recuperar toda la economía, pareciera no haber modelado el impacto petrolero por varias décadas, digamos en los últimos 50 años, para ponerlo en un número en mis estimaciones econométricas el impacto del petróleo en el crecimiento económico es negativo, es decir, eso de motor o máquina del crecimiento es una mentira piadosa mencionada por gente que no lo ha calibrado, o es un deseo, o simplemente una vieja leyenda urbana, otro mito…

Eso ha llevado a que políticos hacinados en la AN hoy repitan, como hizo el Diputado Director de la Comisión de Economía y Finanzas, un estatista a todo evento, recientemente que no está de acuerdo con privatizar el petróleo, la gente que no conoce, incluyendo a esos políticos, y muchos otros sin darse cuenta dicen “PDVSA no se privatizara”, pero están equivocados, PDVSA es una empresa colapsada por varias razones una de ellas una colosal descarada máquina de lavar capitales (ex embajador en Venezuela Brownsfield lo dice con frecuencia, tiene un estudio debajo el brazo donde se recaba la información de lavado de dinero) .Con ese estigma lo que mejor se puede hacer es cerrarla y privatizar la infraestructura, y acá muchos se comen otro conundrum, ¿qué sirve y para qué? y ¿que no sirve y que se hace son eso?. De manera que al final muchos se quedaran con los crespos hechos si el mercado internacional no se interesa en Venezuela.

Escribir un rule of law petrolero y desconstitucionalizar el petroleo

Que se tendría que hacer, diseñar rápidamente un rule of law petrolero, es decir, escribir reglas que protejan derechos de propiedad, que se repiten los contratos y ello lleva por derogar la ley empresas mixtas, y algo aún más importante, desconstitucionalizar el petroleo y en general todo el subsuelo y suelo cargados de cualquier recurso, comenzado por la tierra que siembra. En este campo que hay que actualizar velozmente y sin retardos por via legislativa, las resistencias serán fuertes, aun domina una especie de inercia que les dice que con ellos en el mando las cosas serán distintas.

Un problema serio lo constituye el volumen de fondos requeridos para asegurar una produccion continua, nuestra estimación en unos 38 mil millones de dolares al inicio – en unos tres años para producir 100.000 según barriles por día, no se tienen, ni se tendrán, el peso de la deuda es inmenso, el flujo de caja de una industria produciendo por debajo del millón de barriles aun no paga el servicio de su deuda….antes de cualquier cosa se paga a si misma para seguir produciendo, sin embargo este años, la caída nos pondrá en una produccion de 700 mil barriles…son las expectativas del mercado…

Rentismo inercial e intereses políticos: enemigos del futuro.

¿Que se tendría que hacer? diseñar rápidamente un rule of law petrolero, es decir, escribir reglas que protejan derechos de propiedad, que se repiten los contratos y ello lleva por derogar la ley empresas mixtas, y algo aún más importante, desconstitucionalizar el petróleo y en general todo el subsuelo y suelo cargados de cualquier recurso, comenzando por la tierra que siembra. En este campo que hay que actualizar velozmente y sin retardos por vía legislativa, las resistencias serán fuertes, aun domina una especie de inercia que les dice que con ellos en el mando las cosas serán distintas.

Un problema serio lo constituye el volumen de fondos requeridos para asegurar una producción continua, nuestra estimación en unos 38 mil millones de dólares al inicio – en unos tres años para producir 100.000 según barriles por día, no se tienen, ni se tendrán, el peso de la deuda es inmenso, el flujo de caja de una industria produciendo por debajo del millón de barriles aun no paga el servicio de su deuda…antes de cualquier cosa se paga a sí misma para seguir produciendo, sin embargo este años, la caída nos pondrá en una producción de 700 mil barriles. Son las expectativas del mercado…

Y eso hay que hacerlo ya, pero acá habrá resistencias políticas, dado el resabio inercial que ha configurado la clase política durante 75 años, vivir del petróleo, sus resistencias son rentistas; el credo oficial de los Diputados en la AN pareciera ser el mismo de siempre, la historia no pasa por sus predios y ellos junto con los recuperadores con sus experimentos de ingeniería social, la caja negra de ideas, soluciones y resultados han vuelto por el camino, creo que muchos se llevaran sus sorpresas…

Quizás sea más conveniente por ahora asegurar que el petróleo que se produce vaya a las necesidades energéticas venezolanas y no al fisco como lo están pensando los recuperadores de oficio, los rentistas de oficio, y algunos empujados por su propias ansias de coronar sus viejas ambiciones…En ese orden de ideas, solo se podrá hacer lo que se pueda y no lo que se quiera, significa no abrir la industria petrolera, está abierta pero mal abierta, se trata simplemente de privatizar contratos y para ello un arduo trabajo que podría comenzar con una Gran Subasta internacional.

…..y los recuepradores? 

Los recuperadores confían en recuperar y reproducir el PetroEstado colapsado, el paso hacia el enclave, quizás no podemos aspirar a otra cosa más que eso. En otras palabras, todos los que cabían ayer en el espacio petrolero no caben hoy, sobran los políticos, falta capital humano, pero eventuales inversionistas podrán traerlo, dependerá de necesidades microeconómicas. Así tendríamos un rule of law y una Gran Subasta Petrolera…dos tremendas señales, que el mercado puede maniobrar desde luego concluyendo que lo que se espera es que el petróleo extrapesado abundante tenga capacidad competitiva, y los que son menos pesados que hay menos, tenga ídem, y esta vez el Estado y el Fisco sobrarían, tendrían impuestos, pero estos estarían en niveles que no afectarían la delicada posición competitiva en los mercados.

Bájense la nube los que piensan y prometen fondos, si no se hicieron cuando éramos competitivos, no se tendrán en las condiciones actuales, y esos actuales creo es una década de intensas inversiones donde el fisco el gobierno recibirá sus impuestos acordados, y más nada, y si están pensando como realmente lo están decenas de diputados en la AN entonces la película es otra, solo se podrá hacer lo que se pueda hacer, ¡no lo que se quiera!

La política, tanto en voces de sus agentes, administradores de partidos políticos, y la opinión pública, particularmente aquella que ha traído esta historia en la industria, una gran mayoría de ellos, retorna con el concepto del Estado eficiente, aplicando una tesis de voluntariado social, ofrece una nueva industria, según la cual, el Estado con otra fisonomía pero con los misma estructura de derechos difusos, insiste en el PetroEstado bueno, un mundo idílico que forjo la apertura, este un mecanismo de apertura con un precario rule of law, el cual desmontado por la vuelta al radical nacionalismo petrolero, el mismo que nacería en la Revolución de Octubre en la pluma de Rómulo Betancourt y la conducción de J.P. Pérez Alfonso, el origen de todo está destrucción.

AlexGuerreroE

1. Venezuela en su fase post – petrolera ¿habremos aprendido la lección?
2. La política, el rentismo e instituciones: las restricciones en el petróleo
3. Reformas o maquillaje
4. Hagamos un resumen hacia la construcción de un par de escenarios.
5. ¿Por dónde cae la producción?
6. ¿Y en largo plazo?
7. El problema institucional y el rule of law inexistente: así no habrá petróleo.
8. El “chavismo” petrolero y la oposición política en la AN: simetrías socialistas.
9. Renta petrolero-negativa? Habrá que” desconstitucionalizar” el petróleo.
10. PDVSA y el Estado: el costo del “petroestado”.
11. PDVSA y el Gobierno: agente y principal.
12. Caída de la competitividad de los petróleos venezolanos, una renta petrolera negativo.
13. Venezuela no es hoy un productor marginal.
14. Empresas mixtas: Mitos, mentiras y falsas creencia.
15. ¿ …y la “constitucionalización” del petróleo?
16. …la producción cae y las empresas mixtas se suman al colapso de la empresa estatal.
17. Socialismo petrolero, la ideología del petróleo, el PetroEstado, rentismo y ruina
18. Derechos de propiedad difusos, “recuperadores” viejos mites que perduran.
19. Mitos viejos se convierten en mitos nuevos.
20. …la ideología del PetroEstado…maximizar el ingreso fiscal
21.…menor producción, mayores precios, mayor renta fiscal y menor producto bruto del sector petrolero, récipe del colapso.
22. ¿Qué hacer? ¿Recuperar o refundar? ¿Propiedad de quién?
23. Eliminar el monopolio y la propiedad estatal sobre contratos.
24. Abandonar la OPEP
25. Colapso del Estado propietario y productor; el fin de esa historia
26. La política se niega a exorcizar su rentismo.
27. Escribir un rule of law petrolero y “desconstitucionalizar” el petróleo.
28. Rentismo inercial e intereses políticos: enemigos del futuro.
29. Los recuperadores confían en recuperar y reproducir el PetroEstado colapsado

El modelo económico, experimento de la «ingeniería social» llevó a Venezuela a la ruina. Debemos construir una ruta de crecimiento económico hacia el capitalismo


¿Que hacer y cómo hacerlo? Abandonar la ingeniería social que nos trajo el socialismo y vayamos al capitalismo puro y simple, privaticemos al petroleo y el resto de las empresas estatales y reduzcamos el volumen de  deuda.

 

Quienes buscan resolver el severo problema que atraviesa la industria petrolera  y lo enfrenta como una recuperación, no pareciera haber agotado un analisis de costo beneficio, el cual los haya encaminado por esa senda de la recuperacion de la industria petrolera. Quizas, y es lo más seguro,  que se encuentre probando un esquema de ingeniería social,  un experimento social que le diría rapidamente que el problema petrolero se resuelve aumentando la producción. 

No será acaso más rentable, refundar, reconstruir  y recurrir a sangre sudor, trabajo y lágrimas como incentivos para hacérselo saber a todos que no hay mangos bajitos, se cosechan verdes y se maduran en casa, la renta del petroleo es finalmente negativa. La política se quedara sin reales que redistribuir.

Propuestas de “recuperación” económica: entre la economia y los experimentos de ingeniería social, la caja negra que alega que el problema se resuelve con dinero. En el pasado, hubo dinero en poder del Estado, el peor momento, y administrado por la política, sirvió para alimentar vicios de una sociedad políticamente dominada por grupos de interes. La corrupción se convirtió en el incentivo de la política.

En primer lugar, veamos que entendemos por ingeniería social. En principio, comprendamos que el objetivo de una “ingeniería social” es el control del ciudadano a una agenda de gobierno, cualquiera que sea el nivel y forma de organización, reduciendo los grados de libertad del comportamiento del ser humano, del individuo. En esencia, se quiere construir un sistemático control de los sistemas naturales de organización ciudadana, -empresas, por ejemplo, el éxito de la propiedad privada- en el comportamiento del individuo a través de métodos de coerción social y políticos configurados bajo el poder de un “principal” -léase Gobierno.

Uno de los objetivos básicos, que actúa en la superestructura consciente e inconsciente del “controlador” lo encontramos en los mecanismos sociales, culturales y de gestión política es el debilitamiento de los derechos de propiedad, un fin en sí mismo, dirigido a reducir la capacidad produccion y competitividad de emprendedores individuales u organizados en empresas.

Se trata de descapitalizar vastos sectores económicos, buscando desempoderar el emprendimiento individual, la cimiente del capitalismo, el regimen que compite con la visión económica del ingeniero social – diseñados para el control económico y social de la sociedad como un todo. La ingeniería social y sus cajas negras, buscan y un gobierno centralziado colectivizar todas esas expresiones de libertad individual -propiedad privada, mercado, precios, estableciendo un sistema controlable centralmente.

En el mercado de sociedades colectivas encontraremos, patrimonialismo, populismo, socialismo, y sus variantes fascismo y ‘comunalismo’, socialdemocracia, socialcristianismo, así como la extensión en el tiempo infinito de las estructuras sociales precapitalistas. Son los casos de África y algunas realidades latinoamericanas, donde esquemas políticos tradicionales, aunque sincréticos han querido revivir realidades precapitalistas -precolombinas- como ejes de sus ingenieras sociales, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, para mencionar los más importantes.

En el horizonte el individuo es desempoderado por estos esquemas de destrucción de la propiedad privada que van creando las bases de las diferentes formas sociales y económicas de colectivismo, como el tradicional Estado patrimonialista – donde encontramos dos modelos, el africano y el latinoamericano, esquemas de organización económica donde se sustituye al mercado, se diluye el precio como eje de cada transacción libre del hombre y alarga la cola de la sociedad servil -servidumbre, el socialismo, el fin de todas esas historias, y la corrupción se convierte en un elemento del sistema, aguas abajo por la espiral en red de mecanismos redistributivos.

El eje de ese control pasa por la utilización de una planificación centralizada, pero tambien existen especie de híbridos, donde la presencia del mercado es regulada y degenerada, con el objetivo de garantizar determinado modelo o sistema de vida, para lo cual califican los mencionados regímenes de reparto mencionados arriba, el cual ejecutado centralmente define códigos de comportamiento, tanto económico como político. Como se puede notar el antagonismo político entre esas formas y el capitalismo es evidente y en el establece la competencia ideológica que se basa en una economía de reparto, donde la propiedad es irrelevante, el Estado arbitra.

Esos mecanismos sociales y políticos buscan ‘competir’ con una ‘atropellante’ propaganda, natural de los modelos de toma de decisiones centralistas, como el fascista, nacionalsocialista y socialista, con la oferta natural del capitalismo

El objetivo es dirigir el comportamiento social y económico a ciertos parámetros seleccionados por la autoridad central. Acoto, que no estaos dividiendo entre blanco y negro, nos encontramos en escenarios claroscuro de matices donde el mercado podría actuar con severas restricciones, precios bajo control.

donde el esquema de arbitraje en el comportamiento político y económico de los individuos y sus empresas, emergen y actúan en redes que se comunican, independientemente de un centro, el cual simplemente no existe, para resolver bajo arbitraje en mercados y preicos miles de decisiones descentralizadas y arbitradas por el mercado; la referencia es al orden espontaneo de Hayek. Sería el modelo basado en el principio de subsidiariedad.

En esta ligera introducción, hemos puesto en frente, en corto, dos sistemas de gestión, el centralizado no arbitrado ejecutado via ingeniería social, y otro descentralizado donde las decisiones se comunican en redes, y son arbitradas por instituciones que tienen lógica natural, empoderadas legalmente y bajo un rule of law limitado, para sostener las libertades de los individuos.

El mencionado sistema centralizado ha sido diseñado bajo las reglas de una predeterminada “ingeniería social”, un marco de regulación creado para restringir el comportamiento de sectores y/o población general en línea con la planificación central y sus objetivos, esencialmente políticos, económicos, y culturales. De esa manera se regulan preferencias y conducta social, y en sentido definitivo, mecanizan la acción humana de individuos que son dirigidos hacia una predeterminada e idealizada realidad socio económica y política, con eje en el Estado, básicamente de naturaleza “patrimonialista”.

En términos de un sistema económico, el socialismo y todas las variantes y formas precapitalistas -hibridas-, patrimonialismo, populismo, “comunalismo”, etc.- un regimen socioeconómico que restringe y limite la propiedad privada, con instrumentos de coerción económica como el arbitraje entre precios y mercados libre, simplemente no existe, pervertido por las decisiones definidas centralmente con relación a precios y emprendimiento.

El objetivo es dirigir el comportamiento social y económico a ciertos parámetros seleccionados por la autoridad central. Acoto, que no estaos dividiendo entre blanco y negro, nos encontramos en escenarios claroscuro de matices donde el mercado podría actuar con severas restricciones, precios bajo control. De esta manera, en caso de ser necesarios para revalidar el modelo de dominio y control, los ajustes a los precios son ejecutados por el Estado/Gobierno arrastrando esquemas de ineficiencia que provocaran ruina. Todos esos fenómenos serian realizados o bien por via de consecuencias no intencionadas y/o intencionadas, lo cual termina reforzando el control en el centro no solo de precios y mercado, sino de todas las libertades.

En el capitalismo, las cosas son diametralmente diferentes, el mercado define y valora el proceso de formacion de precios como parte de la libertad de elegir y producir, no hay autoridad central y se comprende como un orden espontaneo, donde las libertades son el motor del crecimiento, para pronunciarlo en términos de la economía. La ingeniería social, totalitarismo en todas sus formas. Esa ha sido la historia de los regímenes totalitarios socialistas, fascistas, pero tambien en sistemas híbridos donde un mecanismo patrimonialista promueve en una versión precapitalista del populismo que hoy conocemos, una supuesta igualdad social y económica. Por ejemplo, es el caso nuestro, venezolano, donde la manipulación política de instituciones mal definidas como árbitros entre seres iguales frente a la ley, se somete a la población en un regimen de servidumbre, en el cual, “el pais rico, lo tiene todo para repartir como una acción deliberada de gobierno, dirigida al control político”.

Este menú en Venezuela es preferido por grupos políticos ideológicamente emparentados con el socialismo, grupos de oposición partidista, y desde luego los grupos políticos que ejercen gobierno. Ambos grupos militan en el socialismo internacional, son componentes de la Internacional Socialista, así lo han hecho por anos, para que no haya dudas del horizonte ideológico que los mantienen en posiciones ideológicas simétricas. En ese sentido, un marco de ingeniería social fatalmente conduce al encuentro del populismo y el socialismo cuando se requiere de la fuerza para el control político y social dado que el windfall que sirve de producto en un regimen de reparto comienza a escasear.

El socialismo, un paso adelante en el ese esquema de dominación bajo reglas de ingeniería social constriñe por propósito el reparto centralizado, escasez e igualdad, son sinónimos, de un rápido proceso de empobrecimiento, siendo esta dimensión, el único marco posible, bajo represión eventualmente, de alcanzar la igualdad por el ingreso, la ruta de la pobreza tiene explicaciones matemáticas sencillas, la igualdad en elevados ingresos es imposible, la desigualdad en esos sectores es un motor de crecimiento.

Esa misma matemática expone las restricciones físicas y económicas, la igualdad es posible únicamente con ingreso bajo y socializado, se busca aglomerar a muchos en la base de la pirámide, reduciendo salarios a través del control y decisión centralizada del salario mínimo, además de ir ampliando el número de individuos en esos sectores sujetos a modificaciones salarias por parte del centro, el gobierno. En economías donde el Estado controla la mayoría de los activos en ese pais, los gobiernos establecen políticas para todos los sectores y busca coeporativizar al sector privado de la economía en cámaras, corporaciones de rent seekers.

Por ejemplo, Cuba, Venezuela y Nicaragua son ejemplos de igualdad en ingresos (y contraejemplos de desigualdad) en grandes poblaciones de ingresos bajos, salarios mínimos, como medida ad hoc. En Venezuela la presión del socialismo para igualarnos ha sido exitosa, el 75% de los venezolanos vive bajo salarios mínimos de 5 dólares…los indicadores alcanzan las tres cuartas partes de la población, ellos tienen sus CLAPs, el resto dependerá de acciones extraeconómicas en el crimen y de acciones económicas creando mercados.

Ingeniería social, el Estado y derechos de propiedad. Los derechos de propiedad son conculcados, restringidos y su valor intrínseco depredado, con lo cual el empobrecimiento se extiende, inclusive a aquellos grupos sociales que se encuentran en la resaca de progreso en la cola de reparto, privilegios y rentismo, entrando en una vorágine de empobrecimiento que comienza por el derretimiento de sus ahorros familiares, por ejemplo, propiedad inmobiliaria, vivienda.

Bajo esa esquena de empobrecimiento la propiedad del Estado se fortalece, comportándose como gran corporación de empresas cuyo destino, a juzgar por la historia, se convierte en privilegiado acceso a una renta que se redistribuye sin compensación social entre los grupos sociales y políticos que controlan al poder estatal y al gobierno. La propiedad del Estado sobre el subsuelo, el suelo y el espacio electromagnético y el control sobre los derechos de propiedad de sus cosas, limitan las libertades del ciudadano a las restricciones redistributivas que todo Estado patrimonialista contiene; el caso Venezuela es ya un ejemplo en el mundo de esta corta descripción.

La (hiper) inflación, o el impuesto (hiper)inflacionario, para ser más precisos, se constituye en un mecanismo de financiar las ilusiones de esos gobiernos, el crecimiento económico colapsa, la sociedad revierte en empobrecimiento continuo, con lo que el propósito redistributivista de la renta de la propiedad estatal termina abriendo la puerta del régimen intrínsecamente totalitario, más allá de las formalidades “democráticas “que pueden adornar el sistema de vida. El método de “ingeniería social” se apresta en esas condiciones a perpetuarse como práctica política y económica sobre horizontes prestablecidos donde lo único seguro es el propósito de igualdad, fenómeno que únicamente y por razones físicas, es una realidad en la medida que el ingreso real colapsa en el futuro cercano.

El objetivo final, escrito en el modelo, el futuro bajo control automático del comportamiento de una sociedad como un todo, que lleve a la gestión por encima del comportamiento individual de cada componente de esa determinada sociedad, regulando su vida y sus libertades hasta su supresión total, si ese fuese necesario para sostener el esquema de dominio, con los mecanismos de cambio social bajo control.

El socialismo como ingeniería social, a dos manos: Venezuela. En esta corta historia de estos veinte años, gobierno y oposición, por ejemplo, un gobierno con su agenda plena del socialismo y una oposición en ese marco cultural e ideológico -agotando algunas cortas etapas- con algunas diferencias funcionales, no difieren mucho en torno a que ambos apuntan a esos esquemas insostenibles en el largo plazo, sostenidos represivamente en el marco discutido arriba de “ingeniería social”, todas las direcciones vienen del centro o epicentro socialista.

El “vinculo” genético entre la propuesta del gobierno y la oposición -aún no visible formalmente- pero visible en la acción legislativa de la AN actual, se expresa en reuniones privadas, fuera de la opinión pública, en búsqueda de acuerdos y arreglos de compartimientos del poder, las discusiones se realizan – entre ambos bloques de partidos, del gobierno y de la oposición- en un “marco de gobernabilidad “más allá de quien ejerce el poder.

De hecho, las leyes que la actual AN – bajo poder de los llamados partidos opositores- ha venido aprobando guardan los componentes constitucionales y legales de la actual legislación, donde el PetroEstado, el Ferro-Estado, el Áureo-Estado, etc., etc., sigue vigente pese al descalabro económico y financiero que los ha llevado a la quiebra. La inercia rentista es muy fuerte. El reparto sería ese. Como en trifulca de borrachos, se ignora que la botella esta vacía, la inercia es la fotografía de esa batalla.

Hay la sensación entre ellos que la durabilidad política de cada bloque (partidos opositores) hoy depende de la suerte del otro bloque (gobierno). Eso nos permite extender el argumento, ahora en términos de la teoría económica de Selección Pública, que nos permite explicar que la sobrevivencia de uno depende de la sobrevivencia del otro, en otras palabras, la necesidad de emparentar políticas públicas, entre ambos grupos, hoy no contiene el sentido ideológico antisocialista que tenían las batallas de la sociedad civil en los primeros años del actual regimen político.

La esquena de poder solo podría aproximarse bajo las reglas de una “ingeniería´ social, dado que en lo mínimo se comparten códigos de control y dominio tanto de los incentivos -rent seekers- en poder de la maquinaria burocrática del Estado como propietario y gestor y para lo cual, el grupo de partidos opositor, en un análisis de costo beneficio partidista, para sus propios intereses, les previene mantenerse en el paraguas del Estado, además del petroleo y Pdvsa, el resto de las llamadas empresas de servicios y “básicas.

De hecho, las leyes que la actual AN – bajo poder de los llamados partidos opositores- ha venido aprobando guardan los componentes constitucionales y legales de la actual legislación, donde el PetroEstado, el Ferro-Estado, el Áureo-Estado, etc., etc., sigue vigente pese al descalabro económico y financiero que los ha llevado a la quiebra. La inercia rentista es muy fuerte. El reparto sería ese. Como en trifulca de borrachos, se ignora que la botella esta vacía, la inercia es la fotografía de esa batalla.

Es el camino de extender los controles sobre las necesidades de los ciudadanos, en una economía administrativamente cerrada, con base autoritaria, y eventualmente en una dictadura de las mayorías circunstanciales; al sistema de elección de representantes, constitución y leyes definidas como controles sobre las libertades de administrar y crear riqueza, son subsistemas sincronizados con los cuales observamos el alcance que se busca a través de los esquemas de control y decisión como “ingeniería social” .

¿Pero que hace mientras tanto el economista? El discurso político nacional elude marcar aparentes diferencias entre las propuestas inocuas de los grupos de partidos políticos opositores en ese tema político y económico, aunque la realidad se ha venido mostrando, evadiendo la confrontación, que el pais mayoritario supone es el tenor de la requerida posición política de una oposición que no lo hace, enviando el mensaje que no explica que las diferencias entre partidos opositores socialistas y el gobierno socialista son cada vez menores.

En el terreno profesional ocurre algo similar, las conexiones rent-seekers insisten en el tema macroeconómico como marco de causa y efecto, esfuerzo que notamos se realiza con el mismo objetivo de la oposición opositora de esconder las grietas ideológicas, cada vez menores y estrechas entre los grupos que gobiernan y los que se opone, esa brecha fue enorme hace veinte años, hoy son simétricas, para decirlo con ese término. El discurso macroeconómico per se, es lúdico, pero se acomoda al esquema de “ingeniería social” -promovido tanto por el gobierno que lo aplica sin paz con la miseria y que es la propuesta que los partidos opositores hacen desde la AN- discutido a lo largo de este corto ensayo.

A todo evento, se evade la discusión necesaria que conduzca al diagnóstico real de la gran crisis nacional y nos coloque en posición de analizar el problema de costo social de las propuestas macroeconómicas que evitan desmenuzar el serio problema económico que se sitúa entre instituciones, incentivos, rule of law, economía constitucional, libertad de precios y mercados, que nos ayuden a crear un verdadero marco de un serio análisis de costo beneficio y el Costo Social de lo que quedaría atrás y de o que se está proponiendo desde la locura de Planes Marshall hasta la misma locura de ir por el mundo pidiendo limosna a la caridad internacional y recorte de los pasivos y deudas de la Republica y empresas estatales

Todo ocurre sin que se den respuestas científicas y correctas a la depravación en lo económico y social causado por la corrupción como evento rentista mayúsculo, ruinas, hambruna, éxodo migratorio de millones de venezolanos, ricos y pobres, descapitalización humana de actividades salud, educación seguridad personal, comunicaciones, energía, aguas potables y servidas, situación de las cuencas fluviales, costas, etc., es decir, las características de Estado Fallido que impedirá en los años que vienen así el gobierno no sea del chavismo, crecer sostenidamente.

El futuro – ya la presente muestra grandes similitudes- de Venezuela se parece al de República Centroafricana, Somalia, Sudan y los países otras colonias portuguesas que cayeron en manos de los comunistas en los años setenta. Todos eso requiere respuestas económicas, diagnóstico certero y conocimiento que echar sobre la sociedad, -parafraseando a Hayek, para crear una sociedad con futuro de progreso capitalista apuntando a liberar las fuerzas del crecimiento, eliminar las restricciones a los mercados, precios y retorno de la propiedad privada como motores y así se arbitren las transacciones en la sociedad. La teoría económica del “problema del costo social” (R Coase) permitirá el desmontaje institucional represivo que mantiene la economía en modo de ruina.

¿Y entonces como definir a la “ingeniería social” y cómo y porque coincide con el discurso macroeconómico del economista limitado a aspectos secundarios de algunos desajustes en los precios?

En ese contexto definimos a un ‘ingeniero social’ -en ese orden- y que aparentemente asumir como cierto -y es su obligatorio punto de partida- que el objetivo de la ciencia económica es similar al de la ingeniería y otras llamadas ciencias; basadas en un objetivo quizás no de conocer el fenómeno, pero si controlar el fenómeno. Ello impide accionar un proceso de conocimiento, de análisis por lo cual se relega su explicación del fenómeno económico y se circunscribe a su forma fenoménica en búsqueda de su control. En otras palabras, el ingeniero social si está preparado para justificar que el fenómeno debe ser previsto, pero lo acepta como prerrequisito para controlarlo.

Ello implica que la explicación del fenómeno, su proceso, no sea muy necesaria; de allí que su reconocimiento es que el fenómeno sea parte de otras ciencias, algo de la cual se encargan otros. En el caso del tema climático, y que nos sirva de ejemplo, el ingeniero social planta rápidamente que el recalentamiento es generado por humanos, la prescripción entonces es restringir los mercados y modificar el comportamiento elevando el costo de sobrevivencia, sin haber ejecutado el obligatorio análisis de costo beneficio que separe costos y beneficios y que sea ese el cambio racional de acción del hombre libre disminuir costos de aquellas soluciones que lo obliguen a reducir su impacto en el clima, en caso que la hipótesis mencionada arriba logre ser aceptada en tándem por científicos y economistas que disciernan entre costos y resultados favorables a los efectos que se puedan causar y el feedback de este al propio hombre.

Programas y modelos denominados de “recuperación” económica, economistas como ingenieros sociales.

El economista no debería prestarse para competir con las cajas negras de la ingeniería social, debe hacer economia, bajo el análisis económico y entrando en detalles al respecto, particularmente porque he caído en cuenta que la mayoría de las propuestas de recuperar a Venezuela se está presentado como esquemas y hasta experimentos de ingeniería social. El economista está preparado para ello, él debe analizar el fenómeno, explicarlo y darle solución; para ello dispone de un instrumental teórico y empírico puesto a prueba, recoger y/o crear la data, cualquiera sea su expresión, cualitativa o cuantitativa y así definir su modelo de comportamiento y predecir su comportamiento.

Como lo critica Buchanan, Nobel de Economía, traído al punto por J Boetke en Living Economics”: la economía política, hacia la política económica, en caso se extender de lo micro a lo macro, o del paisaje institucional y relgas de juego que permiten del individuo, el mejor marco para contribuir con una crecimiento económica sustentable, es percibido por la sociedad como un profesional que puede sustituir una cierta propuesta de política pública por otra, pero con atención a la teoría económica ya que esta y el análisis económico le permiten divisar y evaluar la existencia o no de criterios sociales objetivos, envueltos en sus cajas negras. 

Así, el economista no puede, como lo haría, por ejemplo, un ingeniero y/o un científico prestados al campo de las ciencias del comportamiento, como la economía, pasar el switch del modelo de comportamiento por la caja negra del científico, del ingeniero, y del economista convertido a la ingeniería social. Es claro que, para ellos, no hace falta ningún criterio social objetivo que pueda ser mejorado bajo el análisis económico; por ejemplo, un análisis de costo beneficio, profesional de ciencia exacta no podrían nunca hacerlo, al menos que ejerzan un poder político sobre la sociedad y él pueda imponer una determinada acción sin analizar socialmente sus efectos, consecuencias no intencionales, como se les denomina frecuentemente.

Veamos la legislación petrolera posterior a la aprobación de la LOH

Es decir, cualquier discusión política de su parte podría y es común que ocurra que la suma de sus causales contenga implicaciones de tipo normativas; esa es la base del experimento con/en ingeniería social, como lo son ciertas políticas derivadas de conflictos entre los publico y privado donde ellos gobiernos decidan fracturar el marco jurídico que consagra los derechos de propiedad. Veamos el caso de las empresas mixtas aprobadas por Ley en 2007 y a Ley de Actividades Conexas al Sector Hidrocarburos. Esa legislación condiciona el entorno a una dependencia de los derechos de propiedad de los socios de PDVSA de la autoridad fiscal. Esas leyes fueron aprobadas para regular los acuerdos de asociación entre empresas extranjeras -estales y privadas- en la oportunidad de la ley de empresas mixtas, que regula la sociedad entre socios de PDVSA y esta, como socio mayoritario y la Ley de Actividades Conexas.

El diseño de derechos de propiedad en esa legislación los debilitó de tal manera que importantes socios de PDVSA en esos ventures decidieron irse y demandar a PDVSA y el Gobierno por el cambio de las reglas -respecto al modelo anterior de asociaciones estratégicas- y que genero decenas de juicios que dictaminaron sentencias contra PDBVSA y el Gobierno por violar derechos de propiedad, mas precisamente confiscación y expropiación como reza en la mayoría de las demandas que PDVSA y el Gobierno perdieran en tribunales de arbitraje donde se estableció la demanda y que trajo serias consecuencias, la produccion ha caído a niveles donde muchos de esos socios decidieron tambien abandonar esos ventures.

El modelo de ingeniería social aplicado en esa Ley de Empresas Mixtas se aseguraba que como los socios requerían producir petroleo para sus planes de expansión, ellos producirían de cualquier manera independiente de la fractura de sus derechos y beneficios establecidos en los contratos, violados por el gobierno y que trajo la segunda nacionalización del petroleo en 30 años y la pérdida del capital acumulado por Venezuela como socio creíble, durante el tiempo trascurrido entre la primera nacionalización en 1975.

Cual es el rol del economista? 

El economista, por el contrario, juega un rol diferente, no normativo per se, positivo en la generalidad, en la generación de políticas públicas, costos y responsabilidades en una sociedad dominada por el libre intercambio. Por ello, su oficio comprende el diagnostico de las instituciones sociales -formales e informales- existentes y encargadas de sostener los pilares de sus economías,

Es el caso, por ejemplo, un marco jurídico que permita el respeto a los derechos de propiedad- al momento de elaborar una propuesta donde se analicen los futuros cambios no esperados en esos pilares -derechos de propiedad- por quienes toman decisión en el gobierno, donde abunda por cierto decisiones sobre esquemas de gobierno y sus políticas bajo modelos de ingeniería social, y que componen los cuerpos y direcciones entre quienes toman las decisiones.

Este enfoque en lo económico ha estad ausente en estos veinte anos y se podrá verificar en 124 legislaciones que gravan y penalizan la activad económica privada, y lo hemos visto como se mantienen en todas las leyes que en materia económica ha aprobado la actual AN con mayoría absoluta de grupos de oposición partidista.

Hoy en Venezuela enfrentamos ese caso particular, muchas propuestas para llevar a Venezuela a un entorno de crecimiento sustentable y superar así los males causados por veinte años de revolución y destrucción, son elaboradas dentro de la caja negra; la mayoría de esas propuestas se hunden en esquemas de control social representadas en experimentos de ingeniería social. Veamos el caso de la propuesta que se funda en hecho material de la destrucción del pais es inédita en el continentes, por lo que la caja negra en acción determinaría -sin el analisis de costo benefocio-  que parte de la “solución” es adquirir una mayor deuda, a un pais que no le cabe un dólar más de deuda, en lugar de ir a un esquema financiero de mayor beneficio y poco costo en un reordenamiento de activos y pasivos, para racionalizar financiera y económicamente volumen y costo de la deuda restante. En este caso, la solución IMF de mayor deuda, el mismo remedio aplicado a Argentina hace meses, ha resultado sin mayor efecto y conduce a Argentina a lo peor de los dos mundos, su moneda envilecida y una recesión colosal.

De nuevo con los programas de “recuperación” económica, donde en lo poco que se conoce públicamente se nota un dominio de la metodología de la caja negra, ingeniería social y mucho menos análisis económico.

Regresado al inicio del párrafo anterior, acoto que el argumento de esa caja negra es la necesidad acopiar recursos financieros y monetarios cuyos volúmenes estarían cerca del menguado PIB per cápita actual, sin que se explique el juego social y el impacto en los individuos de un programa sentado en más endeudamiento, y para darle entrada a esa nueva deuda, se solicita ir por donaciones, recorte y perdón, reestructuración de la deuda, lo que curiosamente muestra que no hay un análisis de costo beneficio que defina ni teoría de decisiones correspondiente, de manera que podamos tener acceso a la mejor opción en términos de movimiento de activos y pasivos, para administrar óptimamente el nivel endeudamiento de Venezuela de manera tal que se pueda minimizar el costo impuesto por los mercados voluntarios de capitales por el default.

Las cajas negras que hemos visto de propuestas que vienen de universidades americanas adolecen de ese defecto Su caja de experimentos en ingeniería social no evalúa los costos de aislamiento pleno del mercado de capitales. Quizás se útil ver el caso argentino donde el default del 2000 todavía causa e impactos negativos, el caso los perversos efectos, que su sustituto el FMI, trae en este último acuerdo el numero 22avo hasta hoy.

En un análisis de costo beneficio -economía y no ingeniería social- vale y disminuye el costo de oportunidad en un esquema donde se movilicen no solo los pasivos sino los activos económicos que mantiene el Estado como propietario y productor. Esa administración de los activos, privatizando todas las empresas en poder del Estado, no llevaría a dos importantes eventos, acabaríamos con el Estado socialista, propietario y productor con efecto depredador hasta llevar a la ruina cientos de empresas en minería, petróleo, servicios eléctricos, etc.

La idea es transformar la sociedad, de un Estado propietario y productor a un Estado que garantice seguridad, soberanía e igualdad ante la ley y garante del cumplimiento del rule of law. Ello nos llevaría a acabar con el socialismo del estado propietario y productor causante directo de la tragedia económica y social de Venezuela. No se entiende por qué en la mayoría de las propuestas en el mercado que apuntan al mercado político con la venta del ambiguo concento de “recuperar” la economía venezolana y la misma industria petrolera, particularmente porque esas consideraciones no emergen de un cuadro de análisis de costo beneficio y costo de oportunidad que implicaría, por ejemplo un arreglo financiero económico entre activos y pasivos del Estado, como venta o privatización de los activos reales, tierras, espacio electromagnético, aguas, busquen empresas que posee el Estado y al cual debemos diseñarle un espacio en el cual su oficio no es ser dueno de nada ni productor de cosas.

Sin olvidar que un default pleno con recorte olvido, etc., nos alejaría por muchos años del acceso al mercado internacional voluntario de capitales. Contrario a un análisis económico natural como el propuesto en este párrafo, se acude a la caja negra de los multilaterales para forzar volúmenes de endeudamiento en lugar de proceder a una reestructuración total de la propiedad estatal y disponerla en subasta en el mercado.

Mas adelante vendremos a ese tema, en más detalle. Acotando que nuestra propuesta se basa en un árbol de análisis de costo beneficio que nos permitan reducir los costos de para enfrentar nuevos retos en crecimiento económico. Otro caso es la propuesta de dolarización, presentada como la salvación -especie de quick fix- sin que se pueda ir más adentro en sus consecuencias intencionadas y no intencionadas, incluidas las mismas que favorecen ir a una dolarización plena.

Así, se requiere en ese análisis de costo beneficio discriminar políticas unos por otra, entre diferente hipótesis sujeta a sus respectivas pruebas, seria algo así, un una política pública frente a otra política buscando un cierto optimo a la hora de selección, como óptimo – Pareto, la prueba conceptual es el consenso entre quienes escogen democráticamente a quienes tomaran decisiones en su nombre, de manera que ello implique la mejora en cierto modo de un agregado social que sea conmensurable.

En su crítica al socialismo, y sus diferentes versiones, la socialdemocracia, por ejemplo, Von Misses escribió un documentado libro en el cual anticipaba en gran parte el desarrollo posterior de los socialismos, y el análisis de la economía política de ambos fenómenos, socialismo en todas sus variedades socialismo, soviético, fascismo, nacional, socialismo y socialdemocracia del Estado de Bienestar. Von Mises en su citica a todas esas formas de socialismo, son en realidad esquemas de control sobre la economía como parte de un macro modelo donde ele Estado ejerce el rol de regulador, productor y redistribuidor y captador de recursos. Ver Boettke (op cit) para un intenso análisis de este tema.

La convergencia de esas ideas que las podemos observar en la planificación centralizada de esos socialismos, incluido el social democrata y en algunos espacios el socialismo social cristiano, como parte del Estado -incluida el socialismo con estado de bienestar, decisiones que tomarían directamente los panificadores centrales en los gobiernos de manera directa, de individuos funcionarios del Estado que toma y controla decisiones pertenecientes a una supuesta perfección intelectual y moral, la cual caracteriza a quienes toman decisiones en esos entornos como componentes del gobierno bajo una estructura de poder político como agente y principal, es decir, benevolente. Ver detalles en Human Action, un tratado sobre economía escrito por Von Misses en Liberty Fund, 2010).

Según esa caja negra, y el análisis “científico” en el detonante de la caja negra, de esquemas de ingeniería social la sociedad estaba moralmente obligada a insumir y dar como una bendición sus buenas intenciones, pero además la marca del Estado infalible, la dictadura de una mayoría. Ello tiene grandes implicaciones en términos de costos, dado que el Estado omnipotente junto a la benevolencia de sus gestores, no está libre de los perversiones rentistas de quienes se presentan como los jueces de la moralidad pública y así dejar de lado la real restriccion en su función de costos de transacción frente a la verdadera necesidad de un análisis de costo beneficio que defina el peso político y fiscal de las propuestas de políticas en favor de los esquemas de benevolencia del Estado y el sacrificio – así fuese innecesario, de la libertad como valor. Boettke (op cit)

Las propuestas que hemos estado leyendo, particularmente a las que trabajan en el esquema de «recuperación» parten de un principio básico, imaginarse que una «recuperacion» nos llevará en el largo plazo a un cremiento sustentable, para ser preciso, no hay nada que realmente se pueda «recuperar». Todos esos programas pecan por estas perversiones, lo cual no es extraño, hay interés en mantener el Estado como dueño productor, tambien hacedor de reglas, y finalmente redistributivista, nadando en la salsa de los rent seekers. Ninguna de las propuestas de “recuperación económica” considera estos perversiones que emergen de la aplicacion de cajas negras, esencialment, esquemas de decision de ingenieria social, toma por constitución que la presencia del Estado es final.

Gran parte del desarrollo posterior de la teoría de la selección pública en los años 1950 y 1960 hizo lo propio, en el hilo conceptual que llevamos contra la caja negra en favor del análisis de costo beneficio, dejando el supuesto neoclásico de la omnisciencia, del dominio del conocimiento de esa escuela económica, a la vez que descarto el supuesto de una beneficencia benevolencia que habría que empoderar.

La tarea política del economista es ofrecer posibles cambios en las reglas del juego que generan los economics aceptables y arbitrados por el mercado de manera tal que el cuadro de bienestar equivalga un óptimo -digamos- paretiano, esquemas competitivos que permita que una parte tome más que la otra con eficiencia y competitividad, y no por via de esquemas no económicos, sin arbitraje en un mercado libe, sino redistribuidos por funcionarios públicos provenientes de la benevolencia del Estado, el caso de los servicios publcios en poder del Estado asi como salud, ediucacion y seguridad personal.

La economía política, por lo tanto, se ocupa de una forma particular de cambio social, la de la acción colectiva, o la deliberación entre los miembros de un grupo tal sobre las reglas que rigen sus interacciones entre sí en su intento de mejorar sus condiciones de vida. Los ajustes espontáneos que surgen dentro de la actividad de producción e intercambio debido a los cambios en los gustos, la tecnología o la disponibilidad de recursos no son objeto de deliberación de acción colectiva. ( Boettke op cit).

El economista y el rol del conocimiento, a lo Hayek 

Hayek, en sus sus mas densos estudios, “El Uso del Conocimiento en la Sociedad”. En ese ensayo, Hayek introduce como idea central en lo que constituye el uso del conocimiento económico como ciencia y su rol como conocimiento. Asi, bajo bajo estos supuestos, Hayek introdujo el  “problema del conocimiento” y que aplica, por primera vez en la ciencia economica y la teoria economica el concepto de “expectativas”, por lo cual, el sentido de la economía es entonces el conocimiento que debe distribuirse en el seno de la sociedad, porque de ese conocimiento dependerá el éxito económico del individuo.

En ese sentido, y como mencionamos arriba, el papel del economista no es el de un salvador del individuo, tampoco es un experto técnico para ser confiado para arreglar problemas redistributivos a través de la ingeniería social o via mecanismos de control social. “El rol del economista es el más creativo, la de estudioso de la sociedad y maestro de los principios básicos de la disciplina” Boettke.(op cit). Su tarea principal es comunicar a la sociedad y al público en general un acercamiento positivo en relación a lo que es crucial comprender al momento de proponer políticas públicas; nos referimos al mecanismo básico del orden espontáneo que se expresa en el mercado y de las ideas centrales de una opción con mayor éxito dada la incorporación de esquemas y soluciones con analisis de costo beneficio que reduzcan el peso de los arreglos económicos y apunten a una perspectiva de éxito.

Si las reglas formales de gobernabilidad no se basan en las normas informales incorporadas en las normas y convenciones sociales, entonces el costo de la políticas convocadas seria mayor que los beneficios que supuestamente inducirían el impacto de esas políticas públicas contenidas en una caja negra donde los individuos sean considerados como parte de una maquinaria típica del ingeniero y el científico, -y no del economista- en sus esquemas de mando y de control social por añadidura, experimentos de ingeniería social, la mayoría de ellos contenidos en los soluciones que las corporaciones multilaterales, donde se pretende proyectas para un supuesto reordenamiento económico que enrumbe un pais a un crecimiento sustentable. A estos efectos debemos incorporar el fracaso de tantos arreglos institucionales entre ellos y países en desarrollo tiene que ver con este problema que discutimos en este corto ensayo.

El empuje normativo de la economía política clásica es crear reglas que vinculen el poder del gobierno y establezcan un entorno que promueva la cooperación particularmente la base de la división del trabajo, donde los individuos y sus empresas jueguen en competencia definiendo el comportamiento de planes sociales que serían necesariamente arbitrados en el mercado. Fenómeno este que, al expresarse en un marco constitucional, y para lo cual tenemos diversos esquemas de contratos constitucionales y la propia naturaleza de las constituciones, y en ese caso en un pais como Venezuela donde en su corta historia muestra el mayor volumen de constituciones que algún otro pais en el continente pueda mostrar, veinte y ocho (28) constituciones en menos de 200 años.

Esa conclusión nos transporta al conocido análisis de Buchanan en relación al modelo o tipo de constitución en juego, y entre ellos los estados donde la constitución en solo un garante del cumplimiento de una posición de igualdad de todos ante la ley, o el caso del Estado propietario y productor, las diferentes variantes de socialismo, como Venezuela así como del Estado redistributivo, con derivados buscadores de renta, así como aquellos mecanismos que debería resolver la gobernabilidad por ejemplo, en esos tipos de Estados mencionados existentes en una realidad concreta.

Lo fundamental en este espacio es el diseño de reglas de juego -un rule of law- que permitan las instituciones y minimice costos de transacción, lo cual implica hilvanar un marco jurídico y político que mantenga al operador político, especie de grupo de interés por defecto -digamos en nuestro caso, partidos políticos y grupos de interés mercantil, sindicatos, militares, etc.- armado con el poder de legislar en un poder legislativo que opera políticamente pero totalmente en manos de diferentes grupos de interés que acabarían con el Estado que debe ser garante de la ley, para convertirlo en lo que la revolución de Chávez, la cual propuso termino en reducir y con un elevado precio la reducción del volumen económico que Venezuela contaba en 1999 y medido en ingreso nacional hasta llevarlo a la cuarta parte de lo que era hace veinte años.

Las reglas de buen gobierno -te rule of law- ayudarían a esa búsqueda armónica entre el orden espontaneo como el intercambio se resuelve buscando que racionalidad económica se presente con el mínimo de costos de transacción, en una sociedad o esquema institucional que mantenga perfectamente definidos los derechos de propiedad, estos serían la base fundamental en conjunto con el mercado y los mecanismos libre de formacion de precios, pervertidos corrientemente por la intervención del Estado.

Las propuestas que hemos estado leyendo, particularmente a las que trabajan en el esquema de «recuperación» parten de un principio básico, imaginarse que una «recuperacion»  nos llevará en el largo plazo a un cremiento sustentable, para ser preciso, no hay nada que realment se pueda «recuperar». Todos esos programas  todas pecan por estas perversiones, lo cual no es extraño, el interés en mantener el Estado como dueno productor, tambien creador de reglas, y finalmente redistributivista nadando en la salsa de los rent seeker. Ninguna de las propuestas de “recuperación económica” considera estos aspectos, toma por constitución que la presencia del Estado es final.

Lo primero que emerge es él es la voluntad de los organizadores de las propuestas -digamos oficiales a nivel del gobierno encargado, a la permanencia del Estado no solo como participante sino como beneficiario, en poder de rent seekers de la política, al mismo tiempo productor, fenómenos que se conocen restringen la capacidad de progreso de la sociedad sobre regulando y interviniendo en los asuntos de la economía, de una sociedad que solo sobrevivirá si es  competitiva, eficiente y bajo buen gobierno, eliminando o reduciendo al mínimo esos costos transaccion que son generados por consecuencias intencionadas y no intencionadas, en general por una política intrusiva que limita y minimiza las libertades, el motor del desarrollo.

Octubre 28, 2019

¿Tiene el mercado libre del dólar impacto inflacionario? ¿Cómo funciona el mecanismo causal entre variaciones en el precio del dólar y la hiperinflación?

¿El mercado libre del dólar, algún impacto –pass through– inflacionario?

¿La demanda de dinero del gobierno y el impacto hiperinflacionario, cómo demostramos alguna causalidad?

¿Y cómo opera el pass through entre las variaciones en el precio del dólar (en bolívares) y su impacto en los precios (hiperinflación),

Acaso el control de cambio quiebra ese modelo de transmisión de la política monetaria? ¿Porqué el BCV no se niega a monetizar el déficit fiscal del Gobierno?

¿Acaso la (hiper)inflación no es simétrica a la pérdida de la paridad del poder de compra del bolivar lo cual induce que el precio del dólar será mayor en bolívares o alternativamente el precio del bolívar en dólares habrá caído? ¿Y cómo definimos inflación entonces?

¿Y cómo se estima el poder de compra de la moneda (bolívar) en la cual la se expresa la hiperinflación? Y finalmente si el precio del dólar en su mercado paralelo no es tasa de cambio, sino que son miles de precios arbitrados, separadamente dispuestos, ¿Imponen esas variaciones un comportamiento homotético inflacionario?. Sigue leyendo

PETROLEO, RIQUEZA/PROBREZA Y PROPIEDAD

Quien produce riqueza, valor que pueda arbitrarse y valorar via precio en un mercado de un bien con valor intrinseco?

Porque el petroleo, ni en recurso ni en reserva, tienen valor intrinseco y desde luego, su precio es cero? 

Ese es un buen argumento, el de Carlos V -todas las “riquezas de los suelos y subsuelos del mundo que contaba eran de élñ él era el Estado, “ algo muy diferente a la ideología que nos ha dicho y civilizado sin salir de la barbarie, sobre las «riquezas¨  -que la gente confunde por recursos-  pertenecen al que nazca en estas tierras, como un derecho de la realeza, todos somos herederos de un trono. Bajo esas condiciones, ofrecen un reparto de una cosa que podemos dibujar como un botín que nadie ha trabajado. 

Es un buen argumento sobre la historia, y que he querido transmitir a quienes deseen militar en la política y convertirse en líderes de las grandes reformas que nos esperan pero que no llegan, comprender la conexión entre riqueza y derechos de propiedad, que no existe en Venezuela como prerrequisito del proceso de creación de riqueza, es decir de cosas de valor, que desde luego tienen precio en la medida que pueden ser arbitradas en un mercado por disponer de derechos de propiedad bien definidos, que no poseen por ejemplos los derechos de propiedad, a los cuales han sido ofrendados por la política como un bienes del Creador, creadas para ser arbitradas en mercado, sin propiedad privada ni derechos de propiedad bien definidos no habrá creación de riqueza, y seguiremos siendo un colectivo pobre.

La burbuja del petroleo explotó. todos quedamos desnudos, el mal consejo de «sembrar el petroleo» desde Adriani a Uslar, se utilizó como muletilla política, lo expreso en unas de sus fatales chácharas, Juan Pablo Perez Alfonso, y lo dijo Chávez. Al pasar más de ochenta (80) años encontrarnos con la misma realidad que -por ejemplo- discutió Adam Smith tanto en su Teoría de las Sentimientos Morales como en su “ Riqueza de las Naciones” cuando afirma …”. el Estado no crea riqueza, …pero si la destruye…”.

Venezuela es hoy el mejor ejemplo del mundo, y lo que muchos desde diferentes posiciones politicas argumentan que las “reservas” de petroleo producen riqueza y hace al venezolano rico, es simplemente una falacia lógica, no hay que temer a equivocarse, solo se equivocan los que han lidiado con el conocimiento, no se equivoca por ejemplo Maduro, ni Chavez; ellos solo cumplen agendas de destrucción y tendremos que acostumbrarnos que con ellos, en los líderes de la oposición partidista, encontramos el mismo ideal, una sociedad pobre y un Estado ductor, propietario y productor de pobreza, un Estado que tiene todo lo que por natura corresponda a sus habitantes bajo propiedad privada individual o sociedades comerciales, explotar bajo las condiciones en las cuales el mercado les demande, es facil concluir que toda demanda tiene su oferta, decía un economista clásico francés, J.B. Say

El petroleo abundante en Venezuela es de una calidad tal que su costo incluye costos ambiental considerables, costos de transacción -salidos del Costo Social- lo hace no competitivo, y mucho menos hoy en condiciones de un mercado petrolero que se ha tornado competitivo, el costo marginal del petróleo extrapesado no lo hace demandable en el mercado mundial. Esos petróleos son ciertamente un recurso, pero para llevarlo al mercado y transarlo como un bien, un commodity, hay que romper varias estricciones. La primera, convertir ese recurso en reserva probada: es decir, que sae comprobable que con los precios actuales y costos respectivos y con la tecnología disponible, ese recurso calificaría para ser reserva probada, entrar luego en un balance que sea titularizado, y así poder colocar ese activo en el mercado para cerrar el círculo de inversión con el levantamiento de fondos para explotar el recurso.

Eso no se ha hecho con el recurso bituminoso que se encuentra en el subsuelo de la Faja Petrolífera del Orinoco (FPO) y esto es tan cierto que Ramirez y Chavez movieron las fronteras de la FPO para agregar a ese petroleo extrapesado costoso, contaminante y complejo de producir, petróleos pesados y livianos y así eliminar el concepto que lo que hay en la FPO es solo extrapesado, además de la doble contabilidad que se generó al contar doblemente dos tipos de petróleos distintos; esa reclasificación fue sencillamente una trampa.

Estos elementos serian algo más complejos, pero esos aspectos resaltados arriba son suficientes para acomodar el argumento en relación con el error metodológico y en este caso en lo económico, que se comete al hablar de monetizar las reservas sin que el mercado las denomine un bien o un commodity que contiene valor intrínseco; esto significa valor y precio y disponible en el mercado en consecuencia. Venezuela tiene el mayor volumen de reservas petroleras en el mundo, quizás sea más apropiado hablar de recursos y no reservas -mucho menos privadas. A esta calificación corresponde solo una muy pequeña parte y en caída libre, la produccion de petróleos extrapesados, en esos mercado de extrapesados encontramos agotamiento y decaimiento por raoznes politicas, económicas, institucionales y eventualmente físicas por deterioro del medio ambiente y de su naturaleza geológica, en este caso pervertidas por la mano del hombre.

La segunda restriccion de tipo tecnologica -no dificil de romper-  es transformar esa reserva probada en un flujo de caja de una estructura correctamente definida en contratos que reflejen correctamente los derechos de propiedad, en el caso de inversionsiats privados que poseen un contrato con recurso adquirido y titularizable libremente en el mercado. Cuando es el Estado el propietario, y productor al mismo tiempo, no podra -pese a los difusos derechos de propeidad que genera la propeidad estatal, igualmente para monetizar esas reservas debe cumplir el mecanismo contractual y la exigencia de los mercados para generar la «calificacion» de commodity.

El Estado sin embargo recurre al recurso de soberanía, colocar deuda en el mercado, levantar los fondos para explotar el recurso. En lo general, la difusibilidad de los derechos de propiedad y la condición política de un subsuelo y sus recursos propiedad de todos, recursos que pertenecen a los nacionales de esa geografía, pais, nos lleva al caso de lo que la literatura económica y de las ciencias naturales denomina la «Tragedia de los bienes comunes» una situación político institucional donde todo es de todo; es decir, nada es de nadie. Ese es el caso del petroleo venezolano y por esas razones la industria petrolera esta hoy en quiebra, ruina y probablemente en camino de desfase productivo.

Es por esa condición de ruina la que responde a la mi afirmación de lo que nos ocurre en estos años en Venezuela, y que no deja ser curioso, es que habiendo petroleo -extrapesado- como recurso, ello necesariamente no significa que lo produzcamos  masivamente, una condición económica básica que el mercado requiere para dotar a esos petroleos transables, es decir, «cargados» de  valor intrinseco.

Veamos las razones; la producción ha caído en casi dos millones de barriles diarios en los últimos 15 años y esa caída tiene dos razones, en principio, su físico, su geología y sus economías, y desde leugo la politíca, el conundrum de los derechos de propiedad, además de otras cositas de la economía, que dejo por fuera para no complicarle el tema económico al lector, por los momentos.

Cuando el petroleo venezolano era competitivo en el mercado, y por competitivo definimos sus costos marginales por barril no se desviaban ni dispersaban onsiderablemente de los propios de sus pares en el mercado, manteniendo si bien no la misma volumen de renta por barril, un amplio margen del ingreso petrolero, pese a los  difereniales con petroleos de menores costos que los venezolanos en la historia reciente, antes de la revolución nacionalista petrolera develada desde 1999 y encapsulada en la Constitución aprobada ese año, nos referimos al crudo que competía por el mercado americano cuando Venezuela era un proveedor estable y amigable de los EE.UU. Hoy las condiciones han cambiado de manera radical, los petroleos venezolanos han perdido competitividad, sus costos se han triplicado, la desinversión ha sido masiva, agotamiento y decaimiento de la producción se han acelerado con impacto negativo en los costos, estimados en niveles mayores, inclusive a los costos marginales de los shale-oi- shale esquistos americanos 

¿Como hacerlo “profitable” nuevamente ?. Muy sencillo, redefinamos los derechos de propiedad sobre el recurso, las reservas y el commodity, privaticémoslo y así eliminamos el costo social (costos de transacción para convertir en recurso en un commodity en alta mar, en el mercado, solo así sabremos si el subsuelo es capaz de hacer «ricos» a los venezolanos quienes serian candidatos a invertir en sus recursos a los cuales el pueda accesar como un capitalista y adquirir acciones en el mercado libremente. 

En esas nuevas condiciones del párrafo anterior, introducimos la variable que el discurso político deja de lado por complejos estatistas, flojera intelectual o socialismo en el inconsciente. Acá la conexión propiedad, riqueza valor y desde luego precio…ya no sería cero. Así explicamos rápidamente las dos razones, naturales y económica que impiden que la expresión de las reservas nos hace ricos es falsa, pero es muy común, sobre todo la clase política, una especie de común denominador, convertido en la ideología del petroleo del pueblo sembrada por Romulo Betancourt en Venezuela Política y Petroleo en 1945.

Por ello es pertinente comprender que el abundancia de petroleo extrapesados en el subsuelo nos hace un “pais rico” de inmediato, no es cierto, la riqueza no viene con las dotaciones naturales ni en el ambiente ni el individuo, la riqueza viene del trabajo del individuo, de las libertades ejercidas en propiedad, disponibilidad y exclusión de terceros, cuando ellos amenacen las libertades, Esa expresión de tipo mediática se utiliza erróneamente para resaltar los problemas sociales, ambientales y económicos del venezolano que dispone de un considerable volumen de recursos naturales.

Los políticos y los gobiernos lo utilizan como recarga ideológica para que el venezolano comprenda que hay condiciones para ser ricos, y ellas estan tan cerca, que puede, y de hecho asi es utilizado por políticos y grupos de interés asociados a los gobiernos, convertirse en una palanca de dominico y control social, Maduro ha ido muy lejos con ese propósito, el tema se ha ido a la opinión publica creando intensa confusión, particularmente con el Petro, una supuesta criptomoneda creada por su gobierno, que culmino en una especie de unidad de cuenta y cambio para canjear bolívares por dólar pasando por el Petro. Según las propaganda oficial, el Petro tiene petroleo en respaldo, la misma ideológica del pais rico para apagar los fuegos de su provocado desastre económico y empobrecimiento acelerado del venezolano.

Acabar con eso, para transferir en título de propiedad negociable a todo evento o introducir mecanismos de mercado que permitan que la distribución de la renta del petroleo, si es que acaso queda, hay para producirla de acuerdo con un definido proceso de minimización de costos de las restricciones -tecnologías económicas- y políticas que hoy tiene el petroleo venezolano

Solo quedan unas palabras para la juventud venezolana, en relacion con esa expresión petroleo-rico, ademas de no ser cierto, es ciertamente un esquema de dominacion y control social como lo acotamos en parrafos anteriores, en lenguaje popular, eso de rico por petrolero es un largo y viejo cuento chino. Hay que comprender por esa vía, la conveniencia de privatizar el petroleo, de transferir a traves del mercado a los venezolanos, el producto de su propiedad, en forma titular y no por vía redistributiva como lo siguen argumentando los políticos de vieja guardia y los de la nueva guardia, el mismo discurso edulcorado y falaz de un » petroleo de los venezolanos»  con el temor de proponerle a los venezolanos su privatización para devolverlo al mercado y colocar al individuo residente venezolano asi como cualquier inversionista extranjero propietario de un recurso. Formas y modelos de contratos de propiedad hay miles, el capitalismo es muy rico en las maneras como se pueden definir los derechos de propiedad.

Los jóvenes políticos que ya no son tan jóvenes, el chavismo les ha comido 20 años, cambiar el discurso paternalista y patrimonialista y socialista de un petroleo de todos, así no progresa el mundo. Hitler escogió el fascismo de Mussollini y creó el nazismo, de la misma manera como Lenin escogió el Manifiesto Comunista como el credo del socialismo, y desde allí hasta Castro y Chavez,,,,,ni libertad, ni propiedad, y la vida hipotecada a un Estado como un esclavo servil pendiente de una limosna convertida en ración -como el CLAP, creando un regimen politico para sobrevivir políticamente, sentado sobre la plataforma del servilismo, los escasez y el dominio político de la ignorancia,

Acabar con eso, para transferir en título de propiedad negociable a todo evento o introducir mecanismos de mercado que permitan que la distribución de la renta del petroleo, si es que acaso queda, hay para producirla de acuerdo con un definido proceso de  minimización de costos de las restricciones -tecnologías económicas- y políticas que hoy tiene el petroleo venezolano y que no tuvo hasta que el Gobierno de CAP (1973) y la clase política en 1975 cometieran el mayor error que los venezolanos hayan cometido en el siglo XX, estatizar en monopolio y convertir los yacimientos de petroleo en “yacimientos petrolíferos fiscales”, algo que ya habian adelantado en cierto grado las Constituciones de 1961 y 1999 y sus respectivas leyes y procesos de expropiación, nacionalización y corrupción en los mecanismos de captura de la renta petrolera.

Alexander Guerrero E
PhD (London) Economista